Mensaje (no hablado) del rey o cómo la corona británica vuelve a humillar a la española

No canta, ni baila y ya no es guapo. ¡Pero no se lo pierdan! Dediquen 13 minutos y 20 segundos de su vida a escuchar a un hombre sentado que no va a decir NADA (por lo menos, interesante). Mientras, los ingleses (y medio mundo) se entusiasman viendo a Kate Middelton tocar el piano en la abadía de Westminster en una misa retransmitida por televisión con actuaciones de distintas personalidades británicas y las organizaciones benéficas con las que ha colaborado a lo largo del año la duquesa de Cambridge. Si vamos a tener que tragarnos lo de la Corona, al menos que aprendan a comunicar.

Lenguaje corporal

Robotizado Todos los años hago el mismo comentario: este hombre necesita clases urgentes de interpretación y  lenguaje corporal. Cuando se refiere a la situación de La Palma verbaliza un «hoy nuestro corazón sigue con vosotros» y se lleva la mano al corazón pero de un modo tan poco natural que no me extrañaría que lo tuviera escrito en el teleprónter («y ahora, su Majestad, llévese la mano al corazón»). No obstante, hay gestos que sí le salen de dentro. Por ejemplo, cuando habla de libertad y cierra un puño (hermetismo, fuerza) para representar el concepto… En serio, poco nos pasa…

Puñitos Esto también se repite cada año. Cada vez que habla de esfuerzo o fuerza le sale el gesto de los puños de empuje a lo «Vamos, Rafa». No es que esté mal, es coherente, pero queda fatal en un hombre trajeado y sentado en una silla (inactivo) porque se asocia más a lo escatológico que al rendimiento. Además, ya sabe que desde hace años ese gesto concreto es carne de memes (y si no lo sabe ya se lo digo yo).

Planos El rey sigue marcando el cambio de plano girando la cabeza (de la cámara frontal a la de un lado). Viene marcado por guión. Es decir, sabe que cuando pronuncie aquella palabra debe mover su cabeza hacia el otro lado. Es un recurso dramático anticuado y que, por supuesto, no puede emplearse en exceso como hacen en cada discurso de Navidad porque pasa a ser cómico y resta seriedad al discurso. En el de la reina Isabel II es la cámara de la BBC quien propicia el cambio de plano y no la soberana con latigazos de cabeza. La realización de Zarzuela y TVE con este mensaje es incomprensible.

In Spain we say «Joder, qué largo» A ver, ¿12 minutos y 30 segundos para no decir NADA?  La reina Isabel II aborda todas las cuestiones en 4 minutos y encima cede espacio (imagen y discurso) a otros actores sociales y de la familia real.  ¿Por qué somos tan carcas?

Escenografía

Muy modelno todo. Esta vez el mensaje se ha realizado en la sala contigua del Salón de Audiencias del Palacio de la Zarzuela y allí se da, según los medios españoles, una «escenografía moderna y transparente». Básicamente porque hay dos obras contemporáneas en las paredes (muuuu modelno) y varias mesas de cristal (que si está limpio es transparente) con fotos en marcos de plata (…). La lámpara es de diseño, el pesebre se ha reducido y prima (como hacen los modelnos) el árbol de Navidad. De la elección de los libros (las Constituciones Españolas, (1812/1978), edición del BOE, y Biblioteca Nacional de España, 300 años haciendo Historia, editado por la Biblioteca Nacional) y la presencia de las banderas española y europea no se detiene ningún analista de prensa escrita y sólo se citan, sin más. Si el rey estuviera seguro de qué y a quién representa no le haría falta una bandera ni un libro de la Constitución. Él como símbolo ya sería suficiente. En fin… Y si hay que decorar con libros (algo que me parece divino), ¿qué tal recomendaciones literarias del año o un guiño cómplice con la actualidad (¿un ejemplar de Almudena Grandes?)? Ahora, ni la silla ni la Corona pegan con la modernidad.

El caganer  El caganer es una pieza esencial en los pesebres catalanes. Se trata de un pastor defecando. Felipe VI ha querido tener un pequeño gesto con Catalunya y ha colocado estratégicamente una fotografía de él sentado como en cuclillas que recuerda la postura del caganer. ¿No os creéis mi teoría? Pues a ver qué explicación dais a este plano permanente… Y no vale decir que en Zarzuela son lerdos (por esa regla de tres podría decir yo lo mismo y ahorrarme todo este análisis).

 

Continuará… Protagonismo para Leonor (la heredera, el futuro de la Corona), tanto en la fotografía sobre la mesa como en la presentación de imágenes de Power Point cutre que se marcan desde hace unos años al acabar el discurso para (considerarán ellos, estancados en el medievo) innovar. En serio, ¿no podéis ir introduciendo las imágenes a lo largo del discurso para que resulte algo más dinámico?

Indumentaria

Estilismo La corbata con pequeños puntitos, aunque era bonita, provocaba moiré en los planos generales. Quizá los gemelos algo excesivos para un traje; ahora ya sólo se ven en smokings. Al sentarse, las faldas de la chaqueta deben colocarse para que no tome excesivo protagonismo la punta de la corbata ni la bolsa del pantalón en el abdomen. Pero vaya, es de agradecer que no hayan enseñado los pies del monarca (seguramente calzados con mocasines de borla… ¡AGHHHHH!)

Maquillaje Todos, hombres y mujeres, debemos maquillarnos delante de una cámara. Bastan unos polvos mate para quitar los brillos pero a Felipe VI parece que le echen varias capas de barniz. Es excesivo si se busca un efecto natural (aspecto buena cara) porque queda un rostro acartonado. Si la pretensión es transgredir con el maquillaje, queda pobre. No pido la fantasía de una Drag Queen pero una raya negra en el ojo le favorecería (y mataría a más de un facha que estuviera siguiendo el discurso). ¡Todo son ventajas!

 

1127 804 Patrycia Centeno