En el bolsillo de Lluís Rabell

Érase un hombre con la mano pegada a su bolsillo que acabó liderando la candidatura de Catalunya Sí que es pot. Escarbando en el interior del forro de su pantalón no anhelaba encontrar calderilla, sólo un refugio para camuflar sus emociones contradictorias. Y así Lluís Rabell se convirtió en un caso digno de estudio: un ser capaz de afirmar verbalmente mientras niega con la cabeza…

Incontinencia gestual El día de su presentación como cabeza de lista de Catalunya Sí que es pot ya advertimos esa gran orgía gesticular que lo caracteriza. Y cuando se enfunda la camisa roja, imposible no compararlo con Rubianes Solamente. Claro que en el humorista galaico-catalán, la incontinencia gesticular servía para ilustrar sus narraciones y en el caso de Rabell (debido el descontrol), para evidenciar su ansiedad.

Manos en el bolsillo; esto es un atraco Ocultar las manos (armas humanas) siempre provoca desconfianza y recelo. Cuando una persona las esconde en los bolsillos nos está diciendo que está inseguro, incómodo y/o que no está siendo del todo franco. Expresa falta de compromiso y participación. En el caso de Rabell, como no para de gesticular con cada centímetro de su ser, considera (inconscientemente) que si por lo menos mantiene las manos retenidas, evitará comunicar más de lo que desea (olvídense: todo comunica). Y como acostumbra a vestir jeans, muchas veces las manos no le caben en los bolsillos delanteros y opta por el de pecho de la camisa (contorsionando todo su cuerpo). Es un tic muy difícil de erradicar pero, por lo menos, que opte por prendas sin bolsillos.

Corte de manga Aunque la manga corta se asocie con el mundo sindicalista y obrero, ni Santiago Carrillo en sus multitudinarios mítines bajo el sol se la permitía. La manga larga arremangada es infinitamente más elegante que la corta y si es del tejido apropiado (algodón o lino) no da más calor.

#Pecholobo Empiezas con el despechugue (más de un botón desabrochado) con los pelos ahí sobresaliendo y acabas con un palillo en la boca. Insisto, ni Carrillo.

90210 Puede que Rabell, como algunos miembros de la izquierda, ande algo despistado con la fecha y zona geográfica en la que vivimos. Lo ubico: año 2015 y código postal 080. Vale que los jeans buscan conectar con un público juvenil y transmitir cercanía pero si eliges un modelo azul clarito y encima le das la vuelta hacia fuera a los bajos, parecerá que has salido de un casting de extras para Sensación de Vivir 90210. Incluso si se inspirara en el vestuario de Juego de Tronos parecería más actual.

Otro calvo Opciones para enfrentarse a la alopecia: 1. raparse como Romeva; 2. no hacer nada como Herrera; 3. decidirse por un implante como Rivera; 4. mantener el poco pelo que queda con dignidad (bien recortado) como Rabell. El tono de canicie que tiene es precioso.

 

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Los gestos de LLuís Rabell sabotean su mensaje

La candidatura “Sí que es pot” ha revelado que su cabeza de lista será Lluís Rabell, hasta la fecha presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona. En su primera rueda de prensa, se lo ha visto inseguro y muy nervioso, algo normal por la expectación generada. Pero Rabell estaba tan agitado gestualmente que ha saboteado todo su discurso verbal perdiendo credibilidad en su mensaje. Veamos lo que ha sucedido…

1. Manos en los bolsillos. Durante su exposición, tenía las dos manos en los bolsillos (inacción). Durante el turno de preguntas, utiliza una para gesticular pero la otra pertenece casi todo el rato en el bolsillo. Ya hemos dicho en numerosas ocasiones que ocultar las manos (las armas) genera desconfianza al interlocutor (“no está siendo del todo sincero”).

2. Camisa blanca. Ha elegido un modelo de manga corta (típico de los movimientos vecinales y sindicales) con un bolsillo en el pecho donde ha metido un bolígrafo. Como estaba nervioso, ha acabado metiendo la mano en el bolsillo de pecho de la camisa (contorsionismo) y acariciando el boli. Y pese a los dos botones desabrochados (en su casa lo que quieran pero como representantes públicos huyan del efecto #pecholobo #esonomelodicesenlacalle), ha acabado sudando (pequeñas manchas que iban apareciendo en el tejido a lo largo de la rueda de prensa). Hubiera evitado tal efecto con una camiseta de algodón debajo o con una chaqueta de lino encima…

3. Incomodidad. Pese a que ha repetido por activa y pasiva que se sentía “muy cómodo”, sus gestos delataban todo lo contrario. Cada vez que trataba el tema de la Diada o la independencia se acariciaba la calva (“a ver cómo salgo yo de esta…”); se tocaba la nariz (“voy a mentir”); se tapaba la boca (“miento”); o se rascaba la oreja (“me estáis sacando de quicio, quiero largarme de aquí”).

 

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