Ana Pastor, clase turista (2)

Convertida definitivamente en reportera aeronáutica  de la facción gallega del poder, coincidí el otro día en un vuelo Madrid-Vigo con Ana Pastor, nuestra Ministra de Fomento. De nuevo Iberia Exprés, compañía low cost, y, para mayor austeridad, clase turista. Todo un alarde de coherencia con la situación del país.

Volvamos a cabina. En la fila siguiente a la mía, allí estaba la titular de esta cartera con su melenita rubia cortada impecable y su traje azul marino masculino. Al verla entrar, yo que no olvido una cara pero tengo auténticas lagunas con el resto de datos sobre una persona, no supe si estaba ante una azafata veterana que me sonaba de vista de los muchísimos años que llevo haciendo esta ruta o realmente era alguien más conocido.  El culpable de mis dudas, aparte de mi costumbre de no ver telediarios, su atuendo azul marino que se confundía con el uniforme habitual de los auxiliares de vuelo de esta compañía.

Iba sencilla, correcta, austera y con un aire muy masculino hasta en su manicura (me encantan las uñas de las manos sin pintar, qué le voy a hacer, eso va en gustos). Para darle el toque femenino y evitar confusiones, aparte de su media melena, Ana Pastor remató el look con unos botines negros de punta, con tacón alto y fino, y sus ya clásicos pendientes de perlas.

Durante el vuelo, no se separó de su Ipad y lo consultó con delicadeza  maniobrando entre La Razón, El Mundo y Faro de Vigo entre otros.  Al  acercarse el momento del aterrizaje, un neceser blanco entró en juego y se retocó, coqueta, los labios con brillo de Dior.

 

Salíamos del avión y un caballero, que parecía conocerla, le dejó gentilmente el paso y le dio la bienvenida. Luego me tocó a mi pasar pero no recibí el  mismo trato. ¡Es que yo no soy ministra! Da igual, me he quedado con su cara y cuando logre acceder al poder se va a enterar.

 

One thought on “Ana Pastor, clase turista (2)

  1. lucía blanco

    Me parece genial, todos nos tenemos que apretar el cinturón, y la clase dirigente debe de dar ejemplo.
    A Sylvie no se le escapó ni la marca del brillo de labios !!!

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