Buenos días, presidente

Hay una pregunta que se repite en todas las entrevistas que me realizan estos días: ¿cuál es el político actual peor vestido del panorama nacional? Pese a tener tantos dónde elegir, suelo responder que, por responsabilidad, Mariano Rajoy no puede ir con esas pintas. El presidente del gobierno, como le sucedía a Zapatero, no lo parece. Es más, hoy en la Fira de Cardona, muchos de mis vecinos vestirán como el manda más español para echarse el paseo del domingo.

 

Mira que me gustó esta americana de cheviot gris cuando la estrenó durante la campaña electoral... Ayer, en Oviedo, demostró qué fácil es estropear un estilismo (la corbata no pega, señor).

Rajoy viajó a Asturias para apoyar la candidatura de Mercedes Fernández a presidenta de la comunidad en las elecciones anticipadas de marzo. A la líder popular asturiana, muy acorde al look geográfico, le favorecería otro tono de tinte no tan excesivamente oxigenado. Ya sé que es ideal para disimular las canas pero un poquito más de esfuerzo...

 

Lo que opina Marilyn de Rajoy... jejjejejeje....

Brown, el antiparadigma del estilo british

Ni por su ideario, ni por su indumentaria, pasará Gordon Brown a la historia recordada por el mundo. Pese a ser el peor vestido de 2009, según la revista GQ, el primer ministro puede presumir de que su filosofía simplona, cansina y desangelada se advierte y manifiesta a simple vista. 

Gordon Brown ha arrancado este año electoral coronando el ranking de los hombres peor vestidos del 2009 de la revista GQ.

Y es que según la publicación, Brown es el hombre peor vestido del mundo «por ser cualquier cosa menos un ejemplo del estilo británico».  Y aunque el primer ministro no sea ni un gentleman ni un dandi, sorprende que en la misma lista se valoren muy por encima los trajes caqui de Kim Jong II.

Al menos, Brown no es único político de la lista.El tercero es su amigo Nicolas Sarkozy -del que GQ dice que «quizá debería pasar menos tiempo preocupándose por su estatura y más preocupándose por su estilo»- y el cuarto, el alcalde de Londres Boris Johnson, definido como «Charlie Chaplin con un toque de Laurel y Hardy, más Hardy que Laurel».

Pero lo más doloroso para Brown es la inclusión de su rival, el líder conservador David Cameron, en la lista de los hombres mejor vestidos de 2009. En concreto en el octavo puesto, por detrás de Tom Ford y Daniel ‘Bond’ Craig y por delante nada menos que de David Beckham.

Pero es justo saber que la versión británica de GQ nunca ha enmascarado sus simpatías conservadoras y, su director, Dylan Jones, ha publicado recientemente un libro más o menos hagiográfico en el que recoge sus conversaciones con el emergente líder conservador.