Los Sarkozy-Bruni colmaron de lujo a los Obama

Como cada año, el gobierno estadounidense ha detallado la larga lista de regalos que la familia Obama recibió en 2011 por parte de otros mandatarios.  Dentro de las 231 páginas del documento, Nicolas Sarkozy fue uno de los líderes más generosos:  32.000 euros en obsequios made in France. Y es que los galos tienen que presumir y publicitar el lujo. Por eso, algunos de los regalos fueron una bolsa de golf de Hermès, polos Lacoste, plumas DT Dupont,   un bolso Louis Vuitton, dos albornoces de Dior, cosméticos y perfumes de Bonpoint y ropa de firma de niños para Malia y Sasha. Pero nada de todo esto podrán disfrutarlo los Obama. Todos los obsequios al presidente y su familia se almacenan en el Archivo Nacional que debe haberse convertido ya en uno de los mejores centros comerciales del mundo.

 

Sarko: “Merkel no es fea pero lleva cada chaqueta…”

El ex presidente galo se atrevió a decir lo que muchos piensan. Pero lógicamente no lo anunció a los cuatro vientos. Se lo confesó a una de sus ministras en una conversación privada. Y a esta, Roselyne Bachelot, le ha sobrado tiempo para publicarlo en uno de los capítulos más emocionantes de su libro, A feu et à sang. Carnets secrets d’une présidentielle de tous les dangers, dedicado a la relación entre Nicolas Sarkozy y la canciller alemana. “Merkel no es fea pero lleva cada chaqueta…”, opinó Sarko.

Hollande también huye de Sarko en su retrato oficial

François Hollande ya tiene su retrato oficial como presidente de Francia. El socialista ha querido romper con la etapa anterior de Sarkozy también con la realización de esta fotografía. Para ello ha escogido al fotógrafo y cineasta Raymond Depardan (Sarko prefirió a un fotógrafo de estrellas) que lo ha capturado relajado, nada serio y con poca pretensión de solemnidad en los jardines del Elíseo (el anterior presidente aparecía en la biblioteca de palacio con una gran bandera francesa y europea y con un plano contrapicado). ¡La corbata de Hollande, por suerte, esta vez sí está en su sitio!

Hollande sigue apostando por la normalidad incluso para sus retratos oficiales. La seriedad se la da el traje oscuro y la camisa blanca.

 

El plano algo contrapicado (para ganar altura) y la presencia de las banderas francesas y europea fue lo más comentado de la foto de Sarko

 

Chirac ha sido el único presidente junto a Hollande que prefirió los jardines a la biblioteca del Elíseo

Mitterand con un libro abierto...

 

Giscard con la bandera como fondo

 

Pompidou en la biblioteca y con las medallas colgando

Libros y medallas combinó también De Gaulle

 

 

 

Sarkozy-Hollande se la juegan al blanco y/o negro

Hace unos meses, cuando se celebró el debate Rajoy-Rubalcaba, titulé mi artículo en El Mundo con una sola palabra: “Mimetizados” (por la dejadez y el hastío, resumía en el cuerpo). Hoy, con una mirada simple, podría emplear el mismo concepto para hablar de la vestimenta del encuentro televisivo entre los candidatos Nicolas Sarkozy y François Hollande. El debate ha utilizado dos colores esenciales en la indumentaria política y no por eso debemos restarle valentía a esta elección. Plató, moderadores y aspirantes a la presidencia de la república han escogido el bicolor de una de sus compatriotas: Coco Chanel.

 

El atrevimiento al que me refiero se debe a que los franceses nos han vuelto a dar una lección de democracia, gusto y savoir faire. El blanco y negro -el del poder y la elegancia- anula cualquier distracción y nos invita a prestar atención a lo importante: las ideas. En España este atuendo hubiera sido impensable. Los asesores siguen convencidos de que la camisa azul -algo más progre- favorece en televisión (porque hace treinta años los platós recomendaban un toque de color en las prendas). También, que si el político no lleva corbata roja o azul (según su signo político) no se le podrá reconocer (ahí quizá le doy la razón porque el mensaje es tan pobre y similar que no hay Dios que distinga quién es quién).

A nadie se le escapa que los participantes en el debate han calculado perfectamente qué prendas escoger para este escenario en concreto. La calidad de la seda de la corbata negra de Hollande me ha cautivado (en líneas generales y aunque me sorprenda, creo que esta noche está mejor vestido que Sarkozy. Solo le pongo un pero, el pellejo del cuello. Su rival es más listo y lo disimula con un cuello de camisa más alto…). Después de un rato, advierto que la corbata de Sarkozy es azul marino oscura. El lazo del moderador (jajajaja… lo mismito que Manuel Campo Vidal), también en negro, es más estrecha.  La otra presentadora, la única fémina de la reunión -hace cinco años, Ségolène Royal, ex mujer de Hollande y ex candidata de los socialistas franceses,  confió en un blazer blanco para demonizar a Sarkozy- , ha hecho gala de la sofisticación de la femme con un espléndido vestido negro con escote en V. No quiero olvidarme de resaltar el perfecto corte de pelo de ambos. Esta tarde han pasado por la barbería. Tampoco pasaré por alto el maquillaje: efectivo y natural.

El cuello de la camisa de Sarkozy recoge mejor el pellejo (inevitable con la edad).

Sarko siempre lleva un as en la manga: magníficos gemelos.

Hollande llegó acompañado por su novia, la periodista política y presentadora televisivaValérie Trierwelier. Siempre es positivo tener al asesor en casa...

 

Se habrá estropeado la cara con tanto bótox, ya no irá vestida como se le exige a una primera dama pero Carla Bruni es Carla Bruni. El matrimonio a la salida del debate.

La caída de ojos permanente de Hollande

La primera vuelta de las elecciones francesas adivina un ganador: François Hollande. Pese a que el socialista ha preparado con entusiasmo su carrera a la presidencia (adelgazó, entalló sus trajes, retocó su corte de pelo…) hay algo en su rostro que sigue estorbando, transmitiendo desconfianza. La caída natural de su párpado hacia abajo (más evidente con su notable pérdida de peso y el paso de tiempo) y esas cejas que acompañan la expresión de una mirada triste no acaba de convencer. Por suerte, sus gafas intentan camuflar el desinfle.