Azul Thatcher

“¿Por qué no empezamos ya? Está su bolso…”, dicen que comentó una vez -y con menos sorna de lo que parece- uno de sus ministros, Nicolas Ridley. Y es que el Asprey (su favorito) oscuro de asa corta era casi un apéndice de la mano dura de Margaret Thatcher. Tampoco se olvidaba jamás del collar de perlas que su marido le regaló al nacer sus hijos. Bien valía lucirlo, le había costado un sombrero. Y es que al inicio de su carrera política, los asesores de imagen -aún menos duchos con el vestir de la mujer política que ahora- le exigieron que se deshiciera de la joya y el tocado. No menos conservador era el azul con el que tiñó todo su guardarropa dando lugar a que rebautizaran el tono como “Thatcher”. En toda su carrera política, ni una vez se vistió de rojo. No quiso darle ese placer a los laboristas. Sin embargo, ya retirada, en una reunión con Gordon Brown, la ex primera ministra británica hizo una excepción. ¡Pero nada más lejos de la realidad! Su secretaria lo dejó claro: “El vestido no era rojo, era color cereza”. Dama, por los lazos; de Hierro, por todo lo demás (rígidos tejidos, líneas rectas, sobriedad, carácter…). Sin embargo, su influencia en la vestimenta de la mujer política, para bien y para mal, es incuestionable.

 

De la Vega, más felina que nunca

La ex vicepresidenta del gobierno de Zapatero se ha customizado ya por completo para desarrollar su nuevo cometido profesional.  La actual presidenta de la Fundación Mujeres por África, después de sus tan comentados retoques estéticos, vuelve a sorprender con su look. Para apoyar el cine africano hecho por mujeres, llevaba el pelo cardado en plan leona ( a lo Chantal Biya), fular de animal print en leopardo, pantalones tostados, botines altísimos marrones, pendientes de aro …  y exceso de polvos de maquillaje. Solo verla, y ya te agota. John Barry – Memorias de África

La influencia Thatcher en las políticas de hoy

Mañana los Reyes nos traen el esperado estreno de La Dama de Hierro. Por favor, como ya os advertí, para evitar fraudes en la traducción, optar por disfrutarla en versión original. Aunque opino que actualmente la mujer política debe luchar por alcanzar una feminidad indumentaria real (el uniforme político está hecho por y para los hombres), es de justicia reconocer la influencia (masculina en su totalidad -rigidez de tejidos, líneas rectas, sobriedad…-, pero femenina en los detalles) que la imagen de  Margaret Thatcher (el azul conservador, el collar de perlas, la camisa lazo, el pelo rubio cardado y el bolso de asa corta) ha tenido en las representantes públicas. Incluso a día de hoy…

La camisa de cuello en lazo estuvo presente el día de la foto de familia del nuevo gobierno de Rajoy. A Ana Pastor le favorece el estilo masculino, lástima que no sepa explotarlo.

 

Este estilismo de Elena Salgado (el color, el peinado, el broche y el pendiente de perla) recuerda mucho al de la Dama de Hierro.

 

El cardado y las perlas de Rita Barberá serían la versión barroca del estilo Thatcher

 

Angela Merkel quiso imitar a la ex primera dama británica pero pronto advirtieron que la figura de las dos mujeres poco tenían que ver. Aunque las perlas sean muy Thatcher, la Dama de Hierro nunca hubiera lucido un escote semejante.

 

La dureza política y estética de Condolezza Rice, ex secretaria de Estado de EEUU con George Bush, fue muy comparada con la de Thatcher.

 

Dilma Rousseff quiso lucir bolso como la primera dama. Pero se equivocó de modelo. Thatcher apostó casi siempre por la firma británica Asprey. En cambio, la presidenta brasileña se vio tentada por un Hermès.

 

La primera ministra danesa prefiere el bolso de Gucci. De hecho, la apodan así: Gucci-Helle

 

 

Rita, lo siento… Tu color es el azul

Una mujer de carácter, sin duda. Corpulenta y con la personalidad muy marcada, los excesos en la indumentaria de la alcaldesa de Valencia no le favorecen en nada. El cardado, las cejas tan perfiladas, los estampados, las hombreras, las perlas… deberían haber ardido en alguna Falla.

“En mi vestuario prima la corrección”, aseguraba hace unos meses Rita Barberá. Pero la corrección por si sola no sirve para mucho. La que lleva siendo alcaldesa de Valencia desde hace 20 años tiene el carácter y el empuje que a otros en su partido les falta pero su imagen de “gigantona” asusta. Al ser una persona corpulenta y voluptuosa, las hombreras no tienen ningún sentido ya que endurecen su apariencia aún más. Si acortara las americanas por su cintura -las suele llevar por debajo del pubis con la intención de camuflar su vientre- conseguiría una figura más esbelta. Aunque además de americanas existen otro tipo de chaquetas que le sentarán mucho mejor y le suavizarán las formas rígidas. También, la elección de tejidos más ágiles le ayudaran a relajar esa imagen de mujerona.

 

Sus rasgos faciales también están muy marcados. Por eso, un maquillaje natural es el que le conviene. Las cejas tan perfiladas no le ayudan. Sobre su peinado, el cardado pasó de moda antes de que ella se presentara a sus primeras elecciones. Igualmente ese peinado contribuye a recargar innecesariamente su estilo.

Pese a las siglas de su partido, le entusiasma vestir de rojo(traje, bolso, zapatos, gafas…). Un color demasiado agresivo para ella. Debería utilizar tonos más amables. ¿Pero quién soy yo para decirle que su color es el azul? Otro de los cliché de un partido conservador como el PP son las perlas (pendientes y collar) para las féminas. Una vez más, ella no las necesita. Ya se sabe cual es su ideario, no es necesario reforzarlo más. El bolso Louis Vuitton debería dejarlo en casa hasta que pase el 22-M…

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Rita, sorry. Your colour is blue

 

 

A woman of character, no doubt. Stout and very strong personality, the excesses in dress of the mayor of Valencia did not favor at all. Carding, so shaped eyebrows, prints, shoulder pads, pearls … should have burned in “Fallas” party.

“In my wardrobe premium correction,” claimed Rita a few months ago. But the correction itself does not do much. The one with being mayor of Valencia for 20 years has the character and the push that others in his party were missing but his image of  “big woman” scary. Being a large person, voluptuous, shoulder pads do not make sense because they look even more hardened. If you shorten the Americans by his waist often leads below the pubis with the intent to camouflage his belly would get a slimmer figure.Although there are American as well as other jackets that you feel much better and will soften the rigid forms. Also, more flexible choice of fabrics will help to relax the image of big woman.

His facial features are also very marked. Therefore, a natural makeup is for you. As outlined eyebrows do not help. About his hair, carding went out of fashion before she was presented to its first elections. Also that hairstyle helps burdening his style.

Despite his party stands for, is excited to wear red (dress, purse, shoes, glasses …). A color too aggressive for her. You should use gentle tones. But who am I to say that his color is blue? Another cliché of a conservative party and the PP are the pearls (earrings and necklace) for females. Once again, she does not need them. Already know your ideas, no more needs to be reinforced. Louis Vuitton bag should leave it at home for a while…