¿Por qué molesta tanto el lazo amarillo?

El 24 de octubre de 2017, 3 días antes de proclamar tímidamente la República Catalana y que el gobierno de Madrid aplicara el 155, en el balcón del Palau de la Generalitat se colgó una bandera de Naciones Unidas. No se escuchó entonces ninguna queja sobre el hecho de que un símbolo a favor de los derechos humanos adornara una fachada institucional. ¡Menos mal! SEGUIR LEYENDO

Captura de pantalla 2018-05-18 a las 9.25.28

 

¿Por qué el PSC no aplaudió a los presos?

Dudo que alguien se sorprendiera de que el PP se largara nada más empezar el pleno del sábado; al igual que dudo que alguien se asombrara cuando C’s no se levantó a aplaudir a los familiares de los presos. Y a la que aquí escribe, sintiéndolo mucho, tampoco le impactó lo más mínimo que no lo hiciera el PSC. Porque aunque minutos antes el líder de los socialistas catalanes había insistido en verbalizar su afecto y empatía hacia los sentimientos a flor de piel que experimentaba medio parlamento (y media Catalunya), sólo eran eso: palabras. A nadie se le escapa que en el caso de las emociones positivas dirigidas hacia otro u otros no es nada meritorio declararlas sino demostrarlas. SEGUIR LEYENDO

180329_PATRYCIA2

Si los carteles del 21D importaran

Un cabeza de lista en prisión y otro, en Bruselas. Pero pese a la excepcionalidad, los carteles siguen siendo tan aburridos como de costumbre (hemos superado el siglo de la imagen, no impresionáis a nadie presentando una fotografía del busto más que reconocible de vuestro candidato). Y las polémicas sobre el diseño, tan absurdas: Els Comuns aseguran tener la exclusividad del degradado gráfico (en política, la ambigüedad). Si buscan originalidad e impacto en la cartelería, deben insertar en google “propaganda republicana Guerra Civil”. Triste que el pasado de este país, incluso gráfico, se antoje siempre tan actual. Del bloque indepe gana ERC; de los unionistas, C’s. SEGUIR LEYENDO

DP4CZhBWAAEsqOq-1

Ibas a votar a Iceta pero…

Llegas decidido al colegio electoral. Lo tienes claro: vas a votar al PSC. Iceta te cae bien, parece majo. Y dada la complicada situación que atraviesa Catalunya, crees que la centralidad de los socialistas (no votarías nunca a la izquierda, pero te incomodan formaciones de derechas como C’s y PP) hará que la cosa se estabilice y que el gobierno de Madrid se relaje.

Tomas la papeleta, la introduces en un sobre y esperas pacientemente en la cola para ejercitar tu derecho. Levantas la mirada de tu teléfono móvil cada vez que percibes que los que te preceden avanzan y, en una de esas, adviertes que la presidenta de la mesa y un vocal llevan un lazo amarillo en la solapa de su suéter y americana. Conoces bien su significado y sabes de compañeros, amigos y familiares que lo lucen desde hace más de dos meses; pero no le das mayor importancia a ese detalle estético. Sigues a lo tuyo, abducido por el universo paralelo que proporcionan las redes sociales donde la información, desinfomación y emociones exacerbadas (te amo u odio) campan a sus anchas acerca del candidato, líder y jornada electoral sin ningún tipo de filtro. Lamentablemente, se te acaba la batería y tienes que entretenerte con la anodina realidad. Tu mirada regresa al lazo amarillo que lucen las personas que en unos minutos recogerán tu voto y lo depositarán en la urna, pero entonces algo inexplicable sucede en tu interior. Esta vez, el lazo amarillo emana una serie de estímulos adoctrinantes hacia tu cerebro que te obligan a romper el sobre que sostienes en la mano. No sabes qué sucede. Intentas controlarte pero, sin saber cómo, brujería, abandonas la fila y corres a buscar otra papeleta con una lista de carácter marcadamente separatista que defienda la libertad de los presos políticos y condene el 155.

