El primer resbalón de Kate

La duquesa de Cambridge desentonó (o brilló más que las demás) ayer en las festividades del jubileo de la reina Isabel II. Mientras todas las damas optaron por colores nude, Kate se decantó por un vestido rojo de Sarah Burton para Alexander McQueen del otoño – invierno de 2011. Pero que la «princesa» le robará el protagonismo a la anciana monarca no fue el máximo pecado. Según la prensa, la aberración fue enfundarse un modelo que ya había lucido Kim Kardashian.

Si las miradas mataran...

 

La cartera de mano también es un diseño de Alexander McQueen. Fue ligeramente modificada para incluir un guiño a los escoceses con ese detalle tartán.

 

El abrigo de la reina era una auténtica joya.

 

Y la Carme Chacón de la familia real inglesa: la princesa Ana fue la única de la familia que llevó el uniforme oficial. Francamente, no le sienta nada mal...