La Merche

«La Mercè és una noia de barri», advirtió Javier Mariscal al presentar su cartel para las fiestas de la Mercè. «Lleva un collar reciclado y unas gafas de sol con placas solares», siguió detallando el artista sobre su creación. Pero conforme hablaba, resultaba imposible atender a otra cosa que no fuera el hecho de que ese hombre parecía que se acabara de levantar de la siesta o una mala resaca (y no sólo por los pelos y la camiseta marcando anatomía cervecera);  y si te decantabas por admirar la obra, acabas preguntándote por qué a la «Merche» (no es broma, la rebautizaron así) no la habría dejado desnuda como a Cobi… Pero toda esta reflexión se podía llevar a cabo si eras capaz de abstraerte al menos por un minuto del calzado de Jaume Collboni. El regidor de cultura acudió a la cita con traje oscuro y zapatillas blancas (no deportivas de caña alta, no: ¡bambas!). SEGUIR LEYENDO

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Pisarello disfrazado de Trump y otros horrores de los Gaudí

En la invitación se incluía una nota referida al dress code: «Elegante, glamouroso. Etiqueta». Pero por el resultado final parece advertirse que o los asistentes sudaron de la misiva o que nadie entendió ninguno de los tres conceptos. Recomiendo a la Acadèmia de Cinema català que el año que viene prepare un libro de estilo con indicaciones más específicas sobre los estilismos o la gala volverá a convertirse en el pasaje de los horrores. Y es que en general, en este país la gente confunde arreglarse o vestirse de gala con disfrazarse. De ahí los looks esperpénticos de cada boda o entrega de premios cinematográficos. Si a eso se le suma la asistencia de políticos a la alfombra roja, la cosa no hace nada más que empeorar. En fin, cuatro notas sobre los representantes públicos a la ceremonia de entrega de los Premis Gaudí.

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Candidatos a la alcaldía de BCN

A menos de un mes para la cita electoral del 24-M, empezamos el repaso estilístico de los distintos aspirantes. Hoy, nos quedamos en mi adorada ciudad: Barcelona.

Xavier Trias (CIU) Las gafas: es algo ya típico, pero ese punto vintage vende (y más en una ciudad como BCN). Y aunque algunos consideran que las lentes de estilo retro acentúan su edad, creo que las greñas (siendo una persona de derechas, hay que ir a la pelu más a menudo) y algunas de sus corbatas con estampado cortina son su principal problema. El blanco, el rosa, el azul cielo o el beige le favorecen muchísimo. En twitter, en la foto de encabezado parece que la corbata tenga vida propia. ¿No hay otra?

Jaume Collboni (PSC) No se saca el partido que merece… Es atractivo y joven y uno de los pocos hombres socialistas españoles que se salvaría de la quema estilística, pero debería arriesgar más y apostar por piezas de mayor calidad. Tanto el pelo como la barba siempre los lleva perfectamente recortados. Su punto fuerte, sin duda alguna, la sonrisa (complicidad y confianza). Aunque ya no suele usarla a menudo, debería desterrar la corbata definitivamente: le acorta aún más el cuello. Le gustan los trajes grises pero no le favorece nada ese color.

Alfred Bosch (ERC) Complicado este caso… ¿Estamos a tiempo de sustituirlo por Oriol Amorós? Debería renunciar al traje -no los sabe lucir y no le aportan nada- y centrarse en otras piezas clásicas pero informales (pantalones chinos, chaquetas de punto, piezas desestructuradas…). Lo del pelo, no queda otra que aceptar la realidad o ponerle remedio (dice Albert Rivera que tiene unas pastillas muy efectivas contra la alopecia… aunque sólo crece en zonas concretas… Creo que las venden en Lourdes…).

Alberto Fernández Díaz  (PPC) Cuando yo era una renacuaja, este hombre ya estaba ahí y tenía la misma cara de hastío y cansancio. Lo peor es que con los años parece que esté enfermo. Hay maquillaje para hombres para disimular las ojeras. Si aprende a aplicárselo, le vendría bien. Eso sí, por lo menos, da menos miedo (rabia) que su hermano…

Carina Mejías. (C’s) Es con diferencia, la persona de su formación que mayor control ejerce sobre su estética. Sin embargo, al partido de Albert Rivera les hace falta definirse estéticamente porque nadar permanentemente entre el conservadurismo y la progresía se hace complicado. Le favorece el color y aunque le encanta el cuero como a Alicia Sánchez Camacho, Mejías no se embute en él. Cuidado con los escotes de pico pueden dar más de un susto…

