hollande

Lo que le faltaba a Hollande

Llegan las Navidades y con ellas los regalos. Si te agrada el obsequio, bien. Pero si el presente te horroriza es prácticamente imposible (por lo menos en mi caso, que no se note mi cara de «¿por qué? ¿por qué? ¿tan mal me he portado este año? ¿no habéis recibido mi carta con las indicaciones exactas para acertar?»). En fin, que mientras Mariano Rajoy está encantadísimo con la guayabera que le han regalado en Veracruz, François Hollande ha puesto cara de «tierra tragame» cuando ha tenido que posar con el abrigo y el gorro de piel tradicional con la que lo han recibido en Kazajstán.

PD. Gracias a @aleixcuberes por darme a conocer esta instantánea.

hollande

mariolt

Se busca sustituta para Ana Mato

Tras la dimisión de Ana Mato, hay que buscar sustituta. Y digo «sustituta», en femenino, porque aunque hay posibilidades de que sea un varón el que ocupe la cartera de sanidad, en los últimos años han sido casi todas mujeres. Después de padecer el complejo de Peter Pan estilístico de Mato y el chonismo y las pulseras New Balance de Leire Pajín, siempre es un placer admirar al país vecino. Hoy, gracias a Álvaro, nos fijamos en la ministra de sanidad gala, Marisol Touraine (53 años). A ver si así se nos pega algo…

PD. Muchísimas gracias a todos los que me hacéis llegar imágenes de políticos de todo el mundo para comentar.

marisol1

Además del chic parisino, Touraine es de madre chilena. La feminidad y el gusto por el colorido son clave en su vestuario.

marisol2

La belleza es natural.

 

marisol3

Hasta estas sandalias (uno de sus calzados preferidos) encuentran un motivo: la comodidad.

marsiol5

«La virgen del Pilar dice que no quiere ser francesa…», canta una famosa jota aragonesa. No me lo creo. Yo sí quiero ser francesa, aunque solo sea para que los dirigentes y responsables públicos de mi país luzcan así.

 

 

saludo

Borbones en París

Dentro de la gira de presentaciones de los recién estrenados monarcas españoles por los países vecinos, Felipe y Letizia han llegado hoy a París. Para la ocasión, la reina ha estrenado vestido y calazado (En serio, ¿todavía necesitáis que repita quién firmaba el look? Vale, Felipe Varela y Magrit), el rey me ha decepcionado enormemente luciendo zapato de hebilla (ojo que este tipo de zapato se prohibió durante la Revolución Francesa y hoy se considera, allí y aquí, de lo más hortera). No se puede ir por el mundo provocando así…

saludo

El truco de todos los presidentes bajitos (o más bajitos que el jefe de estado al que reciben): alargar la mano antes de que el invitado alcance un peldaño de la escalera y lo deje en desventaja. A mi la hebilla del zapato de Felipe me horripila, en serio. Siempre, siempre (bueno, desde la revolución francesa) zapato de cordón. Y si eres rey y pasas de lo que dictó la revolución, habría que combinarlo con calzas. 

altura

Como podéis comprobar, al final, el truco del escalón no dura demasiado. Al final, toca mirar hacia arriba. Por cierto, Hollande cambió de pareja y de lentes.

felipe

Vale que el rey es muy largo, pero sentarse así en una maravilla como esta de sillón tiene narices. Mirad a Letizia; plebeya, pero perfectamente colocada.

valls

Como Hollande aún no se deja ver públicamente con su nueva churri, el primer ministro Manuel Valls ha llevado a la suya. ¡Menudo pedrusco!

peloleti

Ayyyyy el veranito… Ese pelo quemado por el sol, el cloro, la sal de la playita, las mechas… El flequillo necesita nutrición urgente.

