¿Qué ves aquí?

Nunca logré ver a la anciana, abatida y con una gran nariz. Por mucho que me la señalen, siempre visualizo a la joven coqueta y elegante. Me refiero a la conocida figura creada por el dibujante W.E. Hill, en 1915, con la que demostraba a la perfección qué es la inversión perceptual. Cuando nuestro cerebro ve una imagen de este tipo, trata de agrupar todos los elementos que aparecen en ella según sus principios de organización y prioridades morales y estéticas. Pero, cuando existen varias interpretaciones ambiguas (digamos que eres votante dels Comuns o de Cs), algunos también tienen la capacidad de saltar de una a otra. Hace unos años, el reto visual y viral, algo diferente, lo protagonizó un vestido: algunos lo veían blanco y dorado (pues claro), otros azul y negro (madre mía, estáis fatal) y después estaban los que aseguraban que podían entrever las dos opciones… SEGUIR LEYENDO

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Aquesta foto

Lo reconozco. Esta foto de Olga Suanya (@osuanya) logró cerrarme la boca. Tan enfrascada estaba en recriminar a Palau el poco mimo que tienen con la imagen del MHP que casi me pierdo esta joya de la semiótica visual tomada en la plaça Sant Jaume en la diada de la Mercè. SEGUIR LEYENDO 

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Lectura visual de la entrevista a Artur Mas

Análisis visual de la entrevista al president de la Generalitat en funciones, emitida anoche en el programa “.Cat”.


Escenografía

soledad Lógicamente el escenario es el habitual en el programa y precisamente eso es lo que llama, en parte, la atención… Empieza el programa con un plano general en el que el presentador está de pie delante de la mesa hablando a cámara y refiriéndose al invitado como si este no estuviera allí, en plató. Pero sí que está: está sentado detrás, a la izquierda del plano, en una mesa inmensa (soledad), mirando hacia al vacío (perdido) y golpeando con los uñas el tablero (nerviosismo). Todo esto resultaría normal televisivamente si el invitado no fuera el president de la Generalitat. Lo es en funciones y su cargo pende de un hilo pero hay que aprender a diferenciar entre la institución y la persona (aviso a las dos partes: defensores y detractores de Mas, a ver si vais a quemar lo primero y va a ser contraproducente para todo el país). Ayer, la puesta en escena presentó a una persona (líder de su partido), no al president (líder de un país). Los asesores de Mas no deberían haberlo permitido y menos en estos momentos (no era un formato que le beneficiara); aunque estén pensando ya en las próxima elecciones.

extremo Sentado a un lado de la mesa (uno más) y con una silla de ruedas (movilidad/inestabilidad…).

boli y octavillas El bic era suyo (o por lo menos se lo agencia cuando acaba la entrevista) y el peculiar formato de octavillas es el que utiliza. Entiendo que son elementos que él decidió poner encima de la mesa. Sin embargo, no los necesitaba. Se le pueden criticar muchísimas cosas a Artur Mas, pero es un de los políticos con mayor seguridad escénica y no precisa de recursos de primero de oratoria. Las preguntas de los entrevistadores (sólo eran 2 y bastante moderados) no requerían tomar notas. Con lo cual, las hojas sólo sirvieron para sacudirlas cuando hablaba del compromiso con JxS (acuerdo alcanzado, pacto firmado) y ordenarlas y recolocarlas cuando aseguró que “nosotros nos defenderemos” (amenaza firme). Por su parte, el boli sólo sirvió para exteriorizar su tensión (lanzar el bic contra la mesa cuando se empieza a cabrear).

Lenguaje corporal

culpable En distintas ocasiones, cuando se refirió a la CUP, apunta con el dedo acusador. Es un gesto demasiado agresivo y delatador. Hay que tener en cuenta que cuando señalamos a alguien con un dedo, tres dedos apuntan hacia nosotros mismos…    

aprecio Hay un momento en el que habla de sus colaboradores -“la gente a la que aprecio”- y se toca el corazón. Es un gesto nada habitual en política. Significa que el aprecio es sincero, es un hombre fiel a los suyos.

golpe nudillos El gesto de golpear con los nudillos sobre la mesa (imposición) es muy paternalista (porque lo digo yo y mientras vivas bajo este techo harás lo que yo te mande).

boca entreabierta y ladeada Cuando habla de las renuncias a las que se han visto sometidos las formaciones de JxSí, señala que a CDC se le ha pedido que prescinda de su principal líder político. En ese momento, deja la boca entreabierta (agresividad contenida) y tuerce la boca hacia a un lado (disgusto ante la idea). 

presentador/entrevistadores No es el tema, pero el lenguaje corporal del presentador y del otro entrevistador era también digna de análisis… Y aunque pueda parecer lo contrario, un mal interlocutor nunca ayuda al entrevistado. A Mas le hubiera convenido más la contundencia de Terribas que el infantilismo de este par. 