Ada Colau  (BCN en Comú) Sé que es complicado para una mujer de izquierdas definir su feminidad indumentaria en política pero bailar entre el estilo de Merkel y el de Dolors Camats (ICV) no es lo más conveniente. Necesita maquillaje (hay cosmética ecológica y efectiva) y perfilarse las cejas para que sus rasgos faciales se suavicen. Mucho mejor con el pelo largo, liso (nada de volúmenes ni cardados que sólo la agrandan más) y sin peinar hacia atrás (insisto, se trata de dulcificar su imagen). Va totalmente pérdida, no sabe qué talla es la suya y, os aseguro, que desconoce la moda sostenible.

María José Lecha (CUP) Y, por fin, un ejemplo de mujer de izquierdas segura de sí misma y conocedora de su cuerpo. Prendas desestructuradas, tejidos orgánicos y detalles étnicos. Las gafas rojas le dan el toque simpático. Lo único, vigilar esa melena: una cosa es la informalidad y otra, el desaliño. Mujeres catalanas de izquierdas, aquí tenéis un modelo a seguir.

Montse Tonda (UPyD) No creo que tenga ninguna cicatriz (de tiroides, por ejemplo), así que esa obsesión suya de vendarse el cuello con fulares resulta innecesaria. De todos modos, si la manía de taparse el cuello responde a algún motivo (padece de anginas), mejor que elija pañuelos de tejidos de cierta calidad y que aprenda a echarse el echarpe con cierto estilo y no como si se tratara de un apósito. Habría que revisar el maquillaje, el pelo, la indumentaria… pero ganaría ya cierta seriedad si prescindiera de esos pendientes de mercadillo.

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La boda de Jaume Collboni

El enlace entre el diputado socialista y ex director de campaña del PSC en las últimas elecciones autonómicas, Jaume Collboni, y el creador de la productora La Fábrica de la Tele (La Noria, Sálavme…), Óscar Cornejo, ha provocado que la mujer de Montilla tuviera que competir con el estilismo de Belén Esteban.

Los novios iban vestidos igual

La ex primera dama de la Generalitat apostó por "horterarse". La corbata de Montilla, por largura, podía servir para barrer los granos de arroz que quedaron en la plaza Sant Jaume de Barcelona.

Ana Hernández no pudo competir con Belén Esteban. El estampado de tigre morado le pega mucho más.

Consejos para Collboni

La campaña electoral del PSC ya está aquí. Ayer, el presidente Montilla presentó a su nuevo equipo. Entre ellos, el cambio más destacable, Jaume Collboni como director de campaña. Queda así por el camino el número dos de los socialistas catalanes José Zaragoza, artífice del “Fets i no paraules”. La orden está clara en Catalunya: la caza a los peperos ha terminado (nunca sabes con quién vas a tener que pactar y más en estas elecciones).

Por ello, Collboni –joven de 40 años, facciones atractivas (para en lo que en política es costumbre) con barba canosa de días (que ayer en la presentación lamentablemente se había afeitado. ¡No, no… error! La barba te queda bien, no te dejes influenciar por los consejos de la abuela ni de las viejas glorias…) y una pizca de chulería- apuesta por una campaña menos violenta en la que se confronten modelos y no personas. Además, de hechos y palabras, Collboni podría darle algún consejo al presidente de la Generalitat en lo que a estilismo se refiere para enfrentarse a esta campaña electoral. Sobre su uniforme político, hasta el momento, Collboni es reacio al uso de corbatas –algo que dentro de un partido como PSC es aceptable-, apuesta por camisa y americana con tejanos (aunque ayer durante su designación prefirió el traje). Y aunque este look rejuvenece la imagen del partido socialista catalán, con Montilla van a tener que ir a Lourdes. O bueno, otra opción, es contratar a Mónica Terribas para que le de un poco de cuerda al presidente catalán. Talleres de expresión o de cómo hablar en público, tampoco estarían de más. Como cantaba Rosario Flores, al presidente Montilla se le demanda “marcha, marcha, queremos marcha”.

¿Qué cambiaríais en la imagen de Montilla?

¿Qué os parece Jaume Collboni, nuevo director de campaña del PSC?

Jaume Collboni con barba

El nuevo director de campaña del PSC, sin barba