¿De qué color era el traje de Sanders?

Ayer se celebró un nuevo debate entre los dos aspirantes a convertirse en candidato demócrata a las elecciones presidenciales estadounidenses. Y, pese a lo que suele suceder cuando se enfrentan un hombre y una mujer, fue el vestuario de Bernie Sanders el que centró todas las miradas y dejó a un lado sus propuestas. ¿De qué color era el traje del senador Sanders?

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Algunos consejos para el debate a 4

La experiencia es un grado. De los errores no verbales del pasado debate de El País, extraemos algunos consejos para la cita a 4 de esta noche en A3. ¡Suerte!

1. Acompañantes. Dejarle claro a tu pareja que esta noche salís pero que se trata de un asunto de trabajo, no de una escapada a la disco del pueblo. Que no actúe como una universitaria con dos vodka con naranja de más. Del mismo modo, si tenéis niños en el partido, a las 22 horas (como máximo) ya deberían estar acostados ;)

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2. Dar la talla.  No lleves ropa cuatro tallas mayor con la esperanza de dar pronto un estirón porque corres el riesgo de que alguien tan cruel como yo, en su «maléfico blog», te etiquete con el hastag #nodaslatalla o, lo que es peor, que los espectadores te aprecien más delgado (débil) y cheposo (fatigado) de lo que ya eres.

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3. Posado. Eviten posar como si se hubieran olvidado el caballo en casa e intenten controlar esos gestos de protección (manos paralelas, en bloque, delante del estómago) que enfatizan tus nervios.

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4. Make up. Si sospecha que el maquillador (tras aplicarle harina, en vez de polvos, en la cara) no quiere que gane estas elecciones, huya. Contrate los servicios de un profesional de confianza o que alguien de su equipo, con un mínimo de conocimientos (básicamente, que tenga ojos), supervise el trabajo del estilista de la tele de turno.

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 5. Saludo. Tranquilo, si usted pertenece a la vieja política, no se agobie. La nueva política lo quiere todo y ya. No salude a dos manos, queda ridículo y, entre usted y yo,  sólo lo hacen para putearlo.

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6. Espera. Los nervios antes de empezar son inevitables. Pero eso no significa que deje de dominar la situación: nada de colocar las manitas en plan #virgencitavirgencitaquemequedecomoestoy ni dar la espalda a nadie para aclarar la voz…

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7. El bolígrafo. No sé cuántas veces lo habré repetido ya, pero el bolígrafo es un recurso típico de orador principiante y un gaje del contertulio. Una cosa es apuntar una nota en un momento para que más adelante no se te pase, y otra es pasarte todo un debate con el boli en las manos (inseguridad). Más que un candidato, parecerás el moderador.

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8. Operación menina. Sean conscientes de que hoy les acompañará Soraya Saénz de Santamaría. No vaya a ser que les dé la sensación de que no está (aunque ella se hará notar, creanme…).

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Las perlas de Hillary Clinton

