Iceta “Trumpeja”

El candidato socialista reveló hace un par de semanas que sus asesores le habían recomendado que no se quitara la corbata para ofrecer así una imagen más presidencial. Excepto en el cartel de campaña donde se decantó por una azul (quizá para agradar a su fichaje estrella, Ramon Espadaler), las viste rojas socialistas. Pero el accesorio por excelencia de la coquetería masculina no aporta seguridad ni seriedad tan gratuitamente. Uno debe conocer el exquisito ritual que comporta atarse el lazo, y esta sensibilidad por parte de los caballeros hacia el nudo me temo que ya ha desaparecido (tal vez, a la vez que se extinguen los caballeros). El candidato socialista presidir la Generalitat no sabe hacerse el nudo, ni qué tipo de corbata acompaña a cada cuello de camisa, ni que la punta de la corbata debe coincidir con la hebilla del cinturón (ni por encima ni por debajo)… Es por la corbata colorada satinada colgando sobre su barriga, y no tanto por aplicar el 155 y pedirle a la Junta Electoral que prohiba los lazos amarillos en las mesas el 21D, que Iceta se me antoja últimamente muy Trump (y sí, el americano ganó contra todo pronóstico). Además, es de los que, como Albiol, siempre calza mocasín (castellanos) con traje. Una elección de calzado más propia de Castilla, no de estos lares… Sus adversarios le reprochan que baile, yo es la única gracia (entretenimiento) que le veo. ¡Baila, Iceta, por Dios, baila!

Hace dos años, de cara a los comicios del 27S, escribí el siguiente perfil estético de Iceta. Como considero que la cosa no ha mejorado, más bien ha empeorado, lo recupero. ¡Feliz jueves!

Iceta, el antilíder

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El último desfile de la Modelo

(…) El show acabó con un figurante vestido de Gandhi. Fue ahí cuando se me llevaron todos los demonios (tener que viajar a la India para buscar referentes de paz cuando alquilas un espacio como la Modelo tiene tela…) y me obligué a recordar…”Protesto de que se me quitasen todas mis ropas vistiéndome con otras humillantes, caso nunca visto por los mismos empleados que lo efectuaron. El juez rehúsa concederme un traje para comparecer ante el tribunal por estar también embargados mis vestidos. Ni un par de pañuelos de bolsillo pude obtener”, dejó escrito Francesc Ferrer i Guàrdia que, después de la Setmana Tràgica, fue apresado y condenado a muerte en un consejo de guerra en la Modelo. No sé si Lluís Companys pudo salvaguardar su pañuelo de cuatro puntas cuando en 1930 también estuvo preso por ser abogado del anarquista Salvador Seguí (las fotos que existen del ex president de la Generalitat en su celda son de la Modelo de Madrid) o si, durante su estancia en la postguerra, el cartelista republicano Helios Gómez pintó la Capilla Gitana en el oratorio con el lustre que acompañaba su atractiva presencia (fuera vestido de bello anarquista, con corbata roja, con ropas de miliciano o de artista). Por ser en el exterior, sí hay memoria visual de los jerséis de cuello alto, las chaquetas de pana, las camachas, los jeans que gastó Lluís Maria Xirinacs durante sus dos años (1975-1977) apostado en la puerta de la cárcel para exigir amnistía. Atavíos, imagino, no muy distintos con los que entró Salvador Puig-Antich para no regresar jamás. SEGUIR LEYENDO

consejo de guerra a Ferrer i Guàrdia

Miquel Iceta, el antilíder

Es el osito que fue abandonado por el último niño que habitó esa casa, hoy ya venida a menos por la inevitable erosión del tiempo. Está sucio y viejo pero aún te mira con ojos inocentes y sonrisa entrañable, convenciéndote de que en el fondo tiene un corazón que no le cabe en el relleno de guata y pidiéndote otra oportunidad. Y aunque tu madre insiste en que lo tires, lo metes en la lavadora con la esperanza de que recupere el rubor perdido. Desgraciadamente, el tambor del centrifugado acabará desmenuzándolo. Pero tú, cabezón y federalista, insistes en juntar las partes. Total, que haces un apaño con aguja e hilo y esperas a que el juguete roto resucite…

Antilíder Como ocurre con el antihéroe, el antilíder carece de todas las características de perfección que se le exigen a un líder. Ni seguridad, ni seriedad. Y encima, en la cercanía -plano en el que podría lucirse- no apetece el arrime.

