bacheletreina

Cena de gala para Bachelet

Los reyes recibieron ayer por la tarde a la presidenta de Chile y ofrecieron un festín (la clásica cena de gala pero con conciertillo incluido) en su honor. Aunque Letizia sigue erre que erre con eso de mostrar su brazos, por lo menos ayer noche descansó de Felipe V(arela) y optó por un Carolina Herrera. Repasemos a los demás invitados.

bacheletreina

pastor

Considerable el efecto wonderbra de la ministra Ana Pastor. La torera es muy mona y el broche (distinción chilena y el mismo que el de Letizia y Felipe), por una vez en una política española, me parece adecuado.

Rosell

Hay gente, que solo con sus pintas, ya te están advirtiendo que no son de fiar. Quizá me equivoque, pero a mí la imagen de este hombre me provoca un rechazo terrible.

chacón

Ui, Chacón… De verde esperanza. No sé si ya os habré comentado que la novia de Pablo Iglesias me recuerda muchísimo a Carme. Ese tono quejica, victimista, regañino que me saca de quicio se ha convertido en tendencia :(

cifuentes

Tal vez, para una fiesta veraniega en Ibiza, hubiera estad bien. Pero para una cena de gala, al vestido de Cifuentes le faltaba algo.

duranilleida

Duran i Lleida y sus gafitas de colores.

patriciabotín

Patricia Botín. Las mangas de transparencia, no sé yo.

rosadiez

Rosa Díez en su línea “quesenotequehevenido”. Lo que más me ha impactado es el taconazo (o andamio, no sé bien cómo calificarlo). Me hubiera encantado verla andar con eso;)

La pena de Bachelet

Michelle Bachelet se despide de sus años como presidenta de Chile con muy mal sabor de boca. Quiso el destino que la tierra temblara con una intensidad de 8,8 en la escala de Richter y que centenares de personas hayan perdido la vida en ese país. Y así, la gran popularidad  de Bachelet se ha esfumado en un momento. Se le reprocha el no dar la importancia necesaria al posible tsunami que se originó tras el seísmo y el no sacar antes a las fuerzas policiales y militares a las calles para impedir los saqueos.

Si bien es verdad, cuando una tragedia ocurre necesitamos culpar a alguien de nuestra pena y la naturaleza, por el momento, no entiende de responsabilidades.  Aunque la actitud que toma el mandatario de un país ante una situación así es importante para disminuir las críticas, también lo es su atuendo. Pese a ser contraria a vestir de negro durante un funeral – debido a que mi madre me vistió de blanco cuando tenía 8 años para decirle adiós a una de las personas más importantes de mi vida y a que normalmente, desde mi adolescencia, escoja la ausencia de color para toda mi indumentaria-, entiendo que hay ciertas pautas que no conviene saltarse a la ligera. La que más me ha chocado en el estilismo de estos días de la presidenta chilena es el uso de joyas. Con pantalón oscuro y chaquetas o blusones de distintos tonalidades (azul, rojo, blanco), Bachelet ha adornado su cuello y sus orejas con collares, colgantes y pendientes de caída.

Se agradece que ante una desgracia de estas características, nuestros políticos se muestren serenos pero sentidos. Y eso también puede transmitirse con la ropa. Colores oscuros o claros (según la cultura de cada país, el color del luto es uno u otro), sin estampados, piezas cómodas y prácticas que indiquen que los representantes están trabajando para devolver la normalidad cuanto antes y, por supuesto, huir de la ostentación que aportan ciertos complementos (relojes, bolsos, zapatos, joyas… ).

El secretario general de las Naciones Unidas, Bank Ki-moon

Bahcelet, de azul, recibe a Clinton, de gris

PD. La tierra sigue sacudiéndose. A mí se me antoja pensar que es para desprenderse de tantos inhumanos que andan por ahí sueltos. Pero claro, al final paga el pato quien no debe. Primero, Haití y ahora, Chile. Lo siento, de verdad.