España quiere ser francesa

Era previsible que el asunto iba a monopolizar la conversación, pero al presidente del gobierno la primera pregunta de María Casado le pilló por sorpresa. Pues fue escuchar el «¿España necesita un rescate?» y empezar a titubear como un chiquillo que no se ha aprendido bien la lección. ¿Y qué estuvo haciendo horas antes Mariano Rajoy que no pudo prepararse a fondo su aparición anoche en televisión? Tiñéndose. Nunca estuvo tan claro. Podrá desmentirlo, como acostumbra a hacer, pero ayer era tan inmediata y radical su coloración que pocas dudas deja (si es que quedaba alguna). Y es una pena porque la cana, bien cuidada, no tiene porque desmejorarlo. Al contrario.

Sin embargo, no fue el único detalle estético que me perturbó de Rajoy (además de esas patéticas lentes). Desde hace ya unos meses, el presidente español se empeña en imitar el look de François Hollande. Y aunque el galo aún tiene mucho que limar, hay que reconocerle que ha sido un acierto apostar siempre por un mismo estilismo: traje y corbata en azul oscuro y camisa blanca. Así que el líder popular, una vez más, pretendió copiar a Hollande (la corbata de Rajoy  era azul cielo, guiño corporativo a su partido ) sin caer en la cuenta que para intentar imitar, y ya que en ese proceso uno acepta la pérdida o renuncia de identidad (falta de personalidad), siempre debe primar la calidad.

Situación de España

 

 

 

Situación de Francia

8 thoughts on “España quiere ser francesa

  1. Jose Ramón

    A mi me pareció que fue muy concreto dentro de su estilo gallego y esta es la única crítica negativa que he leído o escuchado.
    La cosa la dejó clara hay que ponerse al día gastando poco o mucho si puedes y dejarse de tonterías de algaradas callejeras como las de hoy en Catalunya.
    Lo del pelo, lo deciden los de la imagen en TV. Yo por este lado puede hacer lo que quiera sin más.

  2. Pingback: La ocasión perdida de Rajoy en su entrevista en TVE | Comunicación (política) y Relaciones Públicas

  3. Pablo

    Hola Patrycia, hace tiempo que sigo tu blog diariamente y hasta ahora nunca había comentado. Me llamo Pablo, soy un apasionado de la moda clásica masculina y estoy muy interesado en la política, y como cae de cajón, en la influencia de la vestimenta en ésta.
    Solo escribía para felicitarte por el blog, y contarte una curiosidad que acabo de ver en las noticias. El primer ministro finlandés ha visitado hoy a Rajoy, y, curiosamente, ¡Llevaba pañuelo de bolsillo! No del todo bien combinado, porque era del mismo color que la corbata, pero me ha llamado muchísimo la atención, porque casi nunca veo a políticos (españoles ya seguro) que lleven pañuelo, que es lo más lógico si una chaqueta lleva bolsillo, aunque sea una pequeña franja blanca. ¿Por qué será que casi nunca lo llevan los políticos, si es de las pocas cosas que pueden imprimir algo de personalidad, a parte de la corbata, al vestir traje en un evento formal?

    Te adjunto el enlace a la foto: http://cdn.20minutos.es/img2/recortes/2012/07/02/67756-944-550.jpg

    Un cordial saludo.

  4. lucía blanco

    Las canas mejorarían su imagen y no contrastarían con la barba. El color de su pelo es muy poco natural,su peluquero debe de militar en el PSOE.

  5. Patrycia Centeno

    Muchísimas gracias, Pablo. Contestando a tu pregunta, el problema más grave de la clase política actual nacional es la falta de personalidad. Así, el triste panorama estético e intelectual que nos asola. Un abrazo!

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