La (no) investidura visual de Pedro Sánchez (II)

Con demasiada asiduidad se habla desde Madrid de un supuesto clima de crispación en Catalunya… Pero basta volver a visualizar la no investidura de Mas (tanto o más complicada que la de Sánchez) para constatar que -quitando la actitud de #yosoylalevy- la falta de educación y respeto que se ha vivido hoy en el Congreso no se escenificó en ningún momento por parte de ninguno de los representantes públicos catalanes en el Parlament. #verguenzaajena #bastadehooligansparlamentarios

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Antes de enfundarse un smoking…

«En la invitación se consignaba que había que asistir de uniforme y con condecoraciones, o bien traje de etiqueta. Esto me molestó y decidí plantear la cuestión al presidente Cortezo. Este, en tono irónico, me contestó: ‘Si usted entiende que el traje de albañil es de etiqueta, puede asistir con él’. (…) Asistí a la sesión inaugural con traje de americana. Entré en el salón de espera inmediato al de sesiones, y me encontré a los otros consejeros vestidos con uniformes militares, de frac, de gentiles hombres con la llave en el trasero… ¡Aquello parecía un baile de máscaras! No me atolondré; al contrario, aquel espectáculo me reconfortó, y consideré ridículo embutirse en aquellos trajes, algunos ya cortos y estrechos por su antiguedad, para discutir asuntos de la administración del Estado. (…) Terminada la ceremonia, recibí felicitaciones de algunos colegas, diciéndome que había hecho bien rompiendo con la tradicición; ellos mismos se reían de verse con tales disfraces. En reuniones posteriores, muchos asistieron ya con traje de calle. El general Weyler fue alguna vez con pantalón de pana, que utilizaba para montar a caballo. Esta mutación de trajes me recordaba cuando Pablo Iglesias entró por primera vez en el parlamento con capa y sombrero flexible, rompiendo con la costumbre de acudir con traje de etiqueta y sombrero de copa». 

Francisco Largo Caballero. Madrid, 1931

 

Aristocracia A diferencia del traje (aunque después se lo apropiara la burguesía para asentarse, es un vestido de carácter revolucionario gracias a los sans culottes), el smoking (al igual que el chaqué y el frac) responde a un origen aristocrático. En 1860,  el príncipe Eduardo le encargó a su sastre de confianza un traje cómodo para sus celebraciones privadas en casa. Nacía así la dinner jaquet -también conocida como «smoking» por el hecho de que, después de la cena, los hombres se retiraban a fumar y gobernar el mundo. Unos años más tarde, un amigo neoyorquino del príncipe de Gales imitó el look y lo popularizó en el selecto club de millonarios Tuxedo Park Club, de ahí que en EEUU la dinner jaquet británica reciba el nombre de «tuxedo» o «tux».

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Símbolo oligárquico Debida a esta vinculación clasista, es comprensible que la izquierda nunca se haya sentido cómoda con este tipo de estilismos y los haya rechazado al considerarlos símbolos oligárquicos. Salvador Allende, y todos sus ministros, acabaron con la costumbre de vestir chaqué en la investidura; Mandela y Lula se negaron a someterse a la etiqueta exigida por Isabel II; Krushev y Gorvachov se reunieron con sus homólogos estadounidenses pero, pese a dar el cante en la foto de familia, jamás posaron en una cena de gala con black tie; incluso Blair y Brown acudieron al funeral de Margaret Thatcher con sastre, mientras los demás invitados acataban el código estilístico de la ceremonia… Ejemplos los hay a miles. En España, Santiago Carrillo canceló su asistencia a una celebración en Zarzuela con el rey Juan Carlos por no permitirle ir con traje de calle. «Ni en tiempos de clandestinidad, cuando tuve que viajar en primera en un transatlántico fingiendo ser un diplomático, he aceptado utilizar esas prendas. Yo pensaba que si me disfrazaba con un esmoquin o un frac ya no podría volver jamás a Vallecas», reflexionaba sobre esta cuestión el comunista español. Pero sí, claro, supongo que si a Pablo Iglesias se lo exige Antonio Resines -galán del cine español por excelencia…-, la cosa cambia… #hiperventilando

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Revolución femenina En los años 70, el gran Yves Saint Laurent continuó reglándole libertad y poder a la mujer al proponer el smoking femenino. La mismísima Miuccia Prada repartía panfletos comunistas en la universidad vestida con un tuxedo de YSL… Y es en ese caso, en el caso femenino, cuando la izquierda puede reivindicar que el smoking persigue también para su ideología una revolución: la revolución de la mujer. Lamentablemente, aunque Carme Chacón se presentara a su primera Pascua Militar con una versión de Purificación García, se le olvidó dotar de significado aquel atrevimiento #rebeldesincausa = #pseudoizquierda

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Informal El smoking, pese a establecerse como un traje de etiqueta por su vinculación a una «clase social superior», es una pieza informal. ¿Esto qué significa? Así como el chaqué o el frac no lo permiten, el smoking puede convivir perfectamente con el traje (a no ser que en la invitación al evento figure la exigencia de sólo ese dress code en concreto). Por lo tanto, aquí mi mensaje para los yihadistas del protocolo, Pedro Sánchez no incumplió ningún código estilístico la noche de los Goya (pese a ello, ya obtuvo su merecida reprimenda, hace unos meses, por aparecer con black tie en la portada de una revista de moda).

