Mamones

“A la que tenga las tetas más grandes”, propuso como método de elección de la consellera d’educació. Ignoro si el individuo tiene esposa o hijas y cómo le sentaría que alguien las evaluara en esos términos. Pero entiendo que tiene madre. ¡Coño! Las mujeres no dependemos de ningún hombre; pero el hombre depende de la mujer hasta para nacer. Quién sabe si Lluís Salvadó tomó el pecho o el biberón; quién sabe si Lluís Salvadó, intelectualmente, aún no se ha destetado o ha soltado el chupete… No quisiera ponerme en plan freudiana pero, al fin y al cabo, siempre es preferible recurrir al psicoanálisis que empezar a soltar improperios hacia este individuo, y algunos de sus semejantes, y rebajarse con ello a su cínica moral (que durante el 8M, el sujeto del que hablamos retuiteaba proclamas contra el machismo y a favor de la igualdad de la mujer) . Por lo menos, porque así puedo decirle de un modo sereno y consciente: usted -y todos los que aún siguen tratando a las féminas en esos términos- es un MAMÓN.

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Si los carteles del 21D importaran

Un cabeza de lista en prisión y otro, en Bruselas. Pero pese a la excepcionalidad, los carteles siguen siendo tan aburridos como de costumbre (hemos superado el siglo de la imagen, no impresionáis a nadie presentando una fotografía del busto más que reconocible de vuestro candidato). Y las polémicas sobre el diseño, tan absurdas: Els Comuns aseguran tener la exclusividad del degradado gráfico (en política, la ambigüedad). Si buscan originalidad e impacto en la cartelería, deben insertar en google “propaganda republicana Guerra Civil”. Triste que el pasado de este país, incluso gráfico, se antoje siempre tan actual. Del bloque indepe gana ERC; de los unionistas, C’s. SEGUIR LEYENDO

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Mu

Charles Darwin fue uno de los pioneros en estudiar las expresiones faciales en su célebre obra La expresión de las emociones en los animales y en el hombre (1872). Quien se dedica al análisis del lenguaje no hablado está obligado a empatizar con los animales: con todos los animales, no sólo con el hombre. En mi trabajo no hace falta recurrir a Disney para ver hablar a los animales. Esta capacidad de escuchar lo que no se dice te hace especialmente sensible hacia cualquier ser que no pueda expresarse verbalmente. Y entonces es cuando una descubre que las diferencias entre especies no son tantas y que la supuesta superioridad humana (por lo menos en lo que a inteligencia emocional se refiere) está sobrevalorada. Porque quizá el resto de animales no hablen ni piensen, pero sienten y saben cómo comunicarlo. SEGUIR LEYENDO

MARGARITA