Peña Nieto y Angela Rivera en Moncloa

Pasado el efecto Ignacio González, Rajoy viene a antojarse como lo que es.  Porque gracias a la visita del presidente mexicano a Madrid aprovecho para hablar de un aspecto del jefe de gobierno español que me cabrea mucho: asumo que Rajoy no sea un gentleman vistiendo pero por lo menos debería aprender buenas maneras. Jamás he visto un gesto caballeroso por parte de nuestro presidente ni ante su mujer -en vez de ofrecerle el paso a la salida del avión, siempre pasa él antes-, ni ante Merkel -la canciller ya ha aprendido y acaba siempre sirviéndose ella misma el café-  ni con las convidadas -hoy ha tenido que ser Peña Nieto el que invitara a su esposa a pasar a la Moncloa. Supongo que el defecto se debe a su timidez pero estoy algo cansada de que siempre que se critique al presidente se acabe recurriendo a  la misma excusa.

PD. «A las mujeres no se os entiende… Queréis ser iguales pero para lo que os conviene que os traten diferente.» Pues sí.

Peña Nieto es el Ken de México y su esposa, Angela Rivera (actriz de culebrones), una especie de Barbie. Pero pese a la supuesta perfección de la pareja, a él, aunque lo quiera disimular, se le nota un clareo en el lateral. A ella, ese vestido... ¡¡¡Arghhhh!!!!

Berlusconi deja ver su calva

Después de infinitos injertos de pelo, evidenciados por los pañuelos pirata con los que se protegía del sol durante sus vacaciones, Silvio Berlusconi (76 años) ha sido cazado por los paparazzi bajando de su avión privado con la frente más que despejada. Además de los trasplantes, el ex primer ministro italiano se cuido muchísimo de maquillar la calva durante sus años de gobierno con una serie de polvos que emulan el pelo (ideales para la coronilla de Rajoy).  Aunque a muchos les sorprenda el cambio de look, la calva le favorece mucho más que el casquete marrón rollo Playmobil que llevaba incrustado en la azotea.