El cumple de la Consti

Como cada seis de diciembre, los políticos españoles sacan sus mejores galas -lean ahí ya la ironía- para celebrar el aniversario de la Constitución (ese papel que firmaron hace más de 30 años, en el que en teoría se habla del derecho  «al trabajo y a una vivienda digna para todos los españoles», al que no se le puede cambiar ni un ápice, a no ser que al PP-POSE les sople el viento). En fin, veamos los modelos más destacados con los que nuestros dirigentes pretenden honrar a la carta magna.

Menudo susto me dio S3…  Creí  que llevaba escayolados ambos brazos y resulta que eran sus largos guantes de ante -es mucho decir- rosa palo a juego con una cartera deforme y vestido azul «me muero de frío por qué utilizarán tejidos de verano para prendas de invierno». 

Aquí pueden ver a nuestro flamante presidente con nudo perfecto y corbata bien colocada. Esas greñas despeinadas en la nuca, pero debidamente sujetas en la parte delantera por la crencha lateral.

 

Mientras el líder de la oposición hablaba (¿a nadie más le da miedo esta carpa cutre?), Soraya Rodríguez se atusaba el pelo -ojo al vestido- y José Bono -bonita corbata pero no pega con la camisa- intentaba controlarse para no quitarle el micro a Rubalcaba.

 

Y aquí el fenómeno de la fiesta (solo entró para declarar y se largó sin tomar nada). Cayo Lara, uno de los políticos más coherentes en indumentaria de este país -esto si que va en serio. Ayer, con y bufanda roja y chaqueta tipo Barbour  (ya podrían aprender las figuras que lo acompañan).

Sesión de control estilística

Festival para mí cada vez que hay sesión de control al gobierno. Me lo paso pipa… Sin duda, hoy ha sido un día grande. Desde la sahariana de la vicepresidenta hasta el ojal rojo de Cayo Lara. Además, Alicia Sánchez Camacho ha personificado el «busco a Mas». Raphael – Escándalo

Nos vamos de safari. Soraya S. Santamaría con shariana que ajusta con cinturón... ¡Después no digáis que no os avisó!

 

Siento no tener la imagen completa, pero este momentazo del ministro Arias Cañete con boli en la boca (¡¡¡ARGHHHH!!!) No sé si trata de sustituir el palillo, el chupa-chups, la pipa, el puro o el cigarro.

O está muy mal el tema o me estoy volviendo comunista como teme mi tío, pero Cayo Lara se está convirtiendo en el líder nacional mejor vestido (más coherente). ¡La camisa blanca de cuello mao me entusiasma! Y qué decir del ojal (de la solapa, eh)... con pespuntes en rojo (por favor, ahora que no le de a nadie por exagerarlo).

 

Y por casualidad, me he topado con el Elio Di Rupo español. Es diputado del PSOE y se llama Antonio Hurtado...

 

Hoy me he tenido que desdoblar porque también se celebraba Ple en el Parlament de Catalunya. Cada vez que el president coge el micro, me da la impresión que se va arrancar con algún tema de Raphael...

 

Si Mas se dirige a Alicia Sánchez Camacho le vendrá al pelo (o al tupé) cantarle aquello de "Escándalo es un escándalo"... Aunque ya sabemos que a la líder popular le gusta marcar curvas, hoy iba rollo "busco a Mas" con escote cremallera en ese vestido de "cuero" (quizá sintético) color vino.

 

¿Y qué esperaban?

Congreso de los Diputados. El presidente del gobierno español entra como siempre, con nerviosismo, como si alguien o algo le persiguiera de por vida. Ha perdido peso y pelo, pero lo que es más grave, ha perdido el norte (hasta en Santiago le abuchearon el pasado domingo a pie de Catedral). De todos modos, él se aferra a la mediocridad de su traje, sus gafas y su cartera, convencido de que  el escudo podrá parar cualquier golpe. De nuevo, aporrean mis últimas declaraciones sobre Mariano Rajoy: «el estilo en el vestir lo da la personalidad y este hombre, que pretende liderarnos, carece totalmente de lo uno y de lo otro.» La corbata, además, es la de cuadros; la cosa se pone negra, más aún que el carbón que se extiende por las calles de la capital. Y como si recitara el menú del día o la lista de la compra, el tipo anuncia sin ningún tipo de reparo el fin del estado de bienestar. Su único gesto con el inocente castigado, con el pueblo maltratado, es un perverso y vago «a mí tampoco me gusta tener que hacerlo». Sin pretenderlo, me acuerdo de Nerón: tocando la lira mientras Roma arde. Pero siempre hay público para interpretaciones tan cobardes (gobernar es liderar no venir con el padrenuestro de Bruselas): los populares aplauden satisfechos por la faena (nos han cortado las dos ojeras y el rabo). Entre ellos, Soraya Sáenz de Santamaría viene colorada, toda una provocación o una premonición. Porque hasta los rojos visten hoy de negro. Cayo Lara (si prescindiera de las americanas, le daba el título al político ideoestéticamente más coherente de la nación actual) llevaba la camiseta de los mineros. De luto, también, Rosa Díez. El pelo a lo garçon me agrada (como casi todo lo que tiene que ver con Francia), pero aún me fascina más que se haya apuntado a la moda de las féminas PP con los broches imposibles de descifrar: ¿esto es un palito de Popeye a lo marinero y cara de Homer Simpson?

De verdad, ¿qué esperábamos?

PD. Lo siento, a Rubalcaba no lo he visto. La o-posición la ocuparon IU y UPyD.

 

 

 

Camisetas verdes y amarillas en el Congreso

Con tanta protesta, cada vez es más común que los políticos españoles (los de la oposición, claro) acudan al Parlamento ataviados con una camiseta. Hoy, en apoyo a los ciudadanos que se han movilizado para defender una sanidad y una educación pública, Cayo Lara y Gaspar Llamazares han lucido la verde y Joan Coscubiela, la amarilla.

Llamazares se la ha colocado encima de la camisa y debajo de la americana cuando ha llegado al Congreso (¡eso quita puntos, pillín!)

 

Cayo tampoco se ha quitado la chaqueta (¿miedo a que el fantasma de la Cámara Baja le recriminara su falta de decoro?)

 

Coscubiella ha hecho lo mismo con la versión catalana. La americana recuerda a la bata gris de mantenimiento o electricistas.

La noche en que ganó Rajoy

Rajoy posó con el «Súmate al cambio» pero su estilismo no se había adaptado ayer noche a las nuevas tendencias. Su mujer, Viri, tenía la misma cara que cuatro años antes cuando perdieron. María Dolores de Cospedal, de turquesa, se confundía con el fondo. A Soraya Sáenz de Santamaría no se la advertía. Ana Mato estaba super contenta de la muerte con su camisa blanca de cuello bebé. La otra Ana, Pastor, (TVE) se vistió de verde Sexta… Rubalcaba apareció rodeado de chonis que se retocaron el pelo a toda prisa cuando vieron que se encendía el piloto de la cámara. Por cierto, ¿no habían hombres en Ferraz? Elena Valenciano se enfundó un vestido azul con botones como la tarara y transparencias en las mangas. Cayo Lara reivindicó el derecho de los electores a votar con camisetas verdes (¡¡¡NO, POR FAVOR!!!).