Che Guevara: ese que llevas estampado en la camiseta

«Es mejor caminar descalzo que robando zapatillas»

BSO Hasta siempre, comandante por Carlos Puebla

(Perfil incluido en Espejo de Marx, ¿la izquierda no puede vestir bien?)

Deseosos de exhibir tan valioso trofeo, hace hoy 50 años, los asesinos del guerrillero ordenaron a la enfermera que lavara, peinara e incluso afeitara al cadáver. Todo «para que no quedara duda» de que aquel cuerpo sin vida era el de Ernesto Guevara. Cuando llegaron los periodistas y los curiosos a contemplar el cuadro, la metamorfosis ya era completa. Coinciden los biógrafos que, sin pretenderlo, al presentar al caído con el torso desnudo y la cabeza ligeramente levantada, el ejército boliviano acababa de convertir a su principal enemigo en el mayor político del siglo XX. Con una mirada lúcida -motivada, tal vez, por la posteridad que le aguardaba- y una expresión burlona en su boca -quizá divertido por la ingenuidad de sus verdugos-, la última paz que exhaló el alma del muerto contribuyó irónicamente a tan cuidada puesta en escena. Si el símil estaba claro («el Cristo armado» o el «Cristo Rojo»), que su captor se adueñara de su Rolex y su pipa cumplió, una vez más en la historia, el presagio de la Sagrada Escritura: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. Y así lo hicieron los soldados.»  Read More

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Derecha e izquierda juntas

Para evitar el efecto «Pocahontas», una firma de lencería femenina ha creado una original campaña en la que se sirve de la oposición histórica entre la derecha y la izquierda política para demostrar que sus sujetadores lograrán mantener a los pechos en su sitio. George Bush y Hugo Chávez, Margaret Thatcher y Che Guevara o Ronald Reagan y Fidel Castro están condenados a aguantarse (terrible condena).

 

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La estrella del Che para vender Mercedes

La imagen del Che ha sido reproducida hasta la saciedad. Incluso, el guerrillero cubano ha acabado promocionando productos de lujo en el sistema capitalista que tanto odiaba. Esta semana se le sumaba una nueva paradoja: vender Mercedes. Con la escusa de que el nuevo modelo era todo una «revolución» que permitía conectar a viajeros para poder ahorrar combustible, algo que la empresa considera un hecho muy comunista, la semana pasada se presentó la nueva campaña publicitaria: la archiconocida fotografía del Che con la mirada perdida. En ella, pero, la estrella de cinco puntas  de la boina fue substituida por el emblema de la empresa automovilista.  Si los comunistas consideran el hecho un insulto a la figura del Che, para los exiliados cubanos se trata de un insulto hacia el sufrimiento provocado por un «asesino». Tantas han sido las críticas que, finalmente, la firma alemana ha acabado pidiendo disculpas y retirando la idea.