Más se perdió en Cuba

Ya en el debate electoral se lo echaron en cara tanto Casado como Abascal a Sánchez. A cuenta de qué, y menos en estos momentos tan delicados para la sagrada unidad de España, tenía que visitar Felipe VI Cuba. El presidente en funciones respondió, pero lo hizo políticamente (a medias): «No están ustedes enterados que se cumplen 500 años de la fundación de La Habana; y son innegables nuestros lazos con los cubanos». Lo que obvió el líder socialista es que en vez de participar en los actos oficiales de conmemoración; los reyes visitarían la isla unos días antes para no tener que coincidir con invitados incómodos (entre ellos, Nicolás Maduro o Vladimir Putin). SEGUIR LEYENDO 

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Ya no queremos ser Claire Underwood

Una blusa de algodón blanco con una falda beige. La melena suelta y su sempiterno labial rouge. Pendientes de perlas que en ella, más que un símbolo conservador, se antoja como un regalo familiar poco comprometido con su estilo pero que prometió ponerse en su día más especial -¡noticia! nadie nos obliga ya a que sea el de la boda. Observo la dulzura y delicadeza de Alexandria Ocasio-Córtez y siento su triunfo como algo mío. SEGUIR LEYENDO

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Claro, hablemos del «patriótico» bolso de Cristina Cifuentes

Los medios de comunicación nacionales -incluso los de corte supuestamente izquierdista- destacan y aplauden el «patriotismo» del bolso con el que la presidenta de la Comunidad de Madrid acudió ayer al desfile de las fuerzas armadas. «Con una capa y un vestido azul añil, Cristina Cifuentes acompañaba su estilismo con un bolso de mano de tela rojo y gualdo en homenaje a la bandera nacional y como guiño a la unidad de España», repiten en todas las crónicas sobre el 12O. Y no es que desee contradecirles pero sí debo advertir y señalar que la cartera en la que se ha estampado la enseña es uno en formato sobre y está en manos y lleva bordadas las iniciales (CC) de una dirigente del PP… SEGUIR LEYENDO 

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Cómo vestir ante el juez

Durante el juicio por el 9-N, Quico Sallés me señaló a través de un tuit el notorio cambio de imagen sufrido entre la Dolores Agenjo que declaraba como testigo por haber sido presuntamente coaccionada por el Govern para celebrar el referéndum en su instituto -de gris (en psicología cromática se considera la tonalidad menos sincera), con un abrigo manta que le cubría hasta la barbilla, apenas maquillada y con gafas de montura transparente- y su intervención horas más tarde en un programa de televisión -de rojo, con el cuello más destapado, maquillada (no sólo para evitar los brillos televisivos) y ya sin las gafas. SEGUIR LEYENDO

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