La mirada de John Berger

Ha muerto John Berger y los medios no saben cómo reseñar su trabajo para que los lectores comprendan la grandeza de su obra: crítico de arte, pintor, escritor, fotógrafo, filósofo, campesino, marxista… Para mí era un hombre que leía imágenes; disciplina, la de saber mirar, que desgraciadamente es rara de ver. En su libro About looking hay un capítulo titulado El traje y la fotografía que invita a un ejercicio visual (filosófico, sociológico, antropológico, etológico, estético…) absolutamente fascinante a través de estos tres retratos de August Sander.

august-sander-young-farmers-westerwald-19141

Read More

Julio Anguita, el Califa Rojo

Ante la posibilidad de entrevistar esta tarde a Julio Anguita, me ha sucedido algo realmente curioso y casi enternecedor en un contexto como el que estamos viviendo. Porque es citar el nombre del Califa Rojo y haber quórum, charles con el que charles (izquierda, derecha, centro, agnósticos o espectadores de Sálvame): «un político honesto, una persona buena». Si en él hay un rasgo estético que lo represente será su barba. La lleva desde «el 8 del 12 de 1977″ por «motivos sentimentales», y de ahí ya no le sacas nada más. Una barba, ahora blanca, siempre perfectamente cuidada y recortada (ya podrían aprender muchos). Tanto es así, que en un mitin en 1993, una intérprete de sordomudos cubría la parte inferior de su rostro para referirse al comunista cordobés. Debe ser algo coqueto, la elegancia, para lucirla, hay que trabajarla. Pero en él, la clase (la actitud con la que presta también a su atavío) se traduce en respeto y eso, para un político, debería ser el pan de cada día. Sus jerséis y sus chalecos de punto se entremezclan con camisas tejanas y no hay miedo a vestir un buen traje. La corbata, en contadas ocasiones. Seguirán preguntándome los líderes de izquierdas actuales cómo adornar sus ideas para que la gente los reconozca (algo que, debo reconocer, me causa un vértigo terrible), la respuesta está cada vez más clara: ante todo, hay que ser (sentirse) de izquierdas.

 

Carla Bruni: «No quiero entrar en política»

¿Qué oyen mis oídos? Carla Bruni asegura que no quiere entrar en política. YA! Y entonces, rica, ¿qué es lo que crees que has estado haciendo durante todo este tiempo? Porque el papel de primera dama puede interpretarse como lo hace Michelle Obama (dedicándose a tareas humanitarias),  como lo hace Sonsoles Espinosa (renunciando a él) o como haces tú (vendiendo tu imagen y la del país que ahora representas). Además, hay que reconocer que tu función la has cumplido de maravilla (lo digo yo y lo avala el pueblo galo). Yo de ti no descartaría quitarle el puesto tu marido. Por lo menos, no estarías tan acomplejada como él con el tema de la altura.

La primera dama francesa no quiere meterse en política y no hará campaña si su marido vuelve a presentarse a las presidenciales. «Para mí la política sigue siendo un mundo difícil. Nunca será mi profesión», afirma Carla Bruni en declaraciones que recoge Le Parisien. Aunque Bruni considera «un honor» «representar a Francia en el extranjero» como esposa de Sarkozy, no va a hacer campaña: «Es él quien debe elegir lo que quiere hacer en 2012″. Además, explica que en su juventud tenía ideas de izquierdas, pero que entonces votaba en Italia, su país de origen, al tiempo que señaló que nunca ha votado a la izquierda en Francia. «Formaba parte de la comunidad de artistas. Éramos de izquierdas pero en ese momento votaba en Italia. Nunca he votado a la izquierda en Francia. No me siento auténticamente de izquierdas». |