Recogerse la corbata, ¿sí o no?

Hace un par de semanas me sorprendió mucho toparme con una fotografía de David Cameron con la corbata recogida por dentro de los botones de su camisa. Hacía muchos años que no veía ese gesto en ningún hombre, y menos en un político. Hoy, se ha publicado otra instantánea de Ed Miliband también con el lazo resguardado y he creído conveniente -por algunas preguntas que me habéis hecho acerca de si es o no correcto hacerlo- comentar este asunto.

El protocolo (siempre tan poco práctico) dirá que no es procedente y que la corbata debe pertenecer siempre en su sitio (es decir, si se ensucia, te la cambias por otra y punto). Yo soy algo más tolerante y considero que en una comida o cuando se realiza alguna actividad improvisada en la que la corbata pueda molestar -y no hay posibilidad de deshacerse el nudo en público (delante de las cámaras)-, es oportuno resguardar la corbata entre los botones de la camisa. Si bien, lo prefiero antes que aquellos caballeros que se echan el lazo hacia la espalda o se atan una servilleta a modo de babero para protegerse.

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