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El tanga de la ministra italiana

El siempre «caballeroso» Silvio Berlusconi dijo de ella que era «demasiado sexy para ser comunista». María Elena Boschi, de 33 años, asumió el pasado lunes la cartera de Reformas Constitucionales y Relaciones en el nuevo gobierno de Matteo Renzi. En el momento de la firma, frente al presidente de Italia, Giorgio Napolitono, se tomó una instantánea de la joven en la que se la veía de espaldas con un traje pantalón azul klein y taconoazos charol en color salmón. Pero la imagen que corrió por las redes sociales como la pólvora tenía además un aliciente: a la nueva ministra se le veía el tanga. Horas después, cuando muchos ya habían dado por cierto el incidente, se descubrió que la instantánea había sido trucada (las ganas que tenía el artífice del montaje de verle la ropa interior a tal belleza).

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Quirinale, giuramento governo Renzi

Arrivo dei nuovi Ministri al Quirinale per il giuramento.

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El vestido hule de Ana Pastor

Anda que no lo pasé mal ayer sin poder comentar el estilismo que se enfundó la ministra de fomento para inaugurar el enlace de la AP-7 a la altura de Fornells de la Selva (Girona). Y es que el vestidito, como podéis comprobar, se las traía. Si el verano pasado Ana Pastor me dejó perpleja con un chubasquero rosa decorado con fresitas al más puro estilo Hello Kitty (como odio a esa gata), esta vez consiguió dejarme sin respiración. ¡¡¡¡¡Agüita!!!!! Hacía tiempo que no veía estampados hule hortera en vestidos sin mangas y con vuelo en la falda. Muy propio de mis vecinas de pueblo (de algunas, que luego se enfadan) allá por los finales de los 80 (que queréis que os diga, a Cardona todo llega tarde).

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Bueno, y no comments sobre el jersey blanco atado en el cuello…. Juas, juas, juas… Con el calor que hacía… Eso sí, insiste con el corazón.

Crystal Tovar, «la diputada con la falda más corta»

Un artículo en Yahoo México titulado «Crystal Tovar, la diputada con la minifalda más corta» está generando una gran polémica en el país. La joven Crystal Tovar, de 23 años, natural de Chihuahua y diputada federal de izquierdas, cometió la temeridad de acudir a una de la sesiones del Congreso con una ceñida minifalda color carne y ahí se armó el lío. Tovar, indignada, no ha dudado en escribir una carta defendiendo su derecho a vestir libremente, además de denunciar la situación de acoso sexual y discriminación que sufren las mujeres. Y aunque le doy la razón convencida de que cualquier comentario sobre su prenda procede de una herencia social machista, también le disculpo la inocencia por su juventud. Si una no quiere llamar la atención, mejor acatar el protocolo: dos centímetros por encima o por debajo de la rodilla. Porque claro que todos tenemos derecho a vestir como queremos, podemos o sabemos… pero un polític@, tanto es un representante público, tiene el deber de saber muy bien lo que se echa encima. Y de momento, la minifalda aún no ha logrado el calificativo de «políticamente correcta». Obviamente, no será el espantoso modelo de Tovar el que le procure credibilidad al atuendo. Si hay que publicitar la minifalda en política me quedo con la opción de la ministra francesa Fleur Pellerin (hipercriticadísima también por la misma razón, pero con otro aire). Insisto, Tovar sólo tiene 23 años.

PD. Muchísimas gracias a @asesorpolitico por la información!

El vestido de Cécile Duflot

Cécile Duflot durante su parlamento y con "el polémico vestido". Como veréis, el problema no era el vestido, más bien ser mujer. Mejor dicho, ese tampoco es el problema real: el problema es la inseguridad de algunos hombres.

Más de una vez he mostrado mi admiración por el país vecino, Francia. Sin embargo, hoy me entristece que incluso en una de las naciones más cultas y liberales del mundo, el machismo aún exista. El martes pasado la nueva ministra de vivienda se dispuso a bajar los cuatro escalones que le separaban del auditorio del parlamento francés cuando se vio sorprendida por  los chabacanos silbidos de algunos diputados de UPM (el expartido de Sarkozy). Cécile Duflot llevaba puesto un vestido con flores azules estampadas y falda de vuelo. Pero aunque nada en su atuendo (bajo de la falda, 2cm por debajo de la rodilla y escote, más que discreto) iba en contra de las reglas no escritas del código estilístico de una mujer política, otra vez se utilizó la elección del estilismo en su contra. Uno de los agitadores de tan vergonzante capítulo,  Patrick Balkany, se atrevió a confesar a  Le Figaro que sólo estaba «admirando» la silueta de Duflot y que, probablemente, «se puso ese vestido para que no se escuchara lo que estaba diciendo». Es decir, concluyo yo, se conoce que él y sus compañeros, además de ser unos cerdos y maleducados, son tan simples y débiles que no pueden atender a nada cuando una mujer se les acerca (vamos, unos inútiles).

Por cierto, hace unos meses, Duflot ya fue noticia por su indumentaria al cometer «el pecado» de acudir a la primera reunión de ministros de Hollande en el Elíseo vestida con unos jeans. Lo siento, no puedo con la gente de protocolo… ¡¡¡El mundo evoluciona, señores!!! «Mientras los tejanos estén hechos en Francia…», comentó una de sus compañeras en un tweet.

Os dejo el vídeo que ha escandalizado a Francia y a las mujeres de tantos otros países.

 

«Cher» se cuela en el gobierno de Hollande

A falta de novedades interesantes por estas tierras, quizá llegue a ser monotemática estos días con el gobierno francés paritario y multicultural. Hoy centro mi atención en la delegada de Francia en el extranjero, Yamina Benguigui, y en la ministra de PYMES, Fleur Pellerin. La primera es argelina y, además de ser el vivo retrato de Cher, después de una infancia complicada, dedica su tiempo (películas, libros…) a la integración de los inmigrantes. Pellerin, como advierte la piel de porcelana que posee, es coreana. En mi próxima vida me pido ser surcoreana o filipina y casarme con un intelectual francés.  Cher – Believe

La ministra de PYMES podría protagonizar perfectamente cualquier anuncio de cosmética. Nacida en Séul y formada en París... La suma es insuperable. Así llegó ayer a la toma de posesión.

 

No me digáis que esta mujer no es de anuncio. Incluso el nombre (Fleur) acompaña

 

Oh, la la!

 

A ver, una cosa es dedicarse al cine y otra formar parte de un gobierno. Creo que esta mujer debería replantearse el asunto. Por lo menos, las gafas y los lemas en sus camisetas, fuera.

 

Demasiado excesiva, demasiado Cher

 

Sus estilismos en entregas de premios... Espero que entienda la diferencia entre ser directora de cine y representante pública