¿Qué ves aquí?

Nunca logré ver a la anciana, abatida y con una gran nariz. Por mucho que me la señalen, siempre visualizo a la joven coqueta y elegante. Me refiero a la conocida figura creada por el dibujante W.E. Hill, en 1915, con la que demostraba a la perfección qué es la inversión perceptual. Cuando nuestro cerebro ve una imagen de este tipo, trata de agrupar todos los elementos que aparecen en ella según sus principios de organización y prioridades morales y estéticas. Pero, cuando existen varias interpretaciones ambiguas (digamos que eres votante dels Comuns o de Cs), algunos también tienen la capacidad de saltar de una a otra. Hace unos años, el reto visual y viral, algo diferente, lo protagonizó un vestido: algunos lo veían blanco y dorado (pues claro), otros azul y negro (madre mía, estáis fatal) y después estaban los que aseguraban que podían entrever las dos opciones… SEGUIR LEYENDO

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Si el 1O sirviera para algo…

Durante su mensaje institucional del miércoles por la noche, Mariano Rajoy comparó al govern de la Generalitat con “las dictaduras que intentan utilizar el voto para legitimarse”. No es la primera vez que unionistas, constitucionalistas e intransigentes de todo tipo esgrimen tan peligroso y obsceno símil para demonizar el 1O.

Pretenden, quienes lo plantean, que en nuestro imaginario político visual percibamos esta consulta o cualquiera que no les convenga con, por ejemplo, la tiranía de Hitler cuando ascendió en unos comicios al poder o como cuando Franco tiraba de referéndums para limpiar su imagen ante la opinión pública internacional. Sin embargo, ese tipo de perversiones democráticas por parte de tales psicópatas nunca fueron entorpecidas por “su ley”. Es decir, si votar sirviera para cambiar las cosas estaría prohibido…

Históricamente, cuando votar sí ha servido para algo siempre han tratado de impedirlo. SEGUIR LEYENDO 

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Contracrónica de la Diada

No es la cantidad. Como cada año, y como en cada manifestación, baile de cifras sobre los asistentes. Un millón o 350 mil personas, según a quién le preguntes. Así como hay ciegos que logran ver nítidamente, tampoco hace falta ser ciego para estar ciego. A vista de humano que sólo quiere ver para después analizar y opinar con humildad (la objetividad no existe, a no ser que uno decida dejar de ser sujeto), mucha gente. O por lo menos, la suficiente para que nadie con un mínimo de inteligencia crea que ignorando la presencia (causa y mensaje) de la multitud (una parte importante de la sociedad) el problema desaparece. SEGUIR LEYENDO

 

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Ella es Yoko Ono, ¿y tú?

(…) Estos días, cuando todo lo político parece precipitarse y todos desconocemos hacia qué o dónde, resulta que despellejar al intelectual o artista que se atreva a opinar sobre el 1-O se ha convertido en deporte nacional. Lo más inquietante es que para deslegitimar al valiente (el que se identifica, se moja, se libera…), en vez de rebatir con argumentos su posición en este asunto en concreto, acaban muchos burlándose y despreciando su obra. Es entonces cuando el debate se convierte en monólogo (sólo me interesan los que piensen, sientan, coman, beban y vistan exactamente como yo), y el humano en borrego. SEGUIR LEYENDO

 

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No votes “no” a la República

Desde la lectura visual, la composición (provocación) del cartel me parece sensacional. Un retrato de Francisco Franco pidiendo que no se vote el 1-O. Es decir, el ser más detestable y temido de nuestra historia reciente imponiendo (mirada y barbilla altiva y uniforme castrense) que no participemos en el referéndum. He ahí cuando el mensaje subliminal actúa, y el rechazo al personaje que nos aconseja provoca que deseemos hacer justamente lo contrario de lo que nos propone. Pero es más, al leer el eslogan escrito de carrerilla sale: “No votes No a la República”. Y como en el lenguaje lógico dos negaciones son una afirmación, sutilmente logra la pretensión anhelada por el autor: “Vota Sí a la República”.  SEGUIR LEYENDO

FRANCO