El pesebre más transgresor

La alternativa al pesebre tradicional que los comuns han encargado para decorar este año la plaza Sant Jaume es una escenificación de una mesa de Navidad cualquiera. Sillas vacías alrededor de una mesa, donde entre los 12 comensales se identifica el asiento de Jesús por el babero, la de la Virgen por un manto, la de San José por las herramientas de carpintero y la del Caganer porque está agujereada y hay una barratina y las patas llevan lazadas de espardenyes. El musgo hace de mantel y en los platos hay nidos con los deseos de los comensales. La obra es de Sebastià Brosa y le ha costado al erario público 60.000€.  SEGUIR LEYENDO 

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Entonces ganaría Valls

“Las elecciones no son un concurso por ver quién viste mejor”, me advierte un hombre que, pese a no acertar, se ha tomado la molestia de seleccionar una americana, camisa y hacerse el nudo de la corbata. Pero lleva razón en su sentencia; lo sé y lo lamento. Porque si la imagen fuera decisiva, tendríamos una clase política transparente, desacomplejada, segura de sí misma, coherente y respetuosa con los demás, y aún más importante, con ella misma. Si la estética y las apariencias importaran y existiera una opinión pública capaz de juzgarla más allá de lo que dicten las tendencias (políticas, sociales y económicas), el pasado 21D en este país habría arrasado Carles Riera. SEGUIR LEYENDO 

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Un Manuel Valls al estilo Barcelona

Con unos zapatos de ante sobre la más internacional baldosa barcelonesa (todo apunta a que el panot acabará siendo el símbolo de su campaña), Manuel Valls daba a entender en su cuenta de Twitter lo que ya era un secreto a voces. Algunos esperábamos mayor gracia y calidad (savoir faire) en el calzado y la fotografía, pero ahí estaba el paso hacia delante del ex primer ministro francés a optar por la alcaldía de Barcelona. SEGUIR LEYENDO 

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Barcelona, posa’t lletja

(…) A pocos meses de los comicios municipales, parece que la mayoría de medios de comunicación y articulistas nos hemos volcado en culpabilizar a Ada Colau de todos los problemas que acontecen en el universo (léase, la capital). Y me fastidia recrearme con la alcaldesa, no porque no se lo merezca sino por falta de originalidad. Sin tenerme que ocupar de los narcopisos del Raval o los manteros; después de criticar su apariencia y cinismo con ésta, su política con los perros y su insalubre iniciativa de recogida de basura puerta a puerta estaba convencida de que ya había cumplido el cupo con el gobierno del Ayuntamiento de Barcelona. Así que prometí contenerme en polemizar acerca de la desaparición de la mítica figura del ‘Tío Che‘ de la Rambla del Poblenou… SEGUIR LEYENDO

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