Adán Si te lanzan un huevo a la cabeza (imbéciles hay en todas partes) y tu aspecto tampoco es que se vea demasiado mermado por el pringue, el asunto es altamente preocupante. Ya no es sólo cuestión de que tu imagen sea agradable y coherente con tu ideario; es que tu apariencia arroje cierto grado de implicación con el aseo (hay gente que por mucho que se limpie sigue ofreciendo un aspecto excesivamente andrajoso). Y no es tanto por la falta de respeto que le demuestras a los demás (el electorado); más significativa es la falta de respeto que te brindas a ti mismo. No se pueden celebrar los 15 mil seguidores en twitter subiendo voluntariamente -sí, voluntariamente- una foto tuya con la camiseta llena de manchas de sudor. Eso más que una celebración es un castigo.

Marca De vez en cuando se pone camisas y polos de marca, como si eso pudiera solventar el problema. Pero nada: el vestuario de Iceta es a la moda lo que el PSC a la política catalana actual.

El hombro tobogán Tranquilos, no se debe a ninguna deformación física: es la americana que le viene grande. A veces parece que tenga un hombro doble y otras, que no tenga.

Puños fuera Se empeña en ultrajar el traje y la elegancia masculina constantemente. Vale que hay que dejar 2cm de puño de camisa bajo la americana pero eso son dos dedos, no medio brazo.

Cetrino Si a esa tez lechosa le añades prendas en colores como blanco roto, rosa palo, marrones, granates (…), acabas con un tono cetrino. Ese aspecto de hombre enfermo que se levanta por primera vez, tras una semana en cama, y que sospechas que aún lleva el pijama bajo la ropa para no coger frío…

Gafas Las lucía insulsas hasta que (como medio panorama político nacional) quiso imitar a Duran i Lleida y darle un toque de color a su andrajoso uniforme. Como es socialista, eligió una varilla roja corporativa.

 

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En el bolsillo de Lluís Rabell

Érase un hombre con la mano pegada a su bolsillo que acabó liderando la candidatura de Catalunya Sí que es pot. Escarbando en el interior del forro de su pantalón no anhelaba encontrar calderilla, sólo un refugio para camuflar sus emociones contradictorias. Y así Lluís Rabell se convirtió en un caso digno de estudio: un ser capaz de afirmar verbalmente mientras niega con la cabeza…

Incontinencia gestual El día de su presentación como cabeza de lista de Catalunya Sí que es pot ya advertimos esa gran orgía gesticular que lo caracteriza. Y cuando se enfunda la camisa roja, imposible no compararlo con Rubianes Solamente. Claro que en el humorista galaico-catalán, la incontinencia gesticular servía para ilustrar sus narraciones y en el caso de Rabell (debido el descontrol), para evidenciar su ansiedad.

Manos en el bolsillo; esto es un atraco Ocultar las manos (armas humanas) siempre provoca desconfianza y recelo. Cuando una persona las esconde en los bolsillos nos está diciendo que está inseguro, incómodo y/o que no está siendo del todo franco. Expresa falta de compromiso y participación. En el caso de Rabell, como no para de gesticular con cada centímetro de su ser, considera (inconscientemente) que si por lo menos mantiene las manos retenidas, evitará comunicar más de lo que desea (olvídense: todo comunica). Y como acostumbra a vestir jeans, muchas veces las manos no le caben en los bolsillos delanteros y opta por el de pecho de la camisa (contorsionando todo su cuerpo). Es un tic muy difícil de erradicar pero, por lo menos, que opte por prendas sin bolsillos.

Corte de manga Aunque la manga corta se asocie con el mundo sindicalista y obrero, ni Santiago Carrillo en sus multitudinarios mítines bajo el sol se la permitía. La manga larga arremangada es infinitamente más elegante que la corta y si es del tejido apropiado (algodón o lino) no da más calor.

#Pecholobo Empiezas con el despechugue (más de un botón desabrochado) con los pelos ahí sobresaliendo y acabas con un palillo en la boca. Insisto, ni Carrillo.

90210 Puede que Rabell, como algunos miembros de la izquierda, ande algo despistado con la fecha y zona geográfica en la que vivimos. Lo ubico: año 2015 y código postal 080. Vale que los jeans buscan conectar con un público juvenil y transmitir cercanía pero si eliges un modelo azul clarito y encima le das la vuelta hacia fuera a los bajos, parecerá que has salido de un casting de extras para Sensación de Vivir 90210. Incluso si se inspirara en el vestuario de Juego de Tronos parecería más actual.

Otro calvo Opciones para enfrentarse a la alopecia: 1. raparse como Romeva; 2. no hacer nada como Herrera; 3. decidirse por un implante como Rivera; 4. mantener el poco pelo que queda con dignidad (bien recortado) como Rabell. El tono de canicie que tiene es precioso.

 

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