El rey no se arrepiente de nada

“El rey no se arrepiente de nada de lo que dijo en su discurso pronunciado hace dos años sobre la situación vivida en Catalunya, ¿cómo se va a arrepentir?”, pregunta un empleado de Zarzuela y que concedió ayer una entrevista al diario de Pedro J. para conmemorar el segundo aniversario del 3 de octubre. Y efectivamente, ¿cómo se va a arrepentir su majestad? Primero porque la monarquía, institución feudal, no se equivoca; y segundo porque para arrepentirse de algo antes hay que reparar en el error. ¿Y a ver quién es el listo de la corte que le dice al rey que va desnudo? Lo peor de la equivocación no es el fallo; es no saber rectificar, no aprender nada de la experiencia. SEGUIR LEYENDO 

Captura de pantalla 2019-10-04 a las 9.11.24

El mensaje no verbal del rey

Si preferiu llegir aquest post en català El missatge no verbal del rei

Lenguaje corporal

Primer plano Abuso excesivo del primer plano cerrado para un actor carente de expresión facial significativa. Al no haber ningún gesto contundente y de interés en su rostro para anclar el discurso hablado (su mirada no comunicaba nada porque estaba ocupada leyendo el discurso en el prompter), uno se distraía con las pobladas (maquilladas) cejas, el curioso movimiento de sus orejas al pronunciar cada palabra e incluso daba tiempo a descubrir y detenerse en la pobre dentadura del rey…

primerplano

Hacia delante (hacia la derecha) Pese a los estragos de la crisis, Felipe VI anima a que el país siga “hacia delante” (4.54). Curioso que para representar ese avance sus manos, en vez de adelantarse hacia el frente (progreso, futuro…), se desplacen hacia el lado derecho (conservador).

Respeto al reproche El rey clama respeto. En vez de ser una petición optimista -pupilas dilatadas expresando el anhelo-, sus ojos se contraen para exigirlo -amonestación o reproche personal (sólo interviene su mirada, no el resto del cuerpo) por la falta de respeto a la institución y los valores monárquicos = quema fotos CUP.

Puño  Es cuando se refiere a la amenaza del separatismo (a partir del minuto 11) cuando la gesticulación del monarca se multiplica y aparece más sincera (convincente). Aunque verbaliza y escenifica un “brazos abiertos y manos tendidas”, el puño cerrado (unión, fuerza, contundencia) se repite en varias ocasiones (yo mismo me aseguraré de que España siga unida y los Borbones reinando).

Escenografía

Localización Tras el patinazo (ostentación) del Palacio Real, Felipe VI regresa al Palacio de la Zarzuela y recupera el escenario del despacho, uno de los enclaves preferidos de su padre y rey emérito, Juan Carlos I.

Despacho A diferencia del año 2014 cuando ocupó un saloncito (institución cercana y renovada) para su primer mensaje de Navidad, esta vez se ha decantado por el despacho, el lugar de trabajo (diligencia). Sin embargo, la colocación de la silla (parte exterior de la mesa y en un extremo en diagonal) sí pretendía una proximidad con la ciudadanía ya que ocupa el espacio del visitante (el espectador) para integrarse en su realidad.

Atrezzo

Escudo La bandera de España ha sido convenientemente colocada para que se vea el escudo (con la corona). Al no caer de la forma habitual, la europea queda ligeramente tapada (relegada).

escudo

Marca España (para Dummies) En su librería decimonónica, más que las fotografías (las habituales en su despacho), sobresale deliberadamente un título: Marca España.

Flores Las flores de pascua del suelo encajaban perfectamente en el hueco del escritorio. No hacía necesidad de girarlas en diagonal para que coincidieran con la silla.

Sin documentos Se agradece el meticuloso orden de su escritorio (control) pero tampoco era necesario recoger todos los documentos porque se supone (y se sabe) que el mensaje de Navidad también es “trabajo” y se lo ha estado preparando.

Enchufe Intentar que en un despacho no resalten los enchufes. Bastaba con haber colocado una planta navideña en el zócalo…

Alfombra Asentado sobre una alfombra, sus pies no tocan directamente el suelo (realidad). Si pretendían cercanía, al menos las dos patas traseras de la silla podían haber tomado el suelo de madera (solidez/calidez). No habría problemas de desequilibrio porque la moqueta es muy fina.

dumies

Indumentaria

Corbata Inconcebible que un rey aparezca en un mensaje grabado con el nudo de la corbata mal hecho. Razón suficiente para destronarlo.

