debatepor

Una eurovisión del debate

europa

Los que ayer se tragaron el debate entre los cinco aspirantes a presidir la Comisión Europea y luego el cara a cara entre Arias Cañete y Elena Valenciano, coinciden en opinar que el formato del primero fue mucho más ameno (el hecho de que hubiera público, que participaran distintas formaciones y que se interactuara con las redes sociales fue decisivo). Pero además, en el debate televisado desde Bruselas resultaba fácil reconocer a cada uno de los candidatos. Y aunque el recurso identificador pudiera antojarse simplón (la de verde, de verde; el socialista, con corbata roja; el comunista, sin corbata…), para un evento como este en el que la mayoría de espectadores no reconocen a los candidatos -debido a que cada país tiene sus representantes-, la estrategia (aunque obviamente podría mejorar bastante) era adecuada.

Tsipras El griego fue fiel a su atavío habitual: sin corbata y con camisa azul obrera.

Keller Tiene unas rasgos faciales muy agradables y su sonrisa contagia optimismo. El blaser no es una prenda que acostumbra a lucir (prefiere piezas deportivas y desestructuradas) pero con ella restaba algo de «ingenuidad» a su discurso. Además de ir de verde, no llevaba casi maquillaje (ella se lo puede permitir). Sin embargo, quisieron remarcarle los pómulos y evitar los brillos con un colorete algo oscuro para su tono de piel (¡esperemos que el make up fuera ecológico!).

Schulz Por lo menos en apariencia, firme ejemplo de en lo que se ha convertido la socialdemocracia en Europa. Apuesta por un estilo clásico pero quitándole la elegancia a la ropa de antaño y estampando su huella desaliñada. Se cuelga la corbata roja para recordar sus siglas.

Juncker La insulsa corbata que portaba dejaba claro que no iba a aportar nada y así fue.

Verhofstadt El día antes había estado en Barcelona y se había reunido con Artur Mas. Por eso, era sospechoso que llevara la corbata preferida del president de la Generalitat. ¿Se la prestó como amuleto? Además de dejar claro que le conviene y mucho pasar por el dentista, en el mensaje final resultó excesivamente agresivo con sus gestos. Le favorece el pelo más corto.