Un cambio de estilo para el fin definitivo de ETA

La banda terrorista acaba de anunciar «el fin de la lucha armada». Aunque intento ser optimista sobre las intenciones de estos criminales, sigo considerando que su indumentaria no es la adecuada para solicitar que alguien se fíe de sus ya banales palabras. Entiendo que no quieran descubrirse el rostro por miedo a la represealia (tiene gracia este concepto aquí en medio), pero mi desconfianza ante una chusma que es capaz de asesinar a alguien por tener una opinión distinta y que encima va disfrazada de Casper con txapela creo que está justificada. De todos modos, espero que esta vez vaya en serio.

Llamazares demandará al FBI por utilizar su rostro para recrear a Bin Laden

El diputado de IU en el Congreso demandará finalmente al FBI por usar nuevamente su imagen, la última vez fue este mismo viernes y fue colgada en la web de los federales, para recrear en una fotografía a un envejecido Osama Bin Laden, asesinado por los americanos en su refugio de Pakistán. El rostro de Llamazares también ha servido para imaginar el aspecto de otro líder de Al Qaeda, Atiyah Abd Al-Rahman, y que la CIA mató en agosto. En 2010, el ex coordinador de IU exigió responsabilidades a los EEUU pero solo logró una carta de disculpa.

PD. Fíjense, toda esta historia no le ha hecho reflexionar y optar por mejorar su aspecto. Si te confunden con un terrorista, malo. Pero que se sirvan de tu jeta para recrear a un muerto, tela.

 

 

Steve Jobs, la imagen del poder

Hace un año y medio los medios de comunicación alucinaban al contemplar la indumentaria elegida por uno de los hombres mas poderosos del mundo para presentar su última obra: el ipad. El suéter negro de cuello alto de St.Croix, los Levi’s 501 azul íñigo y las zapatillas New Balance no alcanzaban los 400 dólares. Steve Jobs anunciaba así las claves de la nueva imagen del poder del siglo XXI: el verdadero poder puede vestirse a su antojo.

Las compras de la reina Sofía en Escada

Algunos se confiesan republicanos, otros monárquicos. La mayoría, juancarlistas. Nosotros, sofistas (en todas sus acepciones filosóficas y reales, peyorativas o no). Pero ayer la reina cometió un desliz. Su majestad pasó la tarde de compras por Mallorca, o más bien en una tienda concreta: la prestigiosa firma Escada. La mayoría de medios critican que la reina se dedicara a tales menesteres mientras su marido había sido operado de «su talón de Aquiles» sin la compañía de ningún miembro de su familia; aquí, nos centramos en que no es una buena idea interpretar hoy por hoy el papel de «pretty woman», más cuando a la tienda no le importa desfilar por palacio. Un poco de austeridad o algo más de disimulo…

 

Los trucos de maquillaje de Barack Obama

El hombre más poderoso del mundo (¿aún?) también se maquilla. Ante la cámara, los brillos no son bienvenidos. Algo que quedó más que demostrado en el primer debate televisado entre Nixon y Kennedy. Mientras el primero renunció a tales argucias, el segundo entendió la importancia de la imagen y ganó. Según una de las esteticistas que trabaja con el actual presidente estadounidense, la técnica consiste en «usar la brocha para quitarle esa pátina brillante que tanto molesta a la cámara y luego pones algo de corrector. Has de mezclar varias tonalidades dependiendo del color de la piel.» Eso sí, nunca hay que pasarse con las capas de pintura…

 

 

 

 

Nicolas Sarkozy, muy parisino

 

 

Kim Jong il, malo malísimo

 

Muy apropiado el de Hu Jintao

 

Otro malo: Hugo Chávez

 

A Gordon Brown también lo dejaron guapo...

 

Lula es como un Papá Noel patrio, ¿no?