Indignados por cómo vistes

Hoy era el día. O más bien, hoy no era el día. Como diría Jordi Pujol, «això avui no toca». A sabiendas que decenas de indignados catalanes esperaban desde primera hora de la mañana  a los representantes públicos en la puerta del Parlament de Catalunya, a ninguno se le ocurrió que la corbata, la americana e incluso la camisa estaban de más. Ni siquiera el aleteo del helicóptero ha despeinado a Artur Mas; Joan Herrera se ha decidido a ponerse un jean, pero como reza la canción «ya era tarde, mi amor»; la guayabera blanca de Cayo Lara tampoco ha evitado que fuera zarandeado. Y si aún  alguien se pregunta ¿y por qué? Porque no nos representan. Rocio Jurado – Lo Siento Mi Amor

Sinceramente, creí que la escena política española era mucho más inteligente. Pero el movimiento 15-M los ha dejado, una vez más, en evidencia. ¿No hay ningún estratega por ahí? ¿Dónde están los asesores de imagen? ¿Qué fue de la dignidad y del honor? ¿Alguien recuerda aún la vergüenza? Al ver bajar de un helicóptero a Artur Mas, Felip Puig y Núria de Gispert -perfectamente trajeados y sin un mínimo complejo por su acto cobarde- no me he sentido indignada sino amenazada. Amenazada por unos políticos que ni nos representan ni nos llegan a la suela del zapato. Si algo aprendí pronto es que cuando uno asume una responsabilidad en la vida, pase lo que pase, hay que mirar a los ojos. Tal gesto te hará grande. El diputado de ICV, Joan Boada -por Dios, supuestamente un comunista-, no debe pensar lo mismo y ha ocultado su mirada tras unas gafas de sol como lo hace un dictador cualquiera. Su compañero Joan Herrera se ha puesto, por fin, unos tejanos con una camisa blanca y una americana. Pero aunque el atuendo encaje mejor en el siglo XXI, hoy no era el día. Hoy era el día para quedarse en casa y presentar la dimisión. «Dimito porque yo no lo he sabido hacer bien», eso también te haría grande. A Cayo Lara, en Madrid, tampoco le ha servido de nada su guayabera blanca. Mientras era abucheado por la multitud, el líder de IU se paralizó perplejo. «Pero si yo soy de los vuestros», parecía decir. De qué vuestros, ¿de los que comen todos los días y a los que no les falta el trabajo ni les quita el sueño la pensión? Seamos serios, señores. Ustedes no llevan la misma ropa que nosotros. Ustedes hace tiempo que dejaron de ser nosotros.

Pide el president de la Generalitat «comprensión en su uso legítimo de la fuerza». Pido yo comprensión para acabar con esta penosa clase política. Esto no es el final, esto es el principio.

 

—————————————————————————————————————————————————

Angered by how you dress

 

Today was the day. Or rather, today was not the day.  Knowing that dozens of angry Catalan waited from early morning to public representatives in front of the Parlament de Catalunya, none occurred to him that his tie, his jacket and shirt were even more. Not even the flapping of the helicopter has ruffled Artur Mas, Joan Herrera has decided to wear a jean but as the song says, «It was too late, my love,» the white guayabera Cayo Lara has not stopped tossed out. And even if someone asks and why? Because they don’t represent us.

Honestly, I thought the Spanish political scene was much smarter. But the 15-M movement has left once again in evidence. Is not there a strategist out there? Where are the image consultants? What happened to the dignity and honor? Does anyone still remember the shame? Seeing off a helicopter, well dressed and without a minimum complex of cowardice, Artur Mas, Felip Puig, Núria de Gispert not angry but I felt threatened. Threatened by politicians who represent us or not we reach the sole of the shoe. If something I learned early is that if one assumes a responsibility in life, whatever happens, we must look to the eyes. This gesture will make you big. ICV-deputy of God, a communist, pussy-should not think the same and has his eyes hidden behind sunglasses as he does a dictator. His companion Joan Herrera has been finally jeans with a white shirt and a jacket. But even if the dress fits better in the XXI century, today was not the day. Today was the day to stay home and resign. «I resigned because I have not managed to do well», that also make you big. A Cayo Lara in Madrid, also has done nothing his white guayabera. While he was booed by the crowd, the leader of IU was stopped perplexed. «But I am for you», seemed to say. Does yours, does that eat every day and they do not miss work or lose sleep over them maintenance? Let’s face it, gentlemen. You do not wear the same clothes as us. You have long ceased to be us.