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Protocolo Aunque pueda convivir con el traje, si uno se decide a utilizar un smoking, entonces sí que se exige cumplir con las reglas y el exquisito y meticuloso ritual que conlleva el look: 1) sólo se vestirá de noche; 2) nunca con corbata (aunque lo hagan en Holywood); 3) la pajarita será proporcional a la cabeza de uno y nunca de quita y pon: hay que saber hacerse el lazo, denota madurez; 4. con americana simple, siempre chaleco (se puede desabrochar la chaqueta) o fajín; 5) si se opta por la chaqueta cruzada (menos formal), nunca se desabrocha; 6) aunque no se vean, siempre se llevan tirantes negros (nunca cinturón) 7) el traje debe ser, más bien, entallado; 8) el raso de las solapas debe ser el mismo que el del pantalón y el fajín 9) la camisa blanca es especial para smoking (lleva botones en la parte baja trasera para abrochar en el pantalón e impedir que se mueva) y en los puños, gemelos; 10) botones blancos o negros #painnovaroshaceishipstersyatomarporsaco ; 11) calzado: unos Oxford negros acharolados relucientes con calcetín de seda negra; 12) el smoking será negro #painnovarosahacerishipsetrsyatomarporsaco y con el buen tiempo se permite el blanco #loveBogart en Casa Blanca; 13) el look desenfadado (no me afeito desde hace días) no casa con el vestido; 14) si te pones un pitillo en la boca, echarás el humo hacia arriba (seguridad) 12. si bebes algo, por favor, que sea un whisky; 15) ya advirtió John Berger que «la arquitectura del traje deforma al trabajador»… Todos estos trajes decimonónicos buscan enaltecer el gesto al caminar, sentarse, conversar, escribir… Vamos, que se exige porte (sensibilidad, estilo, carácter, presencia…) para no quedar en evidencia (estudiar a Sinatra) 16) si se va incumplir cualquiera de estos puntos básicos, abstenerse (optar por otra vestimenta). Sencillamente porque es una aberración a la estética, al arte y la cultura #favenirmaldulls

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Provocar… Desnudar a un hombre ataviado con un smoking (desabrochar los botones de la camisa unidos al talle del pantalón, deshacerse de la pajarita, los tirantes, el fajín…) debería sugerir la misma delicia visual y táctil que desvestir a una fémina enfundada en un petit robe noir recto con cremallera (desde la nuca al final de la espalda) y una delicada media de seda (no confundir con un panty). Si no provocas esa sensación (deseo, sensualidad), se te retira inmediatamente la licencia (fantasía) de agente 007. Si el objeto de Iglesias era sorprender a los medios y la opinión pública, bastaba con que hubiera adquirido ropa de su talla (¡la que fuera!). Si sólo trataba de mostrar respeto por el cine español, lo mismo: ¡el secreto está en dar la talla!

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#cataloniaisnotspain Por suerte, la influencia gala ha provocado que la estética de la burguesía catalana sea especialmente austera y sobria (aunque, por desgracia, sin la sofisticación parisina). En este caso, podríamos decir que Catalunya no es España, pues rara vez se ha dado el caso (ni hoy ni antes) en que los representantes públicos del país se hayan prestado a lucir trajes de etiqueta en una ceremonia. El smoking, el chaqué o el frac son vestimentas más propias en sistemas de gobierno con vestigios feudales (pese a que en Catalunya siempre hay el típico horterilla que se presenta a la boda de día de su hermana con smoking…; en Andalucía o Madrid, no hay ceremonia nupcial de postín que se resista al chaqué).

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Respuesta no verbal de Rajoy en Onda Cero

Llevo todo el día en el coche y sólo había podido escuchar la respuesta de Rajoy en Onda Cero radiofónicamente. Ahora, después de visualizar dos vídeos distintos que he localizado en la red (diferentes planos), este es mi breve análisis no verbal de la anécdota (despropósito) del día.

