Rita, lo siento… Tu color es el azul

Una mujer de carácter, sin duda. Corpulenta y con la personalidad muy marcada, los excesos en la indumentaria de la alcaldesa de Valencia no le favorecen en nada. El cardado, las cejas tan perfiladas, los estampados, las hombreras, las perlas… deberían haber ardido en alguna Falla.

«En mi vestuario prima la corrección», aseguraba hace unos meses Rita Barberá. Pero la corrección por si sola no sirve para mucho. La que lleva siendo alcaldesa de Valencia desde hace 20 años tiene el carácter y el empuje que a otros en su partido les falta pero su imagen de «gigantona» asusta. Al ser una persona corpulenta y voluptuosa, las hombreras no tienen ningún sentido ya que endurecen su apariencia aún más. Si acortara las americanas por su cintura -las suele llevar por debajo del pubis con la intención de camuflar su vientre- conseguiría una figura más esbelta. Aunque además de americanas existen otro tipo de chaquetas que le sentarán mucho mejor y le suavizarán las formas rígidas. También, la elección de tejidos más ágiles le ayudaran a relajar esa imagen de mujerona.

 

Sus rasgos faciales también están muy marcados. Por eso, un maquillaje natural es el que le conviene. Las cejas tan perfiladas no le ayudan. Sobre su peinado, el cardado pasó de moda antes de que ella se presentara a sus primeras elecciones. Igualmente ese peinado contribuye a recargar innecesariamente su estilo.

Pese a las siglas de su partido, le entusiasma vestir de rojo(traje, bolso, zapatos, gafas…). Un color demasiado agresivo para ella. Debería utilizar tonos más amables. ¿Pero quién soy yo para decirle que su color es el azul? Otro de los cliché de un partido conservador como el PP son las perlas (pendientes y collar) para las féminas. Una vez más, ella no las necesita. Ya se sabe cual es su ideario, no es necesario reforzarlo más. El bolso Louis Vuitton debería dejarlo en casa hasta que pase el 22-M…

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Rita, sorry. Your colour is blue

 

 

A woman of character, no doubt. Stout and very strong personality, the excesses in dress of the mayor of Valencia did not favor at all. Carding, so shaped eyebrows, prints, shoulder pads, pearls … should have burned in «Fallas» party.

«In my wardrobe premium correction,» claimed Rita a few months ago. But the correction itself does not do much. The one with being mayor of Valencia for 20 years has the character and the push that others in his party were missing but his image of  «big woman» scary. Being a large person, voluptuous, shoulder pads do not make sense because they look even more hardened. If you shorten the Americans by his waist often leads below the pubis with the intent to camouflage his belly would get a slimmer figure.Although there are American as well as other jackets that you feel much better and will soften the rigid forms. Also, more flexible choice of fabrics will help to relax the image of big woman.

His facial features are also very marked. Therefore, a natural makeup is for you. As outlined eyebrows do not help. About his hair, carding went out of fashion before she was presented to its first elections. Also that hairstyle helps burdening his style.

Despite his party stands for, is excited to wear red (dress, purse, shoes, glasses …). A color too aggressive for her. You should use gentle tones. But who am I to say that his color is blue? Another cliché of a conservative party and the PP are the pearls (earrings and necklace) for females. Once again, she does not need them. Already know your ideas, no more needs to be reinforced. Louis Vuitton bag should leave it at home for a while…

Rita Barberá: «En mi vestuario prima la corrección»

Allá donde haya una pasarela de moda habrá un político chupando cámara. Tras Barcelona y Sao Paulo, hoy nos detenemos en la Fashion Week de Valencia. La alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, ha hecho su aparición de rojo y con pana fina (léase terciopelo). “Soy una persona a la que no le gusta mucho arriesgar. A la hora de elegir mi vestuario, obviamente debe primar la corrección. Por eso, siempre visto más o menos igual”, asegura la popular.

De rojo y de pana. Aunque la pana de la popular era buena y lució perlas. Las gafas, a juego.

Cuidado con los aires, Rita.

El séquito que la acompaña no son admiradores. Pelotas hay en todas partes.



En Valencia por lo menos los políticos no censuran al director de la pasarela

Jesús Mariñas con Rita Barberá. Es lo que tiene la política y la moda que en cualquier momento te encuentras un friki

Trajes de corrupción

Investigan al Presidente de la Generalitat valenciana ya que supuestamente podría haber recibdio regalos -trajes de la sastrería Milano de Madrid- por parte de algunos de los imputados en la operación Gürtel. 

Si están ya hartos de la trama de corrupción que empaña al Partido Popular en estos días de preelecciones en Galicia y Euskadi, no teman, el 1 de marzo acabará todo: coincidiendo con el final de la campaña, a los periodistas de El País se les acabará la tinta de la plumilla. Pero mientras, pasen y vean. Lo último del culebrón, titulado El PP y la corrupción, la supuesta implicación del presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, que podría haber recibido trajes regalados por parte de alguno de los imputados en la trama corrupta que investiga el cazador de la justicia, Baltasar Garzón.

La implicación de Francisco Camps en la investigación de la operación Gürtel se produce por una grabación en la que una de las imputadas, Felisa Jordán, aseguraría haber pagado una factura de 30.000 euros en trajes en una sastrería de la calle Serrano de Madrid (Milano) para el dirigente valenciano. A estas horas, cada uno por su parte, tanto Jordán como Camps han desmentido las declaraciones y los hechos. Pero bueno, ahí queda.

De todos modos, los empleados de Milano –perteneciente al grupo Cortefiel- son uno de los focos de atención para este caso. Así, nos hemos enterado que el precio normal de un traje en una de estas sastrerías oscila entre 200 y 500 euros y, con arreglos, puede llegar a los 800.

A Eduardo Zaplana no le hubiera pasado nada de esto. Más que nada porque seguramente sus trajes pertenecían todos a Emidio Tucci, ¿no? Por otro lado, por fin, por unas horas los trajes de hombre han tomado el protagonismo de los medios de comunicación.