Joe Biden o Paul Ryan, vota

Mientras Obama juega a baloncesto y Romney sigue con la campaña, sus segundos han ido a votar. Y aunque el duelo estético no sea comparable con el de los principales protagonistas de estos comicios, también se le puede sacar miga. El demócrata Joe Biden llevaba un precioso y elegante abrigo largo oscuro con el cuello superior forrado de terciopelo negro.  Paul Ryan, el candidato republicano a la vicepresidencia, aunque ha mejorado su desarreglo inicial, seguía hoy desgarbado con el traje y la corbata. A ver esta noche (madrugada) cómo aparece el ganador y la primera dama…

 

 

Paul Ryan y su problema con las proporciones

Quien avisa no es traidor… El candidato de Mitt Romney a la vicepresidencia tiene un serio problema con las proporciones y eso, en el caso de los republicanos, no es un tema menor (recortes, guerras…). Aunque ya hace unos meses que señalamos que Paul Ryan parecía imitar la escena más famosa de Big, durante el debate de ayer, que lo enfrentó a Biden, era inevitable caer en la cuenta que algo no funcionaba en su estilismo. Ni las solapas anchas de su americana ni la corbata con volumen de espantoso estampado coincidían con e, ese nudo (mal hecho) y el cuello de  camisa escogido. Pero como bien siguen defendiendo algunos analistas políticos estadounidenses, Paul Ryan se viste para atraer al votante mediocre. Si es ese el objetivo, la proporción es la correcta.

Pere Navarro a lo Paul Ryan

Los cambios en el PSC no me disgustan. Jaume Collboni es de aquellas personas que ganan con su apariencia. Y aunque no fuera así, el solo hecho de alejarme la imagen de dejadez de Miquel Iceta tendría premio . En fin, yo no suelo hablar demasiado  de los problemas de armario del partido socialista catalán (jajajajaj… es que estoy esperando que me fiche Buenafuente para un festival del humor), pero a causa del atuendo escogido hoy por su líder no tengo otra remedio. Si la estrategia de Pere Navarro es imitar a Paul Ryan (aspirante republicano a ocupar la vicepresidencia de la Casa Blanca), va por buen camino. Si el objetivo es otro, qué me expliquen por qué ese hombre llevaba una americana siete tallas mayor (quizá es que dentro de su hombro izquierdo le daba aún cobijo a Nadal e Iceta). En el tema de la camisa apropiada para llevar o no corbata no insisto. Lo tratamos el pasado sábado con Rajoy.

PD. Señor Navarro, si sufre un cambio radical de tono bronceado entre cabeza y cuello, no se destape (¡¡¡arghhhh!!!)

Paul Ryan saca punta

Pese a las críticas, el aspirante republicano a ocupar la vicepresidencia de la Casa Blanca sigue en sus trece y obvia ajustar sus trajes y su camisa. Sin embargo, sobre el peor error que puede cometer un hombre (combinar zapato sin cordones de punta cuadrada con traje)  sí que ha decidido poner remedio. Y aunque a muchos se les antoje considerar que la opción de aparecer desaliñado es una estrategia para que Paul Ryan llegue al americano medio -más mediocre en su vestir y al que Mitt Romney, por su imagen exageradamente perfecta y elitista, no puede atraer- sigo convencida que en breve habrá que más pulir.

Ayer en la Convención Nacional Republicana en Tampa con toda su família

 

 

La punta cuadrada de Ryan

Antes de que le suceda lo que le ocurrió a Matt Damon en Destino Oculto (que decenas de asesores le decidan hasta el color de los gayumbos que use), hablemos del auténtico Paul Ryan. Hace unos días leía en algún diario español un artículo en el que se describía al Sarah Palin de estas elecciones estadounidenses como un tipo «atractivo y elegante». Me quedé alucinada porque no coincidía para nada con lo que yo misma había estado observando el día de su presentación (buenísimo como le falló el subconsciente a Romney que lo anunció como  «el próximo presidente de los EEUU»). Su estilo, más que sofisticado, me recordaba al de Tom Hanks en Big. Y es que algunos hombres siguen considerando que el hecho de enfundarse un traje de una talla mayor los hace más machos, cuando si se observaran comprenderían rápidamente que el efecto es justamente el contrario: parece como si el niño se acabara de disfrazar con las ropas de su padre. Pero además de un buen sastre para confeccionarle los trajes, una de las pifias estéticas que más han molestado de Ryan es la punta cuadrada de su zapato (mocasín de suela de goma… Arghhh). Según los expertos en moda, es uno de los peores fallos que puede cometer un hombre. Esto se debe a que además de deformar el pie, acorta la silueta (la punta alargada, estiliza). De todos modos, algunos analistas sostienen que la mediocridad indumentaria de Ryan (dejadez) es una estrategia para ganarse la simpatía del hombre medio americano (no todos allí son Barack Obama). Así, el efecto Ryan pretendería disimular la excesiva perfección y rectitud del candidato republicano. En mi opinión, dentro de dos semanas, hablaremos de su cambio de imagen.

El efecto tsunami en su camisa es preocupante.

Según los profesionales, la punta cuadrada de su zapato es el primer tropiezo que debe solucionar antes de emprender su camino hacia la Casa Blanca

 

Ciertamente le sobran unos centímetros de tela

 

De ahí puede sacar cualquier cosa... ¡¡¡Un arma o hasta a Sarah Palin!!!

 

 

Debajo de tanta ropa ancha, se esconde este cuerpo por el que supuestamente babean muchas republicanas.