Cifuentes: «Conservo trajes de Thierry Mugler que ahora serían impensables»

No puedo evitar que Cristina Cifuentes (y Llanos de Luna en versión copia) se me antoje como la Carmen Lomana de la política nacional. Con cinco tatuajes ocultos a lo largo de su anatomía, anda siempre tan peripuesta que la aleja de la realidad. Eso sí, para su target, féminas del barrio de Salamanca, cumple con nota. Hoy en Yo Dona – ataviada con pantalón y camisa azul,  una chaqueta que según ella tiene 20 años y las uñas lacadas de oscuro (!!!)- analiza  su cambio de indumentaria desde que se convirtió en la delegada del gobierno de Madrid: «El pelo recogido es más cómodo. Llevo la misma ropa de siempre. La cuido y me dura. Conservo, por ejemplo, unos trajes maravillosos de Thierry Mugler que ahora serían impensables, no está la situación para mucho gasto. Las pocas veces que compro ropa lo hago en tiendas de bajo coste y cadenas como Zara o Mango. Por mi trabajo suelo vestir de un color que me encanta: negro. Me gusta arreglarme y verme bien pero prefiero que la imagen no sea un elemento de distracción. Otra cosa es mi vida privada, cuando estoy deprimida me visto siempre de rojo. Los tonos fuertes animan. »

 

 

Los jeques de Qatar

La visita de los jeques de Qatar ha sido breve pero intensa. La esposa del Emir, adicta a Dior y a Chanel,  ha captado todas las miradas. El vestido blanco de por la mañana de cintura de avispa rollo Therry Mugler, espectacular. Eso sí, el detalle de saludar al rey con gafas de sol oscuras,  muy feo (aunque muy revelador). Los brazos de Letizia están muy musculados. Sonsoles Espinosa insiste en el negro y en joyas de Elena Benarroch.

Los dictadores siempre llevan gafas de sol. Por eso, no son recomendables entre los políticos. La jequesa no se las quitó ni para saludar al rey

El vestido, precioso. Muy Thierry Mugler. Le encanta Dior y Chanel. Los turbantes son de seda.

 

Para la cena de gala, Letizia apostó por un vestido azul de Felipe Varela. La jequesa, por un kaftan blanco de pedrería.

Sonsoles, siempre discreta, se decantó por el negro y joyas de Elena Benarroch

La princesa de Asturias debe comer muchas espinacas porque tiene brazo Popeye.