Contracrónica de la Diada

No es la cantidad. Como cada año, y como en cada manifestación, baile de cifras sobre los asistentes. Un millón o 350 mil personas, según a quién le preguntes. Así como hay ciegos que logran ver nítidamente, tampoco hace falta ser ciego para estar ciego. A vista de humano que sólo quiere ver para después analizar y opinar con humildad (la objetividad no existe, a no ser que uno decida dejar de ser sujeto), mucha gente. O por lo menos, la suficiente para que nadie con un mínimo de inteligencia crea que ignorando la presencia (causa y mensaje) de la multitud (una parte importante de la sociedad) el problema desaparece. SEGUIR LEYENDO

 

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El reloj de Cospedal

Introducir algún guiño tendenciero en la indumentaria política casi siempre es una excelente opción para transmitir complicidad. Pero como toda regla, tiene excepciones. La secretaria general del PP y presidenta de Castilla La Mancha sorprendió ayer con un reloj malva fluorescente, tan de moda este año. Pero el complemento no pegaba con el resto de conjunto que lucía Cospedal: una falda tubo y blusa de seda azul marino.