Los Obama juran en azul

Aunque hoy es el gran día, ayer ya disfrutamos de algunos de los primeros conjuntos que la primera dama estadounidense ha escogido para celebrar el segundo mandato de su marido. Por la mañana, tanto Barack Obama como Joe Biden y sus respectivas esposas tuvieron un guiño corporativo (ellos en la corbata) con el azul. El vestido de Michelle Obama era de Reed Krakoff. Por la noche, repitió un diseño de lentejuelas negro de Michael Kors que ya había lucido en 2009. Esta vez, gracias al nuevo peinado y el mix de eclécticas pulseras, lo mejoró. Hoy la prensa americana se pregunta por qué la primera dama repite tanto modelo. Los hay que no se han enterado de que estamos en crisis… Dentro de unas horas, más sobre la investidura.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cristina Díaz, destellos plata para informar de la huelga general

Cristina Díaz es pija. Y eso no es necesariamente malo pero tampoco bueno. Pero tal vez, pretender dar el parte sobre la huelga general con un jersey de cuello alto de brillos plateados y una chaqueta negra con detalles resplandecientes resulta rarito. Es cierto que en comparación con el paro anterior la directora general de Política Interior ha intentado controlarse (ni perlas, ni cuadro vichy, ni melena Amo a Laura…) e incluso creo que hoy no se ha lavado el cabello y por eso se ha atado la coleta (uuuuuuuuhhhhh, muy perroflauta, ¿eh?). Sin embargo, el exceso de maquillaje y de pestañas (vale que se lleven postizas, pero no es necesario abanicar a media España con cada una de tus caídas de párpados) la ha vuelto a alejar de ofrecer una imagen acorde con la difícil jornada que hoy se vive en el país.

Cristina Díaz, el pasado mes de marzo.

Las lentejuelas de Soraya S. Santamaría en la Copa del Rey

Los máximos representantes de España, el rey y Rajoy, no pasaron por allí. En su lugar, el príncipe y Soraya Saénz de Santamaría aguantaron el tipo como bien pudieron. Si la vicepresidenta prefirió poner cara de concentración cuando sonó el himno (y los pitidos), al hijo del monarca, educado también para esto, no se le percibió incomodidad ninguna. Pese a la plataforma y el taconazo, a Sáenz de Santamaría le faltaban ayer muchos más palmos que a Letizia para estar a la altura de su vecino de asiento.  Quizá por eso, incluir en su atuendo una camiseta de lentejuelas amarillas (emulando al dios Sol), aunque raro para acudir a un partido de fútbol, consiguió levantarle el ánimo.

PD. Toda esta gente que pita el himno de España y al príncipe, me parecen unos hipócritas. Si uno no cree en España ni en la monarquía (totalmente aceptable e incluso, comprensible) que no participe en un campeonato que se llama la Copa del Rey y todos tan felices.

 

Me gustó la combinación camisa y corbata en rosa del príncipe (un estilismo conciliador, cordial y respetuoso con lo que iba a acontecer). Las lentejuelas en amarillo de la vicepresidenta estaban fuera de tono para un partido de fútbol, pero sí le hicieron sentirse mejor, ok.