Debate en rosa

Como es costumbre, en las segundas vueltas de los debates electorales, los candidatos se intercambian el color de sus corbatas. Esta vez, Obama prefirió una granate con un pequeño dibujo y Romney, azul y a rayas. Es una estrategia útil, cuando el aspirante necesita convencer a votantes indecisos. Y pese a que al republicano no se le pueda criticar nada de su estilismo, la extrema perfección aburre. Más cuando se le compara con su adversario en el que la ropa cae con naturatilidad y elegancia innata. Nada es forzado, y ahí es donde reside la diferencia. Sin embargo, del debate de anoche me quedo con la coincidencia del rosa en el vestuario de sus esposas. Los asesores de Michelle Obama y Ann Romney tuvieron el mismo guiño de color para sus chicas en el mes de la concienciación del cáncer de mamá. Mientras la primera dama lució un vestido y chaqueta torera de Michael Kors con un collar de perlas y tacón negro, muy a lo Jackie Kennedy; la mujer de Romney llevó un vestido en tweed de manga corta con un collar de dos hileras de piedras de cristal y (horror) peluco de oro. Eso y el color de las uñas de Ann le dieron la victoria a Michelle.

 

 

Romney gana a Obama pero no lo ata bien

El enfrentamiento dialéctico lo ganó el candidato republicano, pero en temas de indumentaria y presencia escénica, el actual presidente del gobierno estadounidense aún le varias cabezas de ventaja. Vestidos, ambos, de modo impoluto, me fijo en el nudo de sus corbatas -sin novedades, rojo para Romney y azul para Obama. Aunque al principio el de Romney estaba bien atado, a lo largo del cara a cara el nudo fue perdiendo fuerza e inclinándose hacia un lado. Mientras, el de Obama seguía perfecto. Respecto a las chicas, también ganó el traje chaqueta y falda azul de Michelle -y en su caso, por goleada- al blanco de Ann.

Romney ha conseguido la victoria en el primer asalto, pero hasta su nudo tendía a irse hacia la izquierda.

 

 

Los tonos intensos favorecen a la primera dama. El modelo ya se lo había puesto en anteriores ocasiones y pertenece a Justin Thornton y Thea Bregazzi. El de Ann Romney aún no lo sé. Actualizo en cuanto me entere.

Obama y Romney desfilan en la pasarela de NY

¿Cómo puede un diseñador llamar la atención en una pasarela como la  New York Fashion Week cuando no se dispone de los recursos de una gran firma? Fácil y más en tiempo de elecciones: inspirarse en los candidatos a ocupar la presidencia. A Katyla Lenovich le ha salido rentable. Su salida de dos vestidos de seda con la cara de Barack Obama y Mitt Romney pintada a mano es la imagen de la jornada.

El ring de boxeo de Obama y Romney

El prestigioso magazine estadounidense The Atlantic dedica su portada de septiembre a los próximos comicios electorales que enfrentarán a Barack Obama y Mitt Romney. La imagen que han utilizado para reflejar la rivalidad entre los dos candidatos, una vez se inicien los debates televisados, es bastante explícita: en ella aparecen «Obama» y «Romney» sobre un ring de boxeo. Mientras el aspirante demócrata encaja el golpe del guante rojo republicano en la cabeza (la razón, el pensamiento, la idea…); el conservador soporta el puño azul en el corazón (el sentimiento, el alma, la pasión…).  Por supuesto, el pantalón de color negro se lo han adjudicado a Romney (supongo que para evitarse acusaciones xenófobas). La estampa se vende como sexy y entre las muchas dudas que se plantearon los responsables de la revista durante el making off  me quedo con las tres siguientes: ¿El verdadero Romney accedería a sacarse la camisa?, ¿Obama no tiene pelo en el pecho? y ¿Cómo diablos maquillar los tatuajes del modelo que hace de Obama para que no se vean?

PD. Gracias a @asesorpolitico por pasarme la portada.

Menta Romney u Obama naranjo

Lo reconozco: soy una de las pavas que exige silencio cada vez que dan el anuncio de «Mónica Limón, Mónica Naranjo» aunque no tenga pajorera idea de qué es lo que venden (ah, vale, es cerveza… No me gusta la cerveza, será por eso). No sé cómo publicitarán los body lotion de Obama y Romney, pero a mi algo rollo a lo anterior me engancha. Y aunque a los españoles nos cueste Dios y ayuda modificar nuestro olor, el del demócrata es más esencia de Naranjo y el del republicano, en Menta, algo más clásico.

PD. Gracias a @carolinaeslava por informarme.