La moda apoya a Michelle Obama

Sarah Jessica Parker actuó el pasado lunes por la noche como maestra de ceremonias en un evento de recaudación de fondos para apoyar la carrera de Obama y los demócratas en las elecciones legislativas. Vestida de la diseñadora Donna Karan (quien también se ha volcado en esta campaña), la primera dama americana ya ha logrado contar con el respaldo del mundo de la moda.

Obama acompañada de Parker

El evento tuvo lugar en el teatro de Broadway y los asistentes pagaron entre 100 y 2.500 dólares para asistir a un show en el que se mezcló teatro, música y política pero también moda. Pues el broche de glamour y tendencias lo aportó la actriz Sarah Jessica Parker –icono de moda por su interpretación como “Carrie” en ‘Sexo en Nueva York- que vistió para la ocasión un vestido largo con estampado floral. Por su parte, y para no desentonar ante tal celebridad, Michelle Obama escogió un favorecedor modelo en negro de la diseñadora Donna Karan (quien también participó en el acto ofreciendo un cóctel en su casa) y un impresionante collar de Erickson Beamon.

La primera dama de Estados Unidos, que recientemente fue elegida por la revista Forbes como “la mujer más poderosa del mundo”, cautivó a la audiencia con un discuros entusiasta en el que animó a los estadounidenses a “revivir el sueño americano”.

Michelle, que utilizó en varias ocasiones el ya mítico «Yes, we can!» que su marido popularizó en la campaña a las generales de 2008, explicó que el objetivo de los demócratas es “terminar lo que empezamos”. «No será fácil, porque los verdaderos cambios nunca son fáciles», añadió Michelle con firmeza.

Michelle Obama, cuya popularidad par muchos puede ser la mejor arma para su marido, participa estos días activamente en la campaña de las legislativas, que se celebrarán el 2 de noviembre. Su agenda incluye diez actos en siete estados en menos de 12 días.

PD. No deseo parecer más cruel que de costumbre pero casualmente el domingo volví a ver un capítulo de Sex and the City en el que Carrie se liaba con un político local. La protagonista no acababa muy bien parada en ese episodio. Él quería que le mearan encima (mientras mantenían relación) pero le resultaba dañino que su pareja escribiera una columna sobre sexo. Así que, cuidado Parker, la política es cosa rara.