Zapato hebilla Nada, ni caso. Erre que erre con el maldito zapato de hebilla… Bien, pues yo también insisto: tras la Revolución francesa, el zapato de hebilla sólo conviene si se va a combinar con calzas y/o instaurar un régimen absolutista.

hebilla

 

 

 

 

 

 

 

 

barba-leti

Mensaje (no verbal) de Felipe VI

Resumen del primer mensaje (no verbal) de Navidad de Felipe VI. Feliz Navidad a todos (bueno, excepto a las personas malas).

1. Escenografía.

Espacio. Pasamos del despacho (trabajo) que utilizaba Juan Carlos I para transmitir seriedad al saloncito (recepción) de Felipe VI, cercanía. Fondo blanco (relajado), cortinas abiertas (transparencia), con tonos rojos (celebración, armonía, solemnidad) y madera (rigor, fuerza…).

Luz. Lámpara de mesa encendida = rey reflexivo, dotado con capacidad para guiarnos.

Bandera, pesebre y padres. España, religión y familia de origen se presentan a lo lejos. Hasta que no se hace un plano general no se descubren todos estos elementos. Mejor evitar conflictos.

Familia. Su familia son Letizia y sus hijas. Con la reina, fotografía cariñosa en clase business (nosotros no somos como mis padres, nosotros nos queremos y somos cómplices).

2. Vestuario.

Traje gris. Nada excesivamente formal (negro) para tratar de empatizar y proyectar proximidad.

Corbata azul. A juego con el color de sus ojos y que, al estar sentado, alargaba su mirada. Buen recurso: franqueza.

Gemelos. Los gemelos no eran de oro dorado. Austeridad.

Calzado. Los zapatos de hebilla descubren a un rey, que pese a pretender vendernos una imagen de monarca actual, sigue anclado en el pasado. Borbón, borbón. Insisto, desde la Revolución Francesa que solo es válido el zapato de cordón.

 

sofa

pesebrebandera

santos

El presidente Santos se orina encima en pleno discurso de reelección

Voy a ser muy escueta porque no creo que sea capaz de comentar demasiado este hecho. La vejiga del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, le jugó ayer una mala pasada. En pleno discurso de campaña por su reelección en Barranquilla (“en Barranquilla se baila así, eh…”, que diría Shakira), una mancha empezó a hacerse patente en la entrepierna de su pantalón arena. A pesar de la humedad provocada por el orín, el mandatario, de 62 años, siguió con su proclama como si nada.

santos

obama

El discurso sobre el Estado de la Unión

El Discurso sobre el Estado de la Unión tuvo un año más un único protagonista. Y aunque uno pueda precipitarse a pensar que fue el presidente de EEUU y su discurso, otros adivinaréis que la protagonista fue Michelle Obama y más concretamente su atavío. Y es que tras las duras críticas recibidas el año pasado por su vestido rojo y negro sin mangas del diseñador Jason Wu, que algunos entendieron más propio para un cóctel que para asistir al discurso más importante del año, la primera dama estadounidense se ha decantado esta vez por un conjunto mucho más sobrio y conservador en verde oscuro. Sin embargo, nunca llueve a gusto de todos y lejos de agradar, los reproches a su indumentaria se han acrecentado. A los medios americanos les costaba diferenciarla entre los trajes de los congresistas; a los más patriotas les molestó que escogiera un modelo del diseñador tunecino Alaïa (anteriormente, en el Discurso de Estado de la Unión siempre había llevado firmas estadounidenses); y a sus admiradores, les decepcionó que Michelle se hubiera cubierto sus famosos brazos tonificados con una torerita y tan pronto la vieron se creó la correspondiente etiqueta en Twitter:  “freedommichellearms”.

michelle

El tono “forest green” del vestido de Michelle Obama fue lo más comentado.

michelle2013

En 2013, este diseño de Jason Wu se llevó todas las críticas por demasiado informal.

obama

Obviamente, si el presidente se planta con esa seguridad y esa impoluta estampa delante de su pueblo es casi imposible que un discurso pueda salir mal.

barack

¿Y si clonaramos a Obama?