botasportada

Michelle Obama se pone las botas para oír misa

Es una de las tendencias más destacadas para este otoño-invierno. Así que la primera dama estadounidense no se ha privado de asistir hoy a misa calzando unas botas altas hasta el muslo de ante negro. Además, Michelle ha escogido el tono berenjena para el resto de su estilismo (vestido y chaqueta de Alaïa) que conjuntaba perfectamente con el atavío de su hija pequeña, Sasha. Al papá, más clásico pero siempre impoluto, se le caía la baba con Malia -en EEUU la ven ya como un auténtico icono de moda para adolescentes gracias a que suele servirse de marcas asequibles como J.Crew, Zara o Asos – que lucía un abrigo de estampado geométrico en blanco y negro y una minifalda en tonos verdes.

PD. Agradecerle a mi prima favorita que cuando, con el embarazo, le creció el pie (las dos tenemos un 35-36), yo fuera la destinataria de todos sus maravillosos zapatos. Entre las joyas que heredé, unas larguísimas y carísimas botas de cuero negro planas hasta el muslo que siempre han causado sensación tanto en Londres como en París. Las botas tienen, creo, casi tantos años como yo pero las cuido como oro en paño. La siguiente generación, aunque a veces todavía albergue dudas (al igual que yo las tuve siendo una renacuaja), las reclamará.

obama

michellesasha

barackmalia

 

Gana Obama

No disimularé lo evidente: me alegro muchísimo de la victoria de Barack Obama. Y esta mañana temprano, al encender el televisor para ver su discurso en directo, el reelegido presidente de EEUU volvió a describirme, sin una sola palabra, el porqué. Con un traje que además de encajarle perfectamente le presta la libertad necesaria para moverse como ningún blanco podría hacer,  una camisa impoluta y una corbata azul brillante que, con un nudo perfecto, le iluminaba la cara de felicidad. Y recalco lo del nudo porque Mitt Romney, derrotado, reconoció la victoria de su adversario con la corbata exageradamente torcida (nada propio en él).

Pero no sería justo, analizar el triunfo de Obama sin hablar de su esposa, Michelle (de hecho, el primer tweet del vencedor incluía una fotografía de la pareja abrazándose y añadía «Cautro años más»). La primera dama estadounidense más seguida después de Jackie Kennedy ha escogido para esta noche un vestido de brillos granates del diseñador Michael Kors que ya le habíamos visto en numerosas ocasiones. Sobre él, una torera de punto negra y manga tres cuartos que podría ser perfectamente la misma que lució hace cuatro años cuando su marido logró la presidencia. En 2008, recordaréis, Michelle Obama se la puso encima de un vestido fuego de Narciso Rodríguez y fue muy criticada por ello. Sin embargo, a ella le debió traer suerte y además, fue la primera prenda que defendió el estilo Michelle Obama: «Para mí lo más importante es vestir con la ropa que más me gusta… No voy a fingir que no me importe lo que digan. Pero también tengo que ser práctica. Habrá quien piense que el jersey era horrible, pero yo ¡tenía frío!». Enhorabuena.

Obama con sus hijas Sasha y Malia. Las dos iban con un look muy parecido al de su madre. Muy divinas , fijaros en las uñas de la pequeña.

 

El vestido de Michelle ya lo habíamos visto en otras ocasiones. Esta noche solo el ha sumado la torerita negra y ha cambiado el broche (políticas españolas: esto es un broche y lo vuestro son floripondios extraños).

 

Me da la sensación de que es la misma torerita de 2008. Aunque le valieron muchas críticas, la prenda le trajo suerte.

Preciosa la fotografía que el equipo de Obama ha escogido para representar la victoria de la pareja. Nadie tiene dudas: sin Michelle hubiera sido imposible.

 

Mitt Romney apareció derrotado. La corbata torcida escenificaba de manera contundente su decepción.

 

 

El estilismo de las hijas de Obama en el ojo del huracán

Esta semana la actualidad me tiene muy entretenida, pero hay cosas que no quiero que se me pasen. Una es esta imagen de la familia Obama en uno de los actos previos a la Navidad. Aunque la fotografía se podría antojar como una más, los looks de Sasha (10) y Malia (13) han sembrado la polémica en EEUU. El vestido hipsy mostaza de la hija mayor del presidente se ha llevado prácticamente todas las críticas, mientras que sobre el de la pequeña Sasha  se ha comentado que era poco adecuado (aunque a mí me parece una adorable princesita). El New York Mag ha llegado a pedir en un artículo respeto para las dos menores de edad y ha atacado duramente a los medios que habían analizado el atuendo de las niñas. Vamos, el mismo problema que tuvimos hace unos años con las hijas de Zapatero. Aunque no creo yo que los americanos hubieran sido tan dóciles si Sasha y Malia se hubieran decantado por el estilo gótico.