Anoche se celebró un nuevo debate entre los aspirantes demócratas a convertirse en candidato a la presidencia de EEUU: dos hombres y una mujer. Y sí, antes de que algunas supuestas «feministas» me acribillen a insultos por mi supuesto «machismo», me autoinculpo. Porque sí, porque en esta ocasión voy a hablar de ella y no de ellos. ¿Razones? 1. Quiero que Hillary Clinton (no sólo porque compartamos género también porque me costaría muchísimo apoyar a un republicano) ocupe la Casa Blanca. Lo reconozco #ImWithHer; 2. Es la que tiene más opciones de ser elegida candidata; 3. Así como es más complicado vestir a un político de izquierdas que a uno de derechas , también resulta mucho más difícil ocuparse del estilismo de una mujer (es más rico) que el de un hombre. Y como profesional, no puedo negar que me atraen los retos; 4. La evolución estética de Hillary Clinton (primero fue first lady, después secretaria de estado de EEUU y, ahora, nuevamente aspirante a candidata…) me resulta mucho más atractiva que la de todos los demás; 5. Para normalizar y mejorar el atavío femenino en política hay que hablar sobre ello con naturalidad. Evitar criticar (recuerden que las críticas no siempre son negativas) a una mujer sólo por el hecho de ser mujer se me antoja una traición para las de mi género; 6. Admito que creo en el feminismo galo (que la mujer, defensora y orgullosa de sus diferencias como fémina, sea lo que quiera ser); no en el germano ni el anglosajón (que, renunciando y avergonzándose de su feminidad, la máxima de una mujer sea competir y emular al varón); 7. Hillary Clinton siempre ha sido consciente de la importancia de su apariencia y, en esta ocasión, ha contratado a la asesora Kristina Schake (hasta hace unos meses colaboraba con Michelle Obama) para «suavizar y femininizar» su imagen. Me interesa muchísimo su trabajo. En fin, que voy a analizar a las mujeres políticas cuando lo crea conveniente. Y deseo que cada vez lo haga con más frecuencia porque eso será una muy buena señal para todas nosotras.

Total black. Se le critica, y mucho, que no se haya desquitado aún de esa estética excesivamente masculina que luce desde que era secretaria de estado de EEUU. Su caso es complicado porque además de «romper» con su etapa en el gobierno, tampoco debe recordar su periodo como primera dama. Se trata de buscar un equilibrio entre seguridad, seriedad y cercanía. Por el momento, sigue apostando por el traje pantalón e intentando no desmarcarse demasiado de la sobria paleta cromática de los demás aspirantes. Ayer, el negro rotundo se entendió también como una muestra de luto por los terribles atentados de París.

Bling Bling Término también acuñado para agrupar a todos aquellos políticos (Sarko, CFK, Berlusconi…) que no entienden que la ostentación en política siempre es signo de mal gusto. Aunque normalmente es bastante comedida (eso sí, siempre viste de las mejores firmas estadounidenses y no renuncia a un buen bolso de firma por nada del mundo); anoche se recargó demasiado. El collar de perlas, los pendientes, los brazaletes, los anillos… So much.

Perlas «Quien entienda de perlas sabe que con el collar de Hillary Clinton uno se paga la carrera universitaria», comentó acertadamente un espectador en twitter. Sin embargo, si el collar no lo hubiera combinado con todas las demás piezas, hubiera sido algo más llevadero. Porque aunque la idea fuera la de «empoderamiento femenino»; el exceso lo condenó a «empoderamiento económico». El hecho de que el cierre del collar quedase al descubierto (en la parte del escote) tampoco ayudó en nada: distraía. En mi opinión, las perlas están tan asociadas con Jackie Kennedy que no creo que sea lo más conveniente para alejarse de la imagen de primera dama.

Rouge Otro de los elementos femeninos que incluyó Schake fue el carmín rojo (algo poco visto en política porque normalmente resulta demasiado agresivo). El maquillaje de Clinton era muy natural y, como sus labios son poco voluptuosos, se pudo permitir esa licencia. También se le ha recomendado que sonría más (permiso para emocionarse porque dulcifica su expresión facial demasiado fría), y destacando la boca con ese tono de rojo, resultaba mucho más cálida (eso sí, sólo apto para dientes profiden).

Tacón de aguja. Otra apuesta de Schake por la feminidad fue el tacón de aguja. Ayer leía en el NYT que se han empezado a dar clases de defensa personal para mujeres con tacones. El hecho de que una mujer sea capaz de mantener el equilibrio sobre un soporte tan delicado (y que sus andares, si se sabe caminar con ellos, se asemejen a los de un felino) la empodera delante de cualquier hombre (ellos renunciaron hace siglos al tacón como a tantos otros rituales del vestir y la belleza… se siente). Me encanta que, por fin, empecemos a emplear algunas armas de mujer. La cosa pinta bien…

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El primer debate televisado

El 26 de septiembre de 1960 se celebró el primer debate televisado de la historia. Kennedy ganó a un Nixon que se negó a maquillarse, cansado, sudoroso y con un lenguaje corporal muy mejorable. Pero 55 años después, en este país, la mayoría sigue subestimando el poder de la imagen y la comunicación no verbal. En fin, así nos va.