Gadafi, estilo africano hortera

Muanmar Gadafi, además de asesino, encabeza los primeros puestos de las listas de los peor vestidos. Adicto al bótox, el líder líbio viaja siempre acompañado por 40 mujeres vírgenes preparadas para matar y armadas hasta los dientes. A su estilo africano hortera (más próximo a King África que a los maravillosas túnicas estampadas que se encuentran en ese continente) le suma unas gafas oscuras (típicas de los dictadores). Por sus turbantes asoman rizos oscuros de su melena, y la perilla y el bigote también transmiten una cierta dejadez en su higiene personal (y de alma). La obsesión por llamar la atención también se le descubre cuando viste de uniforme. Los recarga tanto (medallas pero también fotografías) que las comparaciones con Michael Jackson son constantes.

Las gafas oscuras son imprescindibles para un dictador

Su estilo será africano, pero africano hortera. Los colores que escoge y las superposiciones no pasan desapercibidas

El mismo se ha autoproclamado "rey de África". Aquí, con su corona.

Pese a que a veces escoge tonalidades más discretas, insiste en seguir dando la nota.

Algo occidientalizado, con camisa blanca, junto a Bersluconi.

Los estampados de sus atuendos lo destinan a los primeros puestos de las listas de peor vestidos.

Siempre acompañado de mujeres vírgenes y ese aspecto de mafioso.

Incluso cuando hace frío, no renuncia a sus llamativos estilismos.

Con sus uniformes parece un imán. Si se cuelga algo más encima, se cae.

Las comparaciones con Michael Jackson son habituales.

———————————————————————————————–

Gadafi and his african ugly style

Muanmar Gadafi, besides to be a murderer, is a regular at the top of the worst dressed lists. Botox addict, the Libyan leader travels always accompanied by 40 virgins ready to kill and armed to the teeth. A tacky African style (closer to the singer King Africa  than to the wonderful embossed robes found in Africa) adds dark glasses (typical of dictators). By their turbans looming dark curls of her hair, and goatee and mustache also convey a certain carelessness in personal hygiene (and soul). The obsession for attention is also found when in uniform. The recharge well (medals but also photographs) that comparisons with Michael Jackson are constant.

No hay peor ciego que el que no quiere ver

La Federación de Ciegos Francesa (FAF) presenta en un calendario a Nicolas Sarkozy y Ségolene Royal como invidentes con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la ceguera. En ambas imágenes, las gafas de sol han resultado imprescindibles para caracterizar al presidente y a la líder de la oposición. Un accesorio poco amigo de los mandatarios ya que proyectan de ellos una imagen falta de transparencia y honestidad al cubrirse los ojos. De todos modos, a algunos se les olvida el flaco favor que hace una lente oscura y permiten que las cámaras los capten con ellas.

Aunque aquí es una caracterización como invidente, a Sarkozy también le han pillado varias veces con las lentes oscuras

Aunque a veces no le hace mucha gracia

A Sègolene Royal también la hemos visto con gafas en otra ocasión...

Pero la foto en bañador y con gafas de sol le salió cara a la revista

Kim Jong Il no se las quita ni para dormir, ¿por qué será?

A Putin tampoco le cuesta mucho presentarse con ellas

Durante el tiempo de ocio es cuando los líderes mundiales se relajan y se las colocan. Eso sí, Obama mira por encima de ellas

A Zapatero se le caza con gafas de sol en sus vacaciones

La oposición también se relaja