Antonio Baños, el transgresor

Acostumbrados a las camisetas pancarta de David Fernàndez, muchos andan aún despistados con las corbatas y los chalecos del nuevo líder de la CUP.  Pero para competir con el estilo pijiprogre de Romeva y el de sindicalista de Rabell, quizá el look de hombre antiguo del periodista y escritor  Antonio Baños sea hoy lo más transgresor.

1. El hombre antiguo. Por culpa de los hipsters, la magia del vintage ha perdido fuelle. Sin embargo, lo añejo (lo viejo, viejo) sigue teniendo cierto interés. Esas americanas de mil rayas, pañuelo clásico en el bolsillo (y no pseudopañuelos prefabricados cosidos en la americana que ha popularizado Albert Rivera) y terno completo (con chaleco) que lucían nuestros abuelos en fechas señaladas para no quedar en excesiva desventaja con el hombre pudiente, son lo más. En el caso de Baños, creo que el espíritu de Nin lo ha poseído. Eso sí, el fantasma reclama acudir a una buena sastrería para hacerse con trajes a medida.

2. La corbata. Alcanzado el objetivo de que la progresía se deshiciera de la soga al cuello que le había impuesto el capitalismo; en este momento, que un líder de izquierdas se ate un nudo es toda una transgresión (siempre que no se acompañe de un traje prefabricado deformado, que entonces sólo te quedas en socialdemócrata).  Ahora bien, si se va a lucir corbata, hágase bien. Llevarla aflojada por sistema, más que de intelectual bohemio, es de púber o de soltero borracho en una boda (ya lo dije, de púber).

3. El chaleco. Ya que los problemillas de Monedero con hacienda impidieron que acabara imponiendo esta pieza en el panorama político nacional, Baños podría diferenciarse entre tanto listo en las listas catalanas por sus hermillas. Bueno, y si se hace com un reloj de bolsillo, la bomba.

4. Las camisetas. No es su uniforme -como ocurría en el caso de su antecesor-, pero Baños también usa t-shirts. Sin embargo, no le favorecen. Cada vez que se enfunda una se antoja un hombre mayor tratando de hacerse pasar por un jovencito -y no es cuestión de edad ni de figura. Si se va de hombre antiguo, hay que ir de hombre antiguo hasta con los estilismos más informales. A lo más, camiseta imperio.

5. Las gafas. Lentes redondas de viejo profesor universitario. Da igual que carezcas de neuronas y cerebro (no es el caso), pero si tienes nariz y orejas para sostenerlas, te hacen parecer inteligente. No falla.

6. Los pelos. Aunque sea rala en algunas zonas, la barba casa con su estilismo. Pero debe tomar cuidado con las greñas y recortarse el pelo con frecuencia. Porque una cosa es ir de hombre antiguo y otra, de vendedor de enciclopedias de papel (obsoleto).

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10.-AndreuNin

El sastre de Andreu Nin

10.-AndreuNin

 

 

En 1930, tras su estancia en la URSS, la revista Imatges captó a Andreu Nin mientras su sastre le tomaba las medidas. Para los más reticentes camaradas el traje solo significaba una estrategia más para penetrar en el sistema conservador y obsoleto y después cambiarlo. Pero para muchos también fue una forma de demostrar al poderoso que no eran menos que nadie, y de ahí el esmero en su apariencia. Antaño, la izquierda tenía claro que no liba a contribuir a concederle más poder (ni siquiera estilístico) a las clases altas.

Espejo de Marx, ¿la izquierda no puede vestir bien?
(Península, 2013)