La elegancia de los Indignados

Una vez más los Indignados han sido más astutos que la policía y la clase política. Empeñados en entregar a los distintos partidos políticos un documento en el que se recogen los problemas de los ciudadanos y sus posibles soluciones, los Indignados se han vestido de «manera elegante» para burlar el cordón policial que les impedía acercarse al Congreso. Tres de ellos con camisa blanca se han hecho pasar por clientes del Hotel Palace y uno ha accedido al Parlamento donde ha entregado el informe al Registro. La próxima vez que Artur Mas se plantee volar en helicóptero para llegar al trabajo y no tropezarse con la jodida realidad, quizá le salga más barato dejar el traje y la corbata en casa y vestirse como la gente de la calle.

Alfredo Pérez Rubalcaba

Nombre

Alfredo Pérez Rubalcaba

Fecha de nacimiento

28 de julio de 1951

Poder

Vicepresidente primero del Gobierno y ministro del interior

Estilo

Sobrio, sencillo y relajado.

Imagen que proyecta

Inteligente, eficaz, activo y astuto.

Acierto

Pese a que su discurso inteligente y su porte relajado ya le ofrecen la elegancia necesaria, no se olvida de que sus trajes cuadren a la perfección y es uno de los pocos líderes nacionales que controla que su corbata no se tuerza en exceso. Evita el hastío del traje negro con modelos en azul marino y  gris envejecido. La manga de sus americanas deja asomar los dos centímetros recomendables en la camisa.  Sus estilismos más informales consisten simplemente en quitarse la corbata y desabrocharse el primer botón de la camisa (lo que se traduce visualmente en que siempre está en activo pero procura adaptar su imagen a las circunstancias que se le presentan).

Desacierto

Le entusiasma el azul y lo luce en corbatas y camisas. No hay problema, pero la camisa es preferible que siempre sea lisa o con un estampado discreto. A veces, lleva unos zapatones que parecen muy cómodos pero poco estéticos combinados con traje.


Valoración
(del 0 al 10)

8

La infanta Elena criticada por vestir terciopelo

La prensa americana se ha cebado con la indumentaria de la infanta Elena. Y por sorprendente que resulte, no ha sido por ninguno de sus estrafalarios modelitos sino por lucir un traje chaqueta de terciopelo para acudir a un evento hípico. Considerada una de las más elegantes (por otro lado, algo ciertamente discutible), su estilismo no ha gustado nada. ¿Qué hubiera pasado si hubiera vestido de pana? ¿Sería desterrada?

El terciopelo ha puesto en entredicho su elegancia

Dicen que su ex marido influyó activamente en su estética

Le encanta el color y dar la nota estilísticamente

El vestido es precioso pero...