Junqueras for president

Anoche, un viejo amigo y fiel militante de ERC me formuló la siguiente pregunta: “¿Qué cambiarías (estéticamente) en Oriol Junqueras para convertirlo en el próximo president de la Generalitat de Catalunya el 27-S? Anotó con diligencia cada una de mis sugerencias en una servilleta, y yo ahora paso a transcribirlas aquí por si a alguien más pudiera interesarle el asunto.

Despedir a su estilista o asesor, o  a quién demonios lo esté convenciendo para que se ponga ese tipo de ropa (¿quieres decir que no es un infiltrado de CIU?). No hay nada más desolador que, al comparar el antes y el después de un político, te resulte mucho más creíble y coherente cuando no tenía ayuda alguna para vestirse. Obviamente, es un claro indicador de que las cosas no se están haciendo bien…

Clásico y elegante No confundir con casposo y carca. Por imponerle un traje y una corbata a un líder no se consigue que éste resulte sofisticado, todo lo contrario. Para lucir y defender una pieza de ropa se precisa actitud. Si se lleva una prenda simplemente por desidia y convencionalismo, es preferible eliminarla. Hay que respetar el estilo (personalidad) de Junqueras y, a partir de ahí, construir un atavío cómodo para él y creíble para la ciudadanía.

Cruzado En el caso de que alguien se empecinara en que este pobre hombre se enfundara una americana (algo con lo que, como he dejado claro en el punto anterior, no estoy de acuerdo), tendría que ser una cruzada de doble botonadura. Es la que recoge las tripas más insolentes, disimula los kilos de más y aporta cierta elegancia a la obesidad. Pero insisto, a Junqueras este estilo no le pega nada.

Dar la talla Gracias a Dios, no todos tenemos la misma figura. Las tiendas de ropa, más los comercios de low cost, utilizan un tallaje bastante reducido que, por supuesto, no le favorece a todo el mundo (ni siquiera a los muy delgados). En el caso de un hombre como Oriol Junqueras, resulta evidente que la ropa debe (está obligado a) hacérsela a medida (os aseguro que no es tan caro… un pantalón hecho a medida -eligiendo el tejido, el tipo de corte, los botones…- unos 80 euros).  

Corbata Si tienes papada no puedes llevar corbata (da la sensación de que te estás asfixiando), ni siquiera para anunciar la independencia de Catalunya. Eso no quiere decir que uno se despechugue alegremente… Se trata de escoger camisas con cuello para no llevar corbata (es decir, las que sirven para llevar corbata, no sirven).

Camisa blanca Que compare una camisa blanca de la suyas con una de Terricabras. Lo entenderá todo. Y cuando consiga una así, que se haga con una docena. 

Guayabera Estoy convencida de que a Junqueras le favorecería muchísimo (y además, se sentiría de lo más cómodo) una guayabera. Esta camisa cubana la podría llevar por fuera del pantalón sin ningún problema. Yo el día 3 me voy para la Habana… Si le interesa…

Corto Una cosa es respetar su estilo y personalidad y otra, tener el objeto de mejorarlo. Y en ese plan, las camisas de manga corta y los pantalones cortos quedan desterrados para siempre (repito, para siempre). A través de la ropa también se pueden mejorar comportamientos y actitudes. Ahí estamos, en demostrar respeto por los demás.

Olvídese del color. Cuando una persona no entiende ni es sensible a las tendencias, debe abstenerse de combinar colores y elegir estampados. Y nada de conjuntar el marrón y el negro. En serio, esa etapa Antonio Miró-ERC ya pasó (y hace ya dos décadas).

Flequillo Lo de repeinarse precisamente hacia el ojo semi cerrado… Lo único que hace es subrayar más esa peculiaridad de su rostro. Simplemente echándose el flequillo hacia al otro lado, “el efecto” pasa más desapercibido.

A sus pies Ya tiene suficiente volumen por sí solo para que los zapatones aún le otorguen más. El calzado, ya sea deportivo o clásico, debe ser ligero. Los calcetines, por Dios, negros (a no ser que salga a correr, entonces siempre blancos), 100% de algodón y no muy gruesos. En verano, moriría si Junqueras (vamos, un #loveJunqueras) se calzara unas espardenyes (las más prácticas son las que no llevan veta). No entiendo por qué la clase política nacionalista catalana (tanto hombres como mujeres) no utiliza más este tipo de calzado tradicional. Además de patriótico, lo encuentro elegantísimo. Si los americanos o los franceses tuvieran la espardenya…

 

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