Las lentejuelas de Soraya S. Santamaría en la Copa del Rey

Los máximos representantes de España, el rey y Rajoy, no pasaron por allí. En su lugar, el príncipe y Soraya Saénz de Santamaría aguantaron el tipo como bien pudieron. Si la vicepresidenta prefirió poner cara de concentración cuando sonó el himno (y los pitidos), al hijo del monarca, educado también para esto, no se le percibió incomodidad ninguna. Pese a la plataforma y el taconazo, a Sáenz de Santamaría le faltaban ayer muchos más palmos que a Letizia para estar a la altura de su vecino de asiento.  Quizá por eso, incluir en su atuendo una camiseta de lentejuelas amarillas (emulando al dios Sol), aunque raro para acudir a un partido de fútbol, consiguió levantarle el ánimo.

PD. Toda esta gente que pita el himno de España y al príncipe, me parecen unos hipócritas. Si uno no cree en España ni en la monarquía (totalmente aceptable e incluso, comprensible) que no participe en un campeonato que se llama la Copa del Rey y todos tan felices.

 

Me gustó la combinación camisa y corbata en rosa del príncipe (un estilismo conciliador, cordial y respetuoso con lo que iba a acontecer). Las lentejuelas en amarillo de la vicepresidenta estaban fuera de tono para un partido de fútbol, pero sí le hicieron sentirse mejor, ok.