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Primer debate televisado 27-S

Un debate a las doce de la noche no apto para cenicientas… Lo siento, me fui a dormir. Soy de las que se acuestan pronto, me dolía la espalda y el libro que tengo en la mesita de noche me llamaba mucho más. Además, el hecho de que Bertín Osborne y Pablo Alborán fueran los teloneros no ayudó en nada. Pero me he levantado temprano y he hecho los deberes. Ahí va.

Escenografía. Dejar de denigrar a los candidatos con el «moderno» taburete (pocos saben que no hay que sentarse, sólo apoyarse) estuvo bien. Claro, que algunos no diferencian entre estar sentado en un plató de televisión como líder de un partido a estar «a ca la sogra». Y el zapato, símbolo fálico como la corbata, es preferible no tocárselo en público.

Traje + mocasín = paleto Creo que Albiol e Iceta recurrieron a esta fórmula tan castiza. En Espadaler no lo aprecio bien.

Germà Bel Tan surrealista como la escenografía de la presentación del cartel de campaña de Junts pel Sí fue la indumentaria de ayer de Bel. Además de lucir una corbata de ovejitas (una corbata aporta seguridad al hombre, si el estampado es de monigotes…) muy útil para conciliar el sueño (o no), se enfundó una parca (prenda exterior y con dos bolígrafos insertados en el bolsillo de pecho) y calzaba sus características botas de montaña con los cordones desatados (pecado mortal a no ser que seas grunge o punk). Vayamos buscando suplente… ¿Romeva, Mas, Llach, Guardiola?

Miquel Iceta No me voy a entretener porque creo que de este señor ya lo hemos dicho todo. Ahora bien, la americana se abrocha cuando se está de pie y si el bajo de los pantalones cubre tus diminutos zapatitos aún te hace más retaco. ¿De dónde sacará esas corbatas tan horrendas?

Xavier Albiol Con esa altura es imposible que una prenda de ropa de confección le siente bien. Hay que hacerle los trajes y las camisas a medida o seguiréis poniendo pinzas por aquí y por allá. Anoche, le sobraban dos palmos de bajo de pantalón. Es XXL pero no XXXXXXXXXXXXL. Por otro lado, insisto en que hay que refinar sus gestos. Cada vez que levanta la mano parece que vaya a provocar un tsunami.

Inés Arrimadas Es prácticamente imposible que el amarillo/mostaza favorezca a nadie. Por otro lado, huelga decir que es un color que se han hecho suyo los independentistas, así que no le conviene. Ayer nos pasamos con el gloss (efecto Berrocal). Si esta chica es preciosa, no le hace falta casi maquillaje. Sólo antibrillos y un toque rouge en los labios.

Ramon Espadaler Posado #ahoramevanachutarfalta, muy habitual en él pero esta vez con carpeta para protegerse todavía más de los flashes (esas cámaras las carga el diablo). Tenía las orejas muy rojas, ¿no?

Antonio Baños Yo que creía que no me iba a recuperar tras la marcha de mi admirado David Fernàndez… Si se hubiera atado la corbata como Nin y Salvador Seguí mandan y recortado esas greñillas que no casan con el hombre antiguo que es, le hubiera dedicado un gran #loveBaños. Chaleco, camisa, corbata rosita, deportivas, lentes redondas…  #tiemblaRomeva Muy fan de los cuquis de la CUP. Hablo en serio.

Joan Coscubiela Ay, me había olvidado del de Catalunya sí que es pot… Sello de la casa #pecholobo. El lazo en apoyo a trabajadores TVE no hace falta que sea tan grande (se ve). Aunque os quejéis del color claro de la americana, no viste mal.

 

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