PEDRO SÁNCHEZ (PSOE) SE REUNE CON MILITANTES PSN EN PAMPLONA

Que se mueran los feos

PEDRO SÁNCHEZ (PSOE) SE REUNE CON MILITANTES PSN EN PAMPLONAOtra vez, el aspecto de un candidato centra el debate político. Pedro Sánchez, apodado «el guapo», ha recibido los mismos ataques injustificados que otros representantes públicos por el hecho de haber sido bendecido con un físico agraciado. Y como en todos los demás casos, resulta curioso observar que los comentarios más maliciosos provengan de sus propios compañeros de partido. ¿La belleza está reñida con el liderazgo o es que la envidia también afecta a la casta política? BSO Que se mueran los feos

Recuerdo un estudio que se hizo con bebés que demostraba que los recién nacidos, a pocas horas de llegar al mundo, ya se sentían más atraídos por los rostros que su entorno (sociedad) inmediato consideraba bellos. Y aunque sepamos que la belleza es algo totalmente subjetivo, es cierto que la energía (seguridad) que desprende el que se considera bello es mágica y hace guapo al más feo. No obstante, en determinadas situaciones el atractivo puede llegar a resultar perjudicial. Y por la cantidad de descalificaciones que en política se han oído siempre del que luce con encanto (y
me remonto a la Grecia de los sofistas), cualquier diría que la gobernabilidad de un territorio sea incompatible con la belleza de su líder. Así que aunque los prejuicios sean políticamente incorrectos (rubia, tonta; guapa, tonta; presumido, tonto; sonriente, tonto…), al final son los que nos guían. En la carrera por representar a los socialistas galos en las presidenciales de 2007, los aspirantes masculinos no dudaron en tratar de desacreditar a Ségolène Royal basándose únicamente en su apariencia: «Las presidenciales no son un concurso de belleza» y «no podemos reducir las elecciones a una pugna por ver quien lleva el mejor look». Edu Madina, hastiado lógicamente de que le recuerden el sex appeal de su rival y, todavía peor, de que le recriminen la ausencia de toda sensualidad en su ser (consejo gratis: debería dejar de vestir como un adolescente. Se puede ser moderno y jovial sin parecer Daniel el travieso en plena pubertad), no debe caer en el mismo error que sus camaradas galos cometieron con la actual ministra de ecología de François Hollande (una bestia que de tanto andar con bellas dejó de comer chocolate para instalarse en el Elíseo).

En Chile, acusaron a Camila Vallejo de poseer una belleza endemoniada. De Adolfo Suárez se repitió hasta la saciedad (hasta hacerse verdad) que ganó las elecciones gracias al voto femenino. Los responsables de campaña del PSOE, retiraron los carteles electorales de Trinidad Jiménez vestida con una chupa de cuero por considerarla «demasiado guapa». (…)

 

 

ségolène royal      suarez    camilavallejo

 

Demasiado bueno para ser verdad

Dicen que los prejuicios y clichés nacen siempre a causa del miedo y el temor que nos produce lo desconocido. Quizá la intransigencia política con la belleza tenga más que ver con el hecho de que la perfección hace poco creíble al candidato. Por eso, nos hicieron partícipes de que Kennedy tenía una pierna más corta que otra o que Barack Obama tira los calcetines al suelo cuando se mete en la cama. Vamos, una forma sutil de decirnos que pese a la imagen idealizada como presidentes de EEUU, eran de carne y hueso. Y eso que los americanos, norte y sur, como nos llevan años de luz de ventaja en comunicación política no verbal andan ya más acostumbrados a mandatarios de portada de dominical; pero aún así, ¿a quién no le crea desconfianza, en los tiempos que vivimos, algo que reluce en exceso? El presidente mexicano Peña Nieto, con su tipín tan medido, lo tendría complicado en España. Y no es una suposición porque ahí tenemos el ejemplo de lo que le costó llegar a la Generalitat de Catalunya al president Mas. Caricaturizado como el príncipe de Shrek (guapo: malo), el líder de CiU poseía una imagen demasiado americanizada para el electorado catalán; ahora que lleva las gafas y se está quedando calvo, mucho mejor. Por esta regla de tres, pensaréis muchos, Miquel Iceta arrasará en las próximas elecciones. Tampoco es eso, a los de belleza despistada se les exige, por lo menos, unos mínimos de elocuencia y arte en la oratoria (no me preguntéis por el caso de Rajoy, ahí aplicamos otra regla: de lo malo, lo mejor -¿o era lo peor?- ).

Por no alargarme más, no condenemos a la belleza en política. De momento, ya nos han ofrecido mucho más de lo que cabía esperar de la clase política actual;)  

kennedy  obama

peñanieto  mas