Indumentaria/estética

gris El traje, la camisa y el nudo de la corbata (aunque estas siempre las lleva horrendas) eran correctos para un líder conservador. Sin embargo, en televisión, el gris no es lo más recomendable. En psicología cromática, el gris genera duda. Hubiera sido mucho mejor un gris marengo o un azul marino (el negro, aunque siempre otorga poder, en este momento resultaría demasiado violento).

cansado Aspecto cansado, muy pálido de piel (el gris intensifica este efecto). El bálsamo labial, probablemente es porque esté resfriado y se le secan los labios. La solución, antes que ponerle cacao (destacaba demasiado), hubiera sido eliminar las pieles muertas (con un cepillo de dientes), ponerle un poco de hidratante, dejar secar y retirar el resto con un papel. Las greñas, en su caso, no se las atribuyo a la dejadez (sólo hay que ver lo perfectamente que lleva afeitada la barba). Es el pecado que cometen todas las personas que empiezan a sufrir los efectos de la alopecia: creer que por llevar el pelo más largo, las zonas claras pasan más desapercibidas (cuando es totalmente lo contrario).

El mensaje (no verbal) del rey

Escenografía

Localización De Zarzuela al Palacio Real. Si el rey necesita justificar el cambio de escenario  durante su mensaje (es decir, quitar tiempo a otros asuntos más importantes de los que hablar en su discurso) es porque la localización es totalmente errónea. Cierto es que el momento precisa de seriedad e institucionalidad pero, precisamente por tal razón, es conveniente no hacer experimentos. En vez de haber utilizado el salón (cercanía) del pasado año, la mesa del despacho (incluso haber aparecido de pie frente a una biblioteca, junto a la bandera) lo habría proyectado como una figura aún útil (activa, sabia, comprometida y preocupada por las dificultades del país).

Solemnidad/austeridad Eclipsados por la “inestabilidad” política que ha dejado el 20D y el 27S, los asesores han errado al considerar que la ostentación (decoración, derroche energético…) del Palacio Real podría aportar en este momento (de crisis aún exasperante para demasiados españoles) solemnidad a la figura del rey. Y no es que no sólo no haya logrado la solemnidad que pretendían sino que, al pronunciar la palabra “austeridad” (incoherencia entre el mensaje verbal y no verbal) en medio de ese salón, Felipe VI ha perdido credibilidad.

Soledad No está centrado en el espacio (descolocado) y la silla (pese a ser de madera noble) se antoja ridícula en un espacio tan enorme. El está ligeramente ladeado (incómodo) para obedecer al cámara (cuando debería ser la cámara la que buscara al protagonista…). Es un espacio totalmente frío e impersonal. Por mucho que se empeñe en recordar el significado del “patrimonio pasado español común”, allí no hay nada que cree empatía con el espectador (un pesebre, fotos de su familia…).

Alfombras Espejos enfrentados (reflejos egocéntricos) y todo el suelo forrado de alfombras. El rey no toca con sus pies el suelo (lejos de la realidad), sólo moquetas acarosas (arcaico).

Indumentaria

Corbata Sin duda, de su vestimenta, lo más llamativo ha sido la elección del color de la corbata. Si bien el color morado es y ha sido utilizado a lo largo de la historia por los más altos estamentos de poder (aristocráticos y eclesiásticos); actualmente, en España, este tono está completamente vinculado a la formación de Pablo Iglesias. Tras los resultados de las pasadas elecciones generales del pasado domingo, sería absurdo negar la intención buscada de la prenda (nunca nada es improvisado, pero mucho menos en un mensaje tan estudiado como este). La corbata señala el fin del bipartidismo y la aceptación de la Corona a nuevas sensibilidades políticas y sociales. Un pequeño guiño con el que el rey da la bienvenida (invitación a respetar el sistema de monarquía parlamentaria) a Podemos. 

Cejas Posee unas cejas espesas y el maquillaje siempre resulta excesivo. La ceja sirve para encuadrar el ojo (sinceridad) pero no debe en ningún caso eclipsar la mirada.

 

Lenguaje corporal

De espaldas a una entrada Aunque está bien buscado el enfoque de las grandes entradas (apertura, amplitud y profundidad de miras), el efecto pierde completamente su razón cuando decides colocar al rey de espaldas a esas mismas puertas. Regla básica del Feng Shui para lograr una influencia positiva sobre el ambiente.

Autocastigo El dominio gestual de Felipe VI es bastante pobre. Durante el discurso, pese a intentar acompañar el mensaje también con las manos, tan sólo ha utilizado tres gestos que se iban repitiendo dijera lo que dijera (fuera positivo o negativo). Lo más inquietante es que empezó y acabó el mensaje golpeándose las piernas. Abría y alzaba las manos, y al reposarlas sobre el regazo, inconscientemente, se golpeaba (“autolesionaba”). El hecho de golpearse uno mismo es un signo evidente de frustración: los simios también lo hacen (golpean su pecho) cuando son conscientes de que no pueden enfrentarse a su rival porque es más fuerte que ellos. Los humanos hemos sofisticado (suavizado) algo el gesto.

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