1. Metódico. El presidente enumera las tres identidades de un catalán con los dedos («un catalán hoy es catalán, español y europeo) y marca con una mano  (gesto característico de cualquier político para que nos concentremos en aquellas cuestiones que él determine importantes) el resto del discurso («Lo que algunos pretenden pedirle a la gente es que renuncie a su condición de español y europeo. Es un disparate. Y sus derechos como españoles y europeos, ¿por qué tienen que perderlos?»). Sin embargo, el lenguaje facial (totalmente inexpresivo) no acompaña al mensaje verbal. Ni los ojos ni la boca demuestran pasión alguna por lo que está defendiendo. Es un mensaje estudiado y que repite por inercia, sin más.

2. Defensa y nerviosismo. Cuando Alsina le puntualiza («La nacionalidad española no la perderían…»), Rajoy tiene los brazos cruzados (protección, defensa). Conforme escucha la reflexión del periodista, el presidente pone cara de sorpresa (se dilatan los ojos), aprieta el bolígrafo que esconde en una de sus manos (recurso para oradores principiantes…) y empieza a mover las piernas bajo la mesa (nerviosismo).

3. Derrota. Le llega el turno a Rajoy: debe decir algo pero no tiene respuesta. Abre los brazos (rendición, me ha vencido) pero su cerebro le impide rápidamente verbalizar la derrota y alarga un «Puesssssssssss....». Resuelve el conflicto (desconocimiento) lanzando otra pregunta («¿Y la Europea?»). Aprieta los labios (victoria, he sido capaz de rebotar la pelota) pero la satisfacción sólo dura una milésima de segundo…

4. Sorpresa. Alsina sí tiene respuesta. Rajoy frunce el ceño (reservas, desconozco esa información), sigue con los ojos dilatados (sorpresa) y agita todavía más la pierna. Alsina se da cuenta de que se acaba de merendar al jefe del ejecutivo español y se le empieza a escapar una sonrisilla (resabiada, pícara y maliciosa) que trata de ocultar (por respeto, es un invitado) mordisqueando un boli.

 

En el bolsillo de Lluís Rabell

Érase un hombre con la mano pegada a su bolsillo que acabó liderando la candidatura de Catalunya Sí que es pot. Escarbando en el interior del forro de su pantalón no anhelaba encontrar calderilla, sólo un refugio para camuflar sus emociones contradictorias. Y así Lluís Rabell se convirtió en un caso digno de estudio: un ser capaz de afirmar verbalmente mientras niega con la cabeza…

Incontinencia gestual El día de su presentación como cabeza de lista de Catalunya Sí que es pot ya advertimos esa gran orgía gesticular que lo caracteriza. Y cuando se enfunda la camisa roja, imposible no compararlo con Rubianes Solamente. Claro que en el humorista galaico-catalán, la incontinencia gesticular servía para ilustrar sus narraciones y en el caso de Rabell (debido el descontrol), para evidenciar su ansiedad.

Manos en el bolsillo; esto es un atraco Ocultar las manos (armas humanas) siempre provoca desconfianza y recelo. Cuando una persona las esconde en los bolsillos nos está diciendo que está inseguro, incómodo y/o que no está siendo del todo franco. Expresa falta de compromiso y participación. En el caso de Rabell, como no para de gesticular con cada centímetro de su ser, considera (inconscientemente) que si por lo menos mantiene las manos retenidas, evitará comunicar más de lo que desea (olvídense: todo comunica). Y como acostumbra a vestir jeans, muchas veces las manos no le caben en los bolsillos delanteros y opta por el de pecho de la camisa (contorsionando todo su cuerpo). Es un tic muy difícil de erradicar pero, por lo menos, que opte por prendas sin bolsillos.

Corte de manga Aunque la manga corta se asocie con el mundo sindicalista y obrero, ni Santiago Carrillo en sus multitudinarios mítines bajo el sol se la permitía. La manga larga arremangada es infinitamente más elegante que la corta y si es del tejido apropiado (algodón o lino) no da más calor.

#Pecholobo Empiezas con el despechugue (más de un botón desabrochado) con los pelos ahí sobresaliendo y acabas con un palillo en la boca. Insisto, ni Carrillo.

90210 Puede que Rabell, como algunos miembros de la izquierda, ande algo despistado con la fecha y zona geográfica en la que vivimos. Lo ubico: año 2015 y código postal 080. Vale que los jeans buscan conectar con un público juvenil y transmitir cercanía pero si eliges un modelo azul clarito y encima le das la vuelta hacia fuera a los bajos, parecerá que has salido de un casting de extras para Sensación de Vivir 90210. Incluso si se inspirara en el vestuario de Juego de Tronos parecería más actual.

Otro calvo Opciones para enfrentarse a la alopecia: 1. raparse como Romeva; 2. no hacer nada como Herrera; 3. decidirse por un implante como Rivera; 4. mantener el poco pelo que queda con dignidad (bien recortado) como Rabell. El tono de canicie que tiene es precioso.

 

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