La moda reniega de Ann Romney

Cada vez que Michelle Obama cambia de look es noticia. A sabiendas de que todo lo que se pone se convierte en oro (en pocas horas se agota el modelo en cuestión), las agencias de prensa de las firmas se afanan en comunicar a los medios de comunicación que el diseño les pertenece. Pero en el caso de Ann Romney no ocurre lo mismo. Podría pensarse que, de momento, no goza de la popularidad y el atractivo de la figura de la actual primera dama estadounidense, pero eso no tendría por qué eximir a los diseñadores de aprovecharse de las apariciones de la esposa del candidato republicano para publicitarse. Por eso, la posible explicación al silencio de la moda respecto a Ann Romney que más consistencia -y morbo- está generando es la que tiene que ver con un complot de Anna Wintour. Según esta teoría, la directora de Vogue, entregada totalmente a la causa demócrata, podría haber amenazado y pactado con sus anunciantes que no dieran soporte a la aspirante republicana. Aunque tampoco creo que le haya costado demasiados esfuerzos convencerlos, la mayoría de diseñadores son más bien de izquierdas.

Michelle Obama, ¿copia u original?

En vez de «¿truco o trato?», durante la celebración de Halloween la primera dama estadounidense llevaba colgado un cartel que decía «¿copia u original?» La esposa del presidente lució ese día un vestido ceñido negro con franjas diagonales naranjas y doradas (muy acorde con la fiesta) de Asos (70 dólares). Muy aficionada a las compras en grandes cadenas por Internet, Michelle Obama no reparó en que el modelo es una réplica del diseño de Diane von Furtsenberg de la colección actual.

PD. Si alguna política acaba de prometer que nunca más comprará en Zara -Amancio «se inspira» en las mejores piezas de los grandes diseñadores del mundo (lo siento, ninguno español) y para no tener problemas con la justicia solo es necesario que el nuevo modelo tenga 7 diferencias con el original (botón, cremallera, cuello, bajo, color, largo, tejido…)- para que no le pase lo que a Michelle, por favor, que vayan desestimando también vestirse de cualquier diseñador español actual (y digo cualquiera, empezando por el presidente de ACME, Modesto Lomba, y acabando con el recién premiado con 300.000 euros Elio Berhanyer). Desde Balenciaga y Paco Rabanne, aquí no hay Dior que invente nada nuevo.

Modelo original de DVF

 

Modelo de ASOS (seguro que el tacto lo cambia todo, pero la copia parece más favorecedora ).