Ya no queremos ser Claire Underwood

Una blusa de algodón blanco con una falda beige. La melena suelta y su sempiterno labial rouge. Pendientes de perlas que en ella, más que un símbolo conservador, se antoja como un regalo familiar poco comprometido con su estilo pero que prometió ponerse en su día más especial -¡noticia! nadie nos obliga ya a que sea el de la boda. Observo la dulzura y delicadeza de Alexandria Ocasio-Córtez y siento su triunfo como algo mío. SEGUIR LEYENDO

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El superpoder de un tutú

Tiene su gracia que en una prenda aparentemente tan frágil y delicada como lo es una falda corta de tul hallemos hoy un mensaje de reivindicación feminista. Pero como tan acertada e inteligentemente repite la prestigiosa abogada catalana Carla Vall: “Ser tendre és ser poderosa”. Así que gracias a Serena Williams, el atavío propio de una bailarina de ballet clásico ha pasado a evocar la fuerza de la mujer del siglo XXI… SEGUIR LEYENDO

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El Barça no sabe de moda

Reconozco que siento cierta animadversión hacia el pantalón corto masculino fuera de un contexto de ocio (no así a la falda: en la historia del vestido, sugiere dureza varonil). Quizá porque los códigos indumentarios determinan, tal y como recoge la premio Pulitzer Alison Lurie en su magistral estudio El lenguaje de la moda, que las bermudas infantilizan: “Las ropas deportivas del adulto son la ropa diaria del niño.” SEGUIR LEYENDO

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Con faldas y a lo loco

Hace unos días un grupo de niños de un colegio inglés acudió a clase vestido con el uniforme femenino. El motivo fue que, pese a las altas temperaturas de la ola de calor, el dress code escolar no contemplaba el uso del pantalón corto y decidieron protestar enfundándose la falda de sus compañeras. SEGUIR LEYENDO

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Letizia moderniza hasta el zapato de cristal

Siempre me ha llamado la atención que un estamento anacrónico como la monarquía pretenda modernizarse… Pero en fin, parece que la reina Letizia se ha empecinado en eso. Y si hace una semana se pasaba el protocolo por la peineta; hoy en la primera Comunión de su hija -algo que sí aplaudo- ha creído conveniente que la heredera al trono celebrara su primera comunión con el uniforme del colegio y junto al resto de sus compañeros de clase sin ningún tipo de distinción especial (bueno, si eso es posible…). La princesa de Asturias estaba monísima, incluso algo hipster con esa corbata. Incluso, me han gustado mucho las ondas marcadas de la melena Bob que luce Letizia (le dan algo de volumen, que bien le conviene). Pero, ¡oh, horror! Al llegar a sus pies no he podio evitar la exclamación. ¿Qué es eso? ¿Tacones de PVC? En realidad son un modelo transparente de Magrit -firma de calzado habitual de la reina-, valorados en 270 euros.  El pasado 7 de mayo le vimos unos parecidos a la esposa de Nick Clegg, Miriam González, y ya nos estremecieron…

Letizia, por favor, no nos cambies el cuento. El zapato de Cenicienta era de cristal no de plástico. Hay cosas que es mejor dejarlas como están. En serio.

 

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