No existe ningún estudio tan específico (por no decir ridículo) que demuestre que la apariencia del presidente y vocales de mesa influya en nuestro voto en el último minuto. SEGUIR LEYENDO

1200x630bb

La (des)unión de Colau y Collboni

Tu amig@, que la noche de fin de año lloraba como un desconsolad@ por lo sol@ que estaba mientras se le consumía la juventud y la copa, te anuncia que se casa. Así, de repente. Sorprendida por la noticia, l@ interrogas a lo Perales. Pero él/ella se hace el/la longui, no te quiere ofrecer más datos. Un “me caso y punto”, rollo “lo importante es que no me voy a quedar para vestir santos”. El día del enlace te presentas en el ayuntamiento y compruebas que aquella persona no es para tu amig@ y que seguramente, aunque ojalá te equivoques, esa unión no pasa de las siguientes Navidades. Ya en el banquete, cuando te acercas a felicitarl@, su gesto es de amargura (por no decir de asco). “Y ahora aguántal@ toda la Luna de Miel, ¿sabes?”, parece decirte. Y tú -una romántica de la vida, del amor y también de la política- te preguntas “¿y pa qué se habrá casado con él/ella?”En fin, ¿no deberían estar más controladas las uniones únicamente motivadas por conveniencia? ¿Ya nadie cree en el amor (ya nadie tiene convicciones)?

A ciegas Aunque exista un vínculo de amistad entre las dos partes, un acuerdo (profesional) se sella públicamente con un apretón de manos (seriedad). Con el intercambio de besos, la mujer suele quedar en desventaja porque el hombre (inconscientemente) tiende a proteger/dominar (Collboni toma a Colau por la muñeca = controla). La alcaldesa cierra los ojos (me entrego a ti a ciegas), mientras que el líder del PSC en Barcelona se muestra divertido (es el que está disfrutando más o prevé sacar más rédito de la situación y/o del pacto).

union

 

Delatador atrezzo. Dos señales en la sala a cual más cachonda: 1) Un extintor para sofocar las llamas (la ingobernabilidad del ayuntamiento) y 2) un potenciador de sonidos (aún así, a la alcaldesa no parece haberle llegado la onda crítica sobre este acuerdo).

SEÑALES

 

Roja En ambas citas (la del anuncio y la de la presentación del acuerdo), Ada Colau apostó por un suéter rojo. ¿Guiño socialista, intento de recordar(se) que sigue siendo roja no como el PSC o exteriorización de la vergüenza que le provoca el pacto? Por su parte, Collboni se quitó la corbata (“ves, tú tranquila, podemos ser mega de izquierdas cuando nos los proponemos…”). 

sombras2

 

La sombra del poder. Evitar (y más en este tipo de acuerdos algo sospechosos) que se proyecten sombras…

(El que asoma por la puerta y os vigila inquisitivo, ¿quién es? ¿Vuestra conciencia?)

sombras

 

Presentación muy deficiente. Más allá de 5º de EGB, ¿quién presenta un documento en un dossier de plástico? Te dan ganas de pillar un pilot rojo y empezar a tachar todo. La consistencia del acuerdo es proporcional a la del formato en el que se presenta. #madremía

acuerdo

 

Pero tenía los pies cruzados… Sentarse con los pies cruzados debajo de una mesa equivale a cuando cruzamos los dedos detrás de la espalda o en un bolsillo. El lenguaje corporal de Jaume Asens, tercer teniente de alcalde, se compuso durante toda la rueda de prensa de gestos negativos y críticos (oposición rotunda al pacto con los socialistas).

colaupies

 

Tragarse la pena Si hay que fingir felicidad, es importante conservar el gesto de alegría (se sonríe con los ojos, no con la boca) hasta que ya estés a solas en tu despacho sin ninguna cámara que pueda captar la repulsión que se dibuja en tu rostro.

salida