Hasta el moño de la Ferrusola

“Volveré a peinarme con moño, porque es el peinado que más le gusta a mi marido, y usted debe comprender que yo debo respetar los gustos de mi esposo”, aclaraba Marta Ferrusola en 1983 durante una fiesta en su honor -con desfile de moda, joyas y peletería incluido- en el Hotel Ritz en la que le hicieron entrega de la medalla al mérito empresarial. Las crónicas del acto de aquel día coincidieron todas en destacar el asombroso cambio de look capilar de la primera dama: “la señora Ferrusola dejó esta vez el moño y lució un cabello recortado y muy bien peinado que cambia totalmente su aspecto”. SEGUIR LEYENDO

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