Camisetas verdes y amarillas en el Congreso

Con tanta protesta, cada vez es más común que los políticos españoles (los de la oposición, claro) acudan al Parlamento ataviados con una camiseta. Hoy, en apoyo a los ciudadanos que se han movilizado para defender una sanidad y una educación pública, Cayo Lara y Gaspar Llamazares han lucido la verde y Joan Coscubiela, la amarilla.

Llamazares se la ha colocado encima de la camisa y debajo de la americana cuando ha llegado al Congreso (¡eso quita puntos, pillín!)

 

Cayo tampoco se ha quitado la chaqueta (¿miedo a que el fantasma de la Cámara Baja le recriminara su falta de decoro?)

 

Coscubiella ha hecho lo mismo con la versión catalana. La americana recuerda a la bata gris de mantenimiento o electricistas.

Llamazares demandará al FBI por utilizar su rostro para recrear a Bin Laden

El diputado de IU en el Congreso demandará finalmente al FBI por usar nuevamente su imagen, la última vez fue este mismo viernes y fue colgada en la web de los federales, para recrear en una fotografía a un envejecido Osama Bin Laden, asesinado por los americanos en su refugio de Pakistán. El rostro de Llamazares también ha servido para imaginar el aspecto de otro líder de Al Qaeda, Atiyah Abd Al-Rahman, y que la CIA mató en agosto. En 2010, el ex coordinador de IU exigió responsabilidades a los EEUU pero solo logró una carta de disculpa.

PD. Fíjense, toda esta historia no le ha hecho reflexionar y optar por mejorar su aspecto. Si te confunden con un terrorista, malo. Pero que se sirvan de tu jeta para recrear a un muerto, tela.

 

 

Llamazares: «La izquierda no tiene que vestir de mono»

A sabiendas que su patrimonio (303.058 euros) podría «parecer alto para una persona de izquierdas»,  el diputado y excoordinador general de IU se ha justificado atacando a aquellos que «aún creen que la izquierda tiene que vestir de mono y vivir bajo un puente». En parte, estoy de acuerdo con Llamazares: Santiago Carrillo puede permitirse el lujo de vestir con traje porque sabe cómo hacerlo de forma respetuosa y elegante hacia los que le ven y porque su ideario es tan fuerte que la imagen pasa a un segundo plano. Ya saben, aunque el mono se vista de seda…

Quiero saber por qué eres tan mala

Sin recibir aún ninguna explicación sobre por qué le han acoplado su cabellera como peluca al terrorista más buscado de la historia, Gaspar Llamazares e IU reclaman justicia y estudian demandar a EE.UU. por utilizar la imagen de un civil, sin su permiso ni conocimiento, para elaborar un retrato robot de Osama bin Laden.

Hace unos años, un amigo recibió una llamada bastante inquietante. Se trataba de un policía valenciano que le exigía que acudiera a la comisaría para volver a declarar. Mi amigo, que no entendía nada, le advirtió del error: él no era al que buscaban. El policía dijo su nombre –un nombre y un apellido de lo más común- y la coincidencia se hizo evidente. Nunca más volvió a saber de aquel tema. Pero ya ven, quién tiene boca se equivoca y si hay dos personas con el mismo nombre, en la misma ciudad e incluso con la misma profesión, estas cosas pueden pasar perfectamente (y ahora esto que lo entienda quien lo quiera entender si es que la maldad y la envidia se lo permiten).

Tras la experiencia vivida, comprendo perfectamente el agobio de Gaspar Llamazares desde que se descubrió que el retrato robot que utiliza el FBI para buscar y perseguir a Osama bin Laden está inspirado en él. Concretamente, el pelo canoso y la frente –además, de la arruga que la atraviesa de sien a sien.

Sin recibir aún ninguna explicación sobre por qué le han acoplado su cabellera como peluca al terrorista más buscado de la historia, IU reclama justicia y estudia demandar a EE.UU. por utilizar la imagen de un civil sin su permiso ni conocimiento.

Y es que si por una pista que lleve a localizar al número uno de Al Qaeda se pueden llegar a pagar hasta 25 millones de dólares, yo si fuera Llamazares también andaría preocupada. Por eso, es el momento más adecuado para un cambio de look. Total, comparado con Osama o no, su imagen es una de las más cenizas del parlamento español.

Ya se sabe, renovarse o morir. Nunca mejor dicho…

PD. Oso hormiguero, con los míos no se mete nadie.