El aprendiz de Obama: Justin Trudeau

Esperando que mis múltiples suplicas y peticiones obtengan respuesta y alguien clone a Obama antes de noviembre, de momento, voy a tener que conformarme con Justin Trudeau… El primer ministro canadiense ha llegado a Washington como el heredero político que el presidente estadounidense no tiene en casa. Admirador confeso del estilo (político y estético) de Obama, el equipo de campaña del actual canadiense se inspiró en él para hacerse con el poder. La sintonía entre ambos es palpable.

Chaleco Un hombre con un terno (un tres piezas) resulta de una sofisticación abrumadora. El primer ministro canadiense no acostumbra a utilizar chaleco por lo que sospecho que buscaba impresionar y no quedar en evidencia al enfrentarse a la perfecta imperfección indumentaria de #loveObama.

Captura de pantalla 2016-03-10 a las 17.34.46

Read More

El escote de una parlamentaria canadiense

Voy a crearme una enemistad más en este mundo. Esta parlamentaria canadiense de 29 años se retrató para la posteridad de la Cámara con una blusa blanca de escote considerable (considerable para ese contexto, si fuera para acudir de fiesta como anónima yo no estaría hablando de nada de esto). Alguien con vista se fijó en la imagen de Rathika Sitsabaiesan y decidió (por cuenta propia) que utilizaría el Photoshop para evitar babosos en la web institucional. Pero a las asociaciones feministas no les ha hecho ninguna gracia que se retocara la imagen por resultar «sugerente». Eso sí, la única responsable de esta polémica es la propia parlamentaria. Será machista, pero a mí tampoco me apetece verle el pecho lobo a ningún político hombre.

Los vaqueros Kate y William

Los duques de Cambridge han atracado en Calgary y han recibido el típico sombrero blanco de vaquero. Como manda la tradición, la pareja accedió a lucirlos igual que hicieron otros representantes como Tony Blair, George Bush, Juan Pablo II o el Dalai Lama. Kate combinó el accesorio con unos jeans oscuros ceñidos y una blusa blanca con detalles bordados, mientras que Guillermo escogió una camisa de cuadros. Los sombreros de piel de conejo están hechos a medida y desde 1950, gracias a la iniciativa de su alcalde, son insustituibles en la bienvenida que reciben todos los mandatarios.

El príncipe Guillermo y el punk

«»No soy monárquico, pero conocerle ha estado bien», le reconoció un punk con el pelo verde al príncipe Guillermo cuando éste visitó un centro de acogida en Canadá. Mientras, su esposa confirma que cuando una tiene sentido del gusto no es necesario llevarse a un grupo de estilistas para que la disfracen. En los cuatro días que lleva fuera de su país, sólo ha cambiado dos veces de calzado. En las demás ocasiones, siempre le acompañan los stilettos beige de LK Bennet.