Se acabó la austeridad para Letizia

La reina Letizia estrenó ayer, para acudir al 75 cumpleaños de la reina de Dinamarca, la tiara que Felipe le regaló con motivo de su 5º aniversario de bodas, valorada en 50.000 euros. La «tiara princesa» está formada por 400 diamantes y 10 perlas australianas y, hasta la fecha, la reina no se había atrevido a lucirla nunca debido al contexto de crisis. En suma, parece que se acabó la austeridad (por lo menos en palacio).

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Kate cambia su tiara de reina por bisutería de Zara

Los duques de Cambridge asistieron ayer al estreno en Londres del último film dedicado a la vida del expresidente sudafricano,  Mandela: El largo camino hacia la libertad. Antes de que acabara el visionado, el príncipe Guillermo y su esposa fueron avisados discretamente del fallecimiento de Mandela. Para la noche del estreno, Kate Middleton repitió un largo vestido crema de Roland Mouret con corte en la pierna que combinó con unos zapatos de ante negros de Prada y un collar de bisutería de Zara. Este accesorio de la firma española de low cost llama la atención ya que hace solo dos días se pilló a la duquesa de Cambridge portando una tiara del cofre real, de incalculable valor, para una cena de gala junto a su marido. Desde su boda, a Middleton no se la ha vuelto a ver con una joya como diadema.

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Mandela: Long Walk to Freedom Premiere - London

 

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El vídeo de Tymoshenko

La última aparición de la ex ministra ucraniana, que sigue encarcelada,  ha sido a través de un vídeo grabado con un móvil y que ha querido enviar a todos sus seguidores para que voten en contra del presidente Viktor Yanukovych en las elecciones parlamentarias que se celebrarán en octubre. De nuevo, vestida totalmente de blanco, con su característica trenza dorada (aunque algo menos estirada) y una tiara de goma. La Rapunzel europea vuelve a tirar su largo cabello por la ventana de la torre esperando que algún príncipe la rescate al fin.

Tymoshenko renuncia al glamour pero no a la imagen de mártir

Mientras Alemania (vamos, la Unión Europea, ¿o alguien lo duda aún?) intenta movilizar al resto de países para que boicoteen a Ucrania con el fin de que se libere a la Dama Naranja, las imágenes de los moratones en el cuerpo de Yulia Tymoshenko (51 años) ocasionados por personal de la cárcel donde está encerrada siguen circulando por medio mundo. Acusada por «abuso de poder» a siete años de prisión -aunque casi todos demos por válida la teoría de que se trata de una venganza personal del actual presidente, Víktor Yanukóvich- la Rapuntzel de la política no descuida del todo su imagen. Sigue haciéndose la trenza, aunque mucho más despeinada que a la que nos tenía acostumbrados, y una diadema de goma le sirve ahora como tiara. Incluso, pese al uniforme que se impone a los presos, no ha renunciado al blanco: una cinta de ese color ata su característica y larga cabellera rubia.  Todo para que no se olviden de ella, para que todavía se la reconozca.

El glamour y la sofisticación de Tymoshenko se esfumaron en cuanto tuvo que colgar los Yves Saint Laurent en el armario. De todos modos, aún intenta custodiar su imagen angelical.

 

Aunque se me antojó que quizá Tymoshenko podría soltar su larga cabellera por las murallas de la cárcel para que su príncipe (Merkel, no. Quizá Sarkozy o ya Hollande) treparan por ella, creo que las fotografías publicadas en prensa tienen más que ver con el cuento de la Bella Durmiente.

 

Letizia, deslucida por la crisis

Letizia  recibió un regalo muy especial de su marido para celebrar su quinto aniversario de boda: una tiara de reina que podría estar valorada en más de 50.000 euros. Según el diario El Mundo, la princesa de Asturias aún no ha lucido públicamente esta joya -compuesta de perlas y diamantes- «sensibilizada por la terrible situación económica que vive el país». Aunque es una tradición que la futura reina sea agasajada por su marido con tal presente, el príncipe Felipe podía haber aprendido de Letizia y esperar a una época más llevadera para  contentar a su amor.