Esos rojos separatistas que beben gin-tonics

Si usted es un rojo separatista no se le ocurra asomarse por Casa Fuster. Si lo citan en la terraza con la excusa de que es uno de los pocos sitios que quedan en la ciudad en los que medianamente te saben servir una copa sin tener que ser interrumpido por conocidos a cada sorbo como en el Dry Martini, niéguese en rotundo. Porque usted, por rojo y separatista, no tiene derecho a saborear un gin-tonic, disfrutar de unas espléndidas vistas del Passeig de Gràcia y de una interesante conversación. No importa que le inviten o que haya ahorrado para pagar tan delicioso manjar (unos 12€, si no recuerdo mal), el pecado siempre será el mismo. No se le ocurra demostrar que dispone usted de capital (Dios mío, qué le diría Marx) para pagarlo, eso sería aún mucho peor. ¿Cómo se atreve a defender los derechos del vulgo mostrándoles que pueden alcanzar estados y prácticas orgásmicas que culturalmente les fueron prohibidas? Usted, por rojo, separatista y revolucionario, no tiene derecho ninguno al lujo. Y no se lo digo sólo yo. Ni siquiera es por la deferencia que ha tenido Xavier García Albiol -más dado a la casposidad que ofrece el Majestic o la lujuria del Titus y el reggaeton- al recordarle a usted, rojo y separatista, cuáles son sus límites de gozo en esta vida: «Líder CUP después de manifestarse frente TSJC x la opresión de España, en un hotel 5*GL reponiendo fuerzas revolucionarias». Es algo intrínseco. En la naturaleza de las cosas, sepa que los lujos y comodidades de la vida pertenecen sólo a unos pocos. SEGUIR LEYENDO

Captura de pantalla 2017-09-28 a las 8.49.00

El mensaje (no verbal) del rey

Escenografía

Localización De Zarzuela al Palacio Real. Si el rey necesita justificar el cambio de escenario  durante su mensaje (es decir, quitar tiempo a otros asuntos más importantes de los que hablar en su discurso) es porque la localización es totalmente errónea. Cierto es que el momento precisa de seriedad e institucionalidad pero, precisamente por tal razón, es conveniente no hacer experimentos. En vez de haber utilizado el salón (cercanía) del pasado año, la mesa del despacho (incluso haber aparecido de pie frente a una biblioteca, junto a la bandera) lo habría proyectado como una figura aún útil (activa, sabia, comprometida y preocupada por las dificultades del país).

Solemnidad/austeridad Eclipsados por la «inestabilidad» política que ha dejado el 20D y el 27S, los asesores han errado al considerar que la ostentación (decoración, derroche energético…) del Palacio Real podría aportar en este momento (de crisis aún exasperante para demasiados españoles) solemnidad a la figura del rey. Y no es que no sólo no haya logrado la solemnidad que pretendían sino que, al pronunciar la palabra «austeridad» (incoherencia entre el mensaje verbal y no verbal) en medio de ese salón, Felipe VI ha perdido credibilidad.

Soledad No está centrado en el espacio (descolocado) y la silla (pese a ser de madera noble) se antoja ridícula en un espacio tan enorme. El está ligeramente ladeado (incómodo) para obedecer al cámara (cuando debería ser la cámara la que buscara al protagonista…). Es un espacio totalmente frío e impersonal. Por mucho que se empeñe en recordar el significado del «patrimonio pasado español común», allí no hay nada que cree empatía con el espectador (un pesebre, fotos de su familia…).

Alfombras Espejos enfrentados (reflejos egocéntricos) y todo el suelo forrado de alfombras. El rey no toca con sus pies el suelo (lejos de la realidad), sólo moquetas acarosas (arcaico).

Indumentaria

Corbata Sin duda, de su vestimenta, lo más llamativo ha sido la elección del color de la corbata. Si bien el color morado es y ha sido utilizado a lo largo de la historia por los más altos estamentos de poder (aristocráticos y eclesiásticos); actualmente, en España, este tono está completamente vinculado a la formación de Pablo Iglesias. Tras los resultados de las pasadas elecciones generales del pasado domingo, sería absurdo negar la intención buscada de la prenda (nunca nada es improvisado, pero mucho menos en un mensaje tan estudiado como este). La corbata señala el fin del bipartidismo y la aceptación de la Corona a nuevas sensibilidades políticas y sociales. Un pequeño guiño con el que el rey da la bienvenida (invitación a respetar el sistema de monarquía parlamentaria) a Podemos. 

Cejas Posee unas cejas espesas y el maquillaje siempre resulta excesivo. La ceja sirve para encuadrar el ojo (sinceridad) pero no debe en ningún caso eclipsar la mirada.

 

Lenguaje corporal

De espaldas a una entrada Aunque está bien buscado el enfoque de las grandes entradas (apertura, amplitud y profundidad de miras), el efecto pierde completamente su razón cuando decides colocar al rey de espaldas a esas mismas puertas. Regla básica del Feng Shui para lograr una influencia positiva sobre el ambiente.

Autocastigo El dominio gestual de Felipe VI es bastante pobre. Durante el discurso, pese a intentar acompañar el mensaje también con las manos, tan sólo ha utilizado tres gestos que se iban repitiendo dijera lo que dijera (fuera positivo o negativo). Lo más inquietante es que empezó y acabó el mensaje golpeándose las piernas. Abría y alzaba las manos, y al reposarlas sobre el regazo, inconscientemente, se golpeaba («autolesionaba»). El hecho de golpearse uno mismo es un signo evidente de frustración: los simios también lo hacen (golpean su pecho) cuando son conscientes de que no pueden enfrentarse a su rival porque es más fuerte que ellos. Los humanos hemos sofisticado (suavizado) algo el gesto.

rey

 

yulia

Tymoshenko recupera su aura angelical para anunciar su candidatura

La ex primera ministra ucraniana, excarcelada en febrero tras dos años en prisión acusada de abuso de poder, anunció ayer su candidatura a las próximas elecciones. Para la rueda de prensa ante los medios, Yulia Tymoshenko volvió a apostar por el blanco angelical que tan buenos resultados le dio antaño para alcanzar el poder. Y es que en sus últimas apariciones públicas desde que fuera liberada aún no se la había podido ver con su color fetiche, prefiriendo, quizá por respeto a la situación delicada que atravesaba su país, confiarse a la sobriedad del negro. Tymoshenko, además del abrigo con cuello bebé,  lució un recogido bajo. Sin embargo, ni las piezas de ropa ni sus complementos llevan ya el sello de sus firmas de lujo preferidas: YSL, Dior, Valentino… No está el tema en Ucrania para ostentaciones… De momento.

yulia

maletalv

Putin echa al baúl de Louis Vuitton de la Plaza Roja

Aunque la firma francesa tratara ayer de recordar la historia que la descomunal maleta instalada en la Plaza Roja le unía a Rusia, que un símbolo burgués, capitalista y del lujo europeo ocupara un lugar emblemático en Moscú no les fue fácil de justificar. Una réplica del baúl de Louis Vuitton del príncipe Wladimir Orloff con sus iniciales bordadas, de 9 metros de altura y 30 de largo, se instaló esta semana cerca del Kremlin y del mausoleo de Lenin para acoger una exposición sobre los viajes y equipajes de distintas celebridades. La recaudación iba a ser donada a la fundación caritativa que ayuda a niños discapacitados de la modelo rusa Natalia Vodianova (novia del Bernard Arnault, presidente de LVMH), pero las críticas de los más tradicionalistas han hecho que el gobierno, que había autorizado la instalación, se eche para atrás.

Muy comentada también fue otra estrategia publicitaria de la marca en 2007 cuando Louis Vutton escogió al padre de la Perestroika, Mikáil Gorbachov, para uno de sus anuncios. Gorbachov aparecía con un bolso de la firma francesa y con el muro de Berlín como telón de fondo.

maletalv

 